Aplicar pasta de dientes sobre una quemadura, pasar limón por una mancha o desinfectar una herida con alcohol son conductas frecuentes en el hogar, pero pueden empeorar el cuadro. La médica dermatóloga Andrea Santos Muñoz (MN 104610), para La Roche-Posay, explicó que estos recursos pueden aumentar la irritación, favorecer infecciones o desencadenar dermatitis de contacto, y remarcó la importancia de preservar la barrera y el microbioma cutáneo.
La base del problema es fisiológica. La barrera cutánea, la capa más externa de la piel, actúa como un escudo protector. Cuando se daña por una lesión o una agresión, pierde capacidad de retener agua y de defender al organismo frente a microbios e irritantes. Ese deterioro se manifiesta con sequedad, ardor, enrojecimiento, sensibilidad e inflamación.
Mitos frecuentes y efectos adversos
Entre las prácticas más extendidas, Santos Muñoz mencionó el uso de pasta de dientes, manteca o aceites en quemaduras. Estos productos retienen el calor en lugar de permitir que se disipe, además de contaminar la herida y empeorar la lesión. En particular, los abrasivos de la crema dental pueden aumentar la irritación y causar dermatitis de contacto.
También advirtió sobre el jugo de limón y el vinagre. El limón contiene componentes fotosensibles que, al exponerse al sol, pueden provocar reacciones fototóxicas con inflamación y manchas oscuras, conocidas como hiperpigmentación postinflamatoria. El vinagre, por su acidez, puede generar ardor o incluso quemaduras químicas.
Otro punto de riesgo es el empleo de alcohol, agua oxigenada o antisépticos agresivos. Aunque se asocian con la desinfección, el alcohol y el agua oxigenada irritan, resecan y destruyen células sanas que la piel genera para cicatrizar. A su vez, los antisépticos o antibióticos que eliminan el 99,9 % de los gérmenes pueden alterar el microbioma cutáneo, indispensable para la reparación de heridas.
El hielo directo sobre la piel es otro recurso habitual que puede causar lesiones por frío y agravar el daño. En estos casos, la indicación correcta es colocar la zona bajo agua fresca, no helada, durante varios minutos.
Qué hacer ante una lesión leve en casa
Para accidentes domésticos o raspones superficiales, la dermatóloga sintetizó el criterio general en una frase: “Limpiar, proteger y no agredir”.
El paso inicial es lavarse las manos con agua y jabón antes de tocar la lesión. Luego, ante una quemadura se recomienda enfriar con agua de grifo fresca; y, en cortes o raspones, presionar suavemente con una gasa limpia para detener el sangrado. La limpieza debe realizarse con agua y jabón suave o solución fisiológica para retirar suciedad visible. También se aconseja evitar reventar ampollas y aplicar, sobre piel limpia, un bálsamo reparador como Cicaplast Baume B5+ de La Roche-Posay, que calma, repara la barrera cutánea y tiene eficacia probada en más de 28 afecciones; si hace falta, se puede cubrir con un apósito o gasa estéril. Tras el cierre de la herida, se sugiere utilizar protección solar en la zona para prevenir la aparición de manchas.
“La piel tiene una enorme capacidad para repararse”, sostuvo Santos Muñoz.


