El comercio bilateral entre Argentina y Brasil registró en junio un déficit de apenas US$ 40 millones, muy por debajo del rojo de US$ 520 millones observado en el mismo mes del año pasado. La mejora se explicó por un aumento interanual de 16,9% en los valores exportados y por una caída de 18,1% en las importaciones.
En el mes, el flujo comercial total —exportaciones más importaciones— se contrajo 4,0% y alcanzó US$ 2.610 millones. En el acumulado del primer semestre, el déficit llegó a US$ 993 millones, dos tercios menor al saldo negativo de US$ 2.947 millones registrado en la primera mitad de 2025.
La reducción del déficit de junio fue de US$ 479 millones frente a igual mes de 2025. Ese cambio combinó una baja de importaciones por US$ 294 millones y una suba de exportaciones por US$ 186 millones. Dentro de las compras externas, el ajuste se concentró en la industria automotriz: “la totalidad de la caída (USD -374 M) se explica por la industria automotriz”.
Las importaciones argentinas desde Brasil totalizaron US$ 1.325 millones en junio y anotaron su octava baja consecutiva. El retroceso estuvo liderado por vehículos de carretera, que sumaron US$ 38 millones y cayeron 65,6% interanual; los vehículos automóviles para transporte de mercancías bajaron a US$ 58 millones (-55,0%); y los vehículos automóviles de pasajeros descendieron 41,1% a US$ 222 millones, con una pérdida de siete puntos de participación en el total, hasta 16,9%. También disminuyeron motores de pistón y sus partes (US$ 20 millones, -45,3%) y partes y accesorios de vehículos automotores (US$ 106 millones, -35,1%).
La merma del sector automotor se dio en un contexto de sobre stocks acumulados en la Argentina, menores niveles de demanda interna por bajas en los patentamientos y una diversificación de proveedores desde Brasil hacia China y otros países fuera del Mercosur. En contraste, las compras metalúrgicas mostraron subas: óxido de aluminio llegó a US$ 18 millones; aluminio avanzó 80,7% a US$ 22 millones; y mineral de hierro creció 79,6% a US$ 31 millones. También se expandieron máquinas y aparatos eléctricos, con un alza de 9,0% interanual a US$ 34 millones.
Las exportaciones a Brasil alcanzaron US$ 1.285 millones en junio (+16,9%) y acumularon una suba de 3,6% interanual, tras un primer trimestre negativo (-6,9% entre enero y marzo). La mayor contribución provino de la petroquímica: los envíos de aceites crudos de petróleo o minerales bituminosos aumentaron 4.285% interanual, de US$ 1,6 millones a US$ 71,1 millones, y los polímeros de etileno en formas primarias crecieron 105,2% a US$ 58 millones.
En el agro, trigo y centeno sin moler retrocedieron 30,0% a US$ 77 millones y la cebada sin moler cayó 45,0% a US$ 16 millones, mientras que queso y leche cuajada avanzó 68,3% a US$ 27 millones. En perspectiva, el saldo comercial bilateral de 2026 se ubicaría en US$ 2.200 millones, “un poco menos que la mitad” del registrado en 2025 (US$ -5.201 millones), con incidencia de la depreciación del peso (+5,2% mensual en junio) y de la apertura comercial parcial extra-Mercosur.












