La Vantage Foundation participó en Arequipa, Perú, de una iniciativa orientada a la restauración de los bosques nativos de queñual, en el marco del Día Mundial de la Alimentación. La acción se realizó junto con HOOP Peru y Flora Circular y convocó a miembros de comunidades locales y a aproximadamente 18 voluntarios, con el objetivo de fortalecer esfuerzos de conservación ambiental y proteger recursos naturales.
Las actividades se llevaron a cabo en el Vivero de Queñuales de la comunidad de Cacayaco, en el distrito de Chiguata. Allí, integrantes del equipo de Vantage Peru se sumaron a tareas destinadas a mejorar las condiciones del vivero y a respaldar los trabajos locales de reforestación en la zona.
Trabajo en el vivero
Durante la jornada, voluntarios y miembros de la comunidad organizaron materiales del vivero, prepararon sistemas de compostaje y realizaron mejoras en áreas destinadas al cultivo de plantones nativos. Estas acciones se integraron a un programa de restauración más amplio, diseñado para contribuir a la recuperación de los bosques de queñual en el paisaje altoandino del Perú.
En términos ambientales, el queñual —un árbol nativo de los Andes— cumple un rol relevante en el ecosistema de la región. Sus bosques proporcionan hábitats para la fauna silvestre, ayudan a proteger el suelo frente a la erosión y contribuyen a la conservación de los recursos hídricos. En ese marco, la restauración de estos entornos apunta a preservar la biodiversidad y a beneficiar a comunidades que dependen de ecosistemas naturales saludables.
Intercambio de conocimientos y marco ODS
Además de las tareas en el vivero, la colaboración generó oportunidades para el intercambio de conocimientos entre el equipo de Vantage Peru y la comunidad de Cacayaco. Al combinar conocimientos locales con participación voluntaria, la iniciativa se planteó como un aporte a soluciones ambientales prácticas y sostenibles.
El proyecto se alineó con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en particular con el ODS 13 (Acción por el clima), el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres) y el ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos). El vínculo se explicó por el foco en restauración de ecosistemas, conservación de biodiversidad y colaboración entre organizaciones y comunidades locales.
En el marco del Día Mundial de la Alimentación, la iniciativa puso el acento en la importancia de proteger ecosistemas naturales y conservar recursos como el suelo y el agua. Aunque el proyecto se centró en la restauración ecológica y no en la producción directa de alimentos, se señaló que los ecosistemas saludables y los recursos naturales constituyen una base para sistemas alimentarios sostenibles y para el bienestar de las comunidades.












