La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+) realizó el panel “Los impactos de la IA en la educación”, con la participación de Alicia Bañuelos, presidente de Fundación NAOS; Martha Castellanos, vicerrectora de la Fundación Universitaria del Área Andina; y Salma Jalife, CEO de Centro México Digital. El encuentro abordó oportunidades y riesgos de la inteligencia artificial (IA) en los sistemas educativos, con foco en infraestructura, formación docente y desarrollo del pensamiento crítico.
El anfitrión, José F. Otero, director ejecutivo de ALT+, advirtió que la IA puede convertirse en una “espada de doble filo” si agrava la brecha digital, tanto en zonas rurales y remotas como en áreas urbanas. En ese marco, el panel coincidió en que el desafío no se limita a incorporar más tecnología en las aulas, sino a definir cómo se usa, con qué condiciones de acceso y quién enseña a pensar.
Infraestructura y capacidades digitales
Salma Jalife planteó un enfoque sistémico y sostuvo que la IA no crea realidades nuevas, sino que magnifica las existentes. Identificó tres obstáculos estructurales: la brecha de conectividad entre zonas urbanas y rurales, la asequibilidad de dispositivos y planes de datos, y las capacidades digitales junto con el pensamiento crítico.
Entre sus propuestas, mencionó conectividad escolar significativa; modelos de IA de bajo consumo que operen localmente; formación docente ética y práctica, con comunidades de práctica e incentivos dentro de la carrera docente; y esquemas de asequibilidad focalizada. “La inteligencia artificial en la educación no es una varita mágica que resolverá por sí sola las deficiencias históricas de nuestros sistemas escolares”, afirmó Jalife.
Riesgos pedagógicos y resultados PISA
Martha Castellanos sostuvo que el problema no es la IA en sí, sino “lo que estamos haciendo mal en la educación”. Con datos de PISA, señaló que el 43 % de los estudiantes colombianos tuvo un desempeño muy bajo en lectura, matemáticas y ciencias, y que el 57 % de los jóvenes de 15 años usa IA para aprender, aunque con poco acompañamiento.
La vicerrectora alertó sobre el “reemplazo cognitivo”, entendido como delegar el pensamiento y no solo la tarea. También describió una paradoja: el docente crea la tarea con IA, el estudiante la resuelve con IA y el docente la califica con IA. “Estamos haciendo que el humano sobre”, afirmó Castellanos. Además, presentó el enfoque de humanismo digital de la institución, con un observatorio, un marco lanzado recientemente junto a la Embajada de Austria y una evaluación centrada en el proceso y no solo en el producto.
Alicia Bañuelos cuestionó que las pantallas sean las únicas responsables de los resultados educativos. Según datos de PISA 2025 que presentó, el 59 % de los estudiantes de 13 países latinoamericanos está por debajo del nivel 2 de lectura, frente al 31 % en la OCDE, lo que equivale a 3,6 años de atraso en lectura, 4,7 en matemáticas y 4,2 en ciencias. Explicó que resolver ejercicios con ChatGPT eleva el rendimiento un 48 %, pero que al retirar la IA el desempeño en el examen cae un 17 %, y sostuvo que “la tecnología amplificó lo que encontró”. También afirmó que docentes de todas las disciplinas deben enseñar a leer y comprender, porque el aula es el único lugar donde se puede enseñar a pensar profundo.


