El Índice de Relaciones Laborales 2026 de HP, en su cuarta edición, relevó a más de 19.000 trabajadores de oficina en 15 países y registró una mejora en los indicadores de salud laboral respecto de 2025, junto con un avance en el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA). En el total de la muestra, el 29 % afirmó tener una relación saludable con su trabajo, un aumento de ocho puntos porcentuales frente al nivel más bajo medido en 2025.

El estudio también describió un contexto de incertidumbre sostenida. El 86 % de los trabajadores de oficina experimentó cambios organizacionales durante el último año y el 67 % consideró que actualmente es demasiado riesgoso cambiar de empleo. Además, dos de cada tres participantes se ubicaron en categorías de riesgo o estado crítico para mantener una relación sana con su trabajo.

Adopción de IA y experiencia tecnológica

En ese escenario, una parte de los trabajadores se apoya en la tecnología y el desarrollo de habilidades para adaptarse. El 69 % percibió a la tecnología como una fuente de cambio positivo y el 60 % afirmó que la IA tuvo un impacto favorable en su vida. A la vez, el 47 % de los trabajadores indicó que ya utiliza agentes de IA como parte de sus actividades laborales.

El relevamiento sostuvo que la adopción de IA, por sí sola, no alcanza para explicar los entornos laborales más saludables, y puso el foco en la experiencia tecnológica de los empleados. Entre los líderes empresariales encuestados, el 70 % consideró que esa experiencia es un factor diferenciador, mientras que cerca de dos tercios asociaron las malas experiencias tecnológicas con dificultades para retener talento.

Retención y factores que impulsan bienestar

La relación entre bienestar y resultados también apareció como un eje del informe. Quienes consideran que su empresa tiene un buen desempeño muestran seis veces más probabilidades de mantener una relación saludable con su trabajo que quienes trabajan en organizaciones con resultados deficientes.

Entre los principales factores que impulsan una relación saludable con el trabajo, el estudio ubicó en primer lugar la confianza en el liderazgo (32 %). Le siguieron la habilitación tecnológica (20 %), el desarrollo de la fuerza laboral (19 %), la preparación personal para el futuro (16 %) y la confianza en la IA (12 %).

En materia de permanencia en las organizaciones, el 73 % de los trabajadores de oficina señaló que tendría más probabilidades de quedarse en una empresa que invierte en su crecimiento y desarrollo profesional. En paralelo, el informe enumeró elementos tecnológicos que los empleados identifican como impulsores de productividad: dispositivos más rápidos y confiables, herramientas que faciliten la adquisición de nuevas habilidades, una experiencia integrada entre herramientas de trabajo, sistemas compartidos de gestión del conocimiento y herramientas de IA adaptadas a necesidades específicas por puesto.