Tras el balotaje, inversores siguen el rumbo fiscal de Brasil y el real

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro reconfiguró expectativas sobre activos brasileños y volvió a poner el foco en el frente fiscal, con analistas de Janus Henderson y VT Markets atentos al impacto potencial sobre exportaciones argentinas, condiciones financieras regionales y riesgo país

spot_img

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje frente a Flávio Bolsonaro reconfiguró las expectativas económicas y financieras en Brasil y reabrió el debate sobre el rumbo fiscal, la evolución del real y el desempeño de los activos del país. Con un mercado que había empezado a anticipar un resultado favorable al candidato opositor, el desenlace electoral dejó en primer plano la forma en que se habían incorporado los escenarios en los precios.

Thomas Haugaard, gestor de carteras de Janus Henderson, vinculó la reacción inicial a ese posicionamiento previo. “La deuda externa brasileña ya descontaba en gran medida una victoria de Bolsonaro, luego del repunte registrado tras la primera vuelta. El triunfo de Lula, por lo tanto, dejó al descubierto una asimetría en los precios: el escenario favorable a Bolsonaro estaba incorporado en las cotizaciones, mientras que el riesgo de una victoria de Lula había recibido menos atención”, dijo Thomas Haugaard, gestor de carteras de Janus Henderson.

Señales fiscales y reacción del real

Entre las variables inmediatas, el foco se concentró en el tipo de cambio. Haugaard advirtió que una eventual depreciación del real podría elevar las expectativas de inflación y las tasas de interés locales, con consecuencias sobre el costo de financiamiento del Gobierno y las cuentas públicas. En ese marco, consideró que, aun si esas presiones terminaran imponiendo mayor disciplina fiscal a la administración de Lula, los inversores podrían exigir primero una prima de riesgo más alta.

Publicidad

En paralelo, la atención se desplazó hacia las próximas decisiones económicas. Para el gestor, las señales centrales serán la designación de un equipo económico con credibilidad ante los mercados, su capacidad de influencia dentro del Ejecutivo y la presentación de un programa fiscal cuantificado, centrado en el control del gasto y con respaldo del Congreso. Haugaard también sostuvo que Brasil mantiene una posición externa relativamente sólida, pero que una recuperación duradera de la confianza dependerá de medidas que contengan el crecimiento del gasto y estabilicen la deuda pública.

El análisis incluyó un límite a las expectativas de mejora rápida: los anuncios puntuales, las medidas centradas únicamente en aumentar los ingresos o los cambios de discurso no alcanzarían para consolidar una mejora de los diferenciales de riesgo.

Efecto regional: exportaciones y riesgo país

Las consecuencias del resultado electoral también se siguen desde la Argentina por el peso de Brasil en el comercio exterior local y por el impacto que pueden tener su actividad, su moneda y sus mercados financieros sobre las condiciones regionales. Alfredo Marentes, analista de Mercados LATAM de VT Markets, interpretó la victoria de Lula como una señal de continuidad política, aunque con mayor preocupación por el gasto público y la posibilidad de que se revierta parcialmente el reciente repunte de la bolsa brasileña.

En el plano internacional, Marentes espera que Brasil mantenga una relación más distante con Washington, priorice sus vínculos con China y otorgue mayor relevancia al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Para la economía argentina, sin embargo, el eje inmediato seguirá en el real y el desempeño de la actividad brasileña: “Para Argentina, Brasil es su principal socio comercial: un real fuerte y un Brasil en crecimiento favorecen las exportaciones argentinas, y un menor riesgo regional ayuda a comprimir el riesgo país”, señaló Marentes.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO