El desarrollo de Vaca Muerta está transformando la economía de Neuquén, con salarios más altos, mayor empleo y una reducción de la pobreza, aunque el aumento del costo de vida, la presión sobre el mercado inmobiliario y las desigualdades entre trabajadores abren interrogantes sobre cuánto de ese crecimiento llega efectivamente a las familias.
El diagnóstico surge de un artículo de la Fundación Mediterránea titulado “¿Le llega Vaca Muerta a las familias?”, presidida por María Pía Astori, y realizado por Federico Belich. El trabajo pone el foco en la relación entre el auge petrolero y su traducción en indicadores de ingresos y condiciones de vida, con un énfasis particular en las diferencias entre quienes se desempeñan en el sector hidrocarburífero y el resto de los ocupados.
Ingresos: brecha entre petróleo y otras actividades
En materia salarial, el relevamiento identifica una diferencia marcada entre los trabajadores petroleros y el resto de los ocupados de la ciudad. De acuerdo con el informe, los trabajadores petroleros ganan en promedio $3,8 millones mensuales, lo que equivale a 2,5 veces más que el resto de los ocupados.
Al mismo tiempo, el documento incorpora un segundo dato para dimensionar el efecto del ciclo de actividad sobre el mercado laboral local: quienes trabajan en otras actividades (por fuera del petróleo) perciben ingresos 38% superiores al promedio nacional. El artículo plantea que esta mejora relativa convive con una distribución desigual de los beneficios, en tanto la distancia salarial con el sector petrolero se mantiene.
Empleo, pobreza y el costo del crecimiento
El trabajo también releva cambios en el empleo y la pobreza en el aglomerado Neuquén–Plottier. En ese distrito, la desocupación cayó al 3,3%, frente al 7,4% nacional. En paralelo, la pobreza se ubicó en 19,6% durante el primer semestre de 2026, casi 13 puntos por debajo del promedio del país.
Sin embargo, el artículo señala límites asociados al crecimiento. Desde 2017, los precios en Neuquén aumentaron 20% más que en el promedio nacional, un dato que se vincula con el encarecimiento del costo de vida. En ese marco, la presión sobre el mercado inmobiliario aparece como uno de los factores que tensionan el acceso a la vivienda.
El informe también advierte sobre el aumento de la desigualdad entre trabajadores, en un contexto donde los salarios del petróleo se ubican muy por encima del resto. Para el trabajo, la combinación de mejores indicadores laborales y sociales con inflación local más alta y brechas de ingresos explica el interrogante central: cuánto del boom llega efectivamente a los hogares.












