Argentina se ubicó en el puesto 9 del Global Business Complexity Index (GBCI) 2026 de TMF Group, su nivel de complejidad más alto desde 2022. El índice analiza 292 indicadores en 81 jurisdicciones y establece que, cuanto más bajo es el puesto, mayor es la complejidad para operar.
La trayectoria reciente del país en el ranking mostró variaciones: fue 12° en 2022, 10° en 2023, 12° en 2024 y 11° en 2025, hasta subir al 9° en 2026. En la comparación regional, Brasil (3), Colombia (6) y Bolivia (7) aparecen como jurisdicciones más complejas, mientras que Perú (10), Paraguay (12), Chile (20) y Uruguay (24) figuran como menos complejas.
Digitalización en la apertura, fricción en el día a día
En los últimos años, la digitalización redujo parte de las fricciones vinculadas a la apertura de empresas, pero la complejidad se concentra cada vez más en la administración posterior de la sociedad y en la gestión de nómina, atravesada por cambios normativos, convencionales y salariales frecuentes.
En 2023, los expertos de TMF Group advertían que constituir una sociedad en Argentina podía ser complicado y lento por la cantidad de instancias ante las autoridades. Según el GBCI 2024, todas las jurisdicciones sudamericanas exigían aprobación del gobierno nacional para constituir una empresa, el 63% también del gobierno local, y solo el 60% admitía presentaciones electrónicas.
En 2026, la Inspección General de Justicia eliminó copias en papel, incorporó la inscripción y la remisión de documentación digitales, creó el Sistema Online de Documentación Abierta (SODA) y adoptó la notificación electrónica. La implementación del SODA es progresiva, pero las SAS registradas ante IGJ en la Ciudad de Buenos Aires ya tienen un procedimiento 100% online, con inscripción en 72 horas y alta de CUIT simultánea.
Florencia Galante, directora de GEM en TMF Group, sostuvo: “La modernización de la IGJ achicó tiempos que antes eran un obstáculo real para instalarse en el país”.
Gestión de nómina y cumplimiento regulatorio
La complejidad se manifiesta con más fuerza después de la constitución: una empresa extranjera sigue enfrentando legalizaciones, observaciones registrales y cambios de autoridades y poderes. A la vez, la región todavía no capitaliza del todo la tecnología: en el GBCI 2025, solo la mitad de las jurisdicciones sudamericanas afirmaba que la tecnología estaba reduciendo la complejidad, y apenas el 40% esperaba un desarrollo tecnológico constante y previsible, frente al 73% global.
En el frente laboral, el informe recuerda que en 2023, con una inflación del 95%, las empresas ajustaban salarios varias veces al año y debían rehacer liquidaciones y contratos. En 2024 se sumaban la presión sindical sobre el costo laboral y la rotación de personal. En la actualidad, Argentina continúa combinando cambios normativos frecuentes, modificaciones en convenios colectivos y ajustes salariales periódicos, en un contexto donde el 70% de las jurisdicciones sudamericanas exige aumentos salariales regulares, frente al 33% global.
Luciana Mosquera, Head of HR & Payroll de TMF Group Argentina, afirmó: “La capacidad para interpretar rápidamente los cambios regulatorios y trasladarlos a la nómina se vuelve un factor crítico para la operación”.












