El excedente de explotación superó a los salarios por primera vez en el año, según el INDEC

La cuenta de generación del ingreso del segundo trimestre mostró que la remuneración al trabajo asalariado cayó a 42,9% del valor agregado, 2,4 puntos menos que un año atrás.

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La participación de la remuneración al trabajo asalariado en el valor agregado bruto (VAB) de la economía cayó a 42,9% en el segundo trimestre de 2026, frente a 45,4% un año atrás, mientras que el excedente de explotación bruto —la porción que corresponde al capital— subió a 44,7% desde 41,9%, según la Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra que el INDEC publicó el 15 de octubre. Es la primera vez en el año en que el excedente empresario supera a la masa salarial dentro del valor agregado total.

Qué dijo el INDEC

El informe, que es una estimación provisoria con valores anualizados del VAB a precios básicos, muestra una caída de 2,43 puntos porcentuales en la participación salarial interanual, de los cuales 1,81 puntos corresponden al sector privado y 0,62 puntos al sector público. Si se excluye al Estado del cálculo, la foto es más nítida: la remuneración asalariada privada representa solo 35,3% del VAB sin sector público, contra un excedente de explotación bruto de 50,7%, una brecha de 15,4 puntos a favor del capital. Con el sector público incluido, esa brecha se reduce a 1,8 puntos.

El VAB total del segundo trimestre alcanzó $974.263.054 millones con sector público, y $858.674.033 millones sin él. El próximo informe, con datos del tercer trimestre de 2026, está previsto para el 21 de enero de 2027.

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¿Hay estanflación?

Una caída en la participación salarial del valor agregado en un trimestre en el que la inflación no cede, la actividad se contrae, el empleo se deteriora y el consumo retrocede es la contracara distributiva de la estanflación: los ingresos del trabajo pierden terreno frente al excedente del capital justo cuando la economía no crece lo suficiente para que ambas partes mejoren a la vez. La desocupación de 7,9% en el segundo trimestre —0,3 puntos más que un año atrás— y la caída de 2,1% interanual del consumo en supermercados confirman que ese menor poder adquisitivo relativo del trabajo se traduce en menos consumo real, no solo en una estadística de reparto del ingreso.

Cómo está el resto del Cono Sur

La comparación de la distribución funcional del ingreso entre países de la región no está estandarizada ni se actualiza con la misma frecuencia, por lo que no hay cifras homogéneas y recientes para contrastar directamente. Sí hay una referencia de contexto: en Brasil, el crecimiento de 2,0% interanual del segundo trimestre convivió con una caída de 0,4% trimestral en el consumo de los hogares, un patrón similar al argentino de actividad relativamente firme con consumo rezagado. En Chile, con una inflación de apenas 4,1% interanual, el poder adquisitivo de los salarios está mucho menos expuesto al deterioro que en Argentina, donde el 33,4% de inflación interanual erosiona los ingresos nominales a un ritmo que la negociación salarial rara vez logra igualar.

Como anticipó Mercado, la meseta de la desinflación convive con una recomposición del ingreso que no favorece al trabajo.

El próximo informe de la Cuenta de generación del ingreso, con datos del tercer trimestre de 2026, se publicará el 21 de enero de 2027.

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