Foto de Instituto Alpha Fitness en Pexels

El negocio de los gimnasios en Argentina atraviesa su temporada alta con niveles de actividad mayormente favorables, aunque con una mirada más cauta sobre lo que puede ocurrir hacia el cierre de 2026. Esa combinación surge de dos relevamientos realizados por Mercado Fitness el 1.º de septiembre y el 1.º de octubre de 2026 entre propietarios y operadores de gimnasios del país.

Las encuestas fueron electrónicas, autoadministradas y no anónimas. La cantidad de respuestas varió según la pregunta, con una participación promedio cercana a 240 propietarios y operadores por medición. El informe se elaboró de cara a la vigésima edición de Mercado Fitness Nutrition & Sports Expo.

En cantidad de alumnos, agosto mostró una recuperación marcada frente a julio: 56,5 % de los gimnasios relevados aumentó su matrícula respecto del mes anterior, 29,2 % se mantuvo estable y 14,2 % registró una caída. El dato se interpreta dentro de la estacionalidad del sector: julio suele ser uno de los meses más débiles por el invierno, las bajas temperaturas y las dos semanas de vacaciones escolares. En ese marco, el repunte de agosto aparece como esperable y, por sí solo, no implica una aceleración extraordinaria.

La dinámica favorable continuó en septiembre: 45,5 % volvió a aumentar su cantidad de alumnos respecto de agosto, 41,4 % se mantuvo estable y 13,1 % cayó. Superado el rebote estacional, el saldo siguió siendo positivo, con una mayoría de establecimientos que creció o sostuvo su nivel.

La comparación interanual también dejó un balance favorable, aunque con más peso de la estabilidad. En agosto de 2026 frente a agosto de 2025, 41,7 % dijo estar mejor o mucho mejor en cantidad de alumnos, 35,6 % igual y 22,7% peor. En septiembre de 2026 frente a septiembre de 2025, 31,8 % se ubicó mejor o mucho mejor, 48,0 % igual y 20,2 % peor.

En rentabilidad, el relevamiento mostró una baja en la proporción de gimnasios que se perciben peor que un año atrás. En agosto, 36,2 % consideró que su rentabilidad era mejor o mucho mejor, 38,6 % igual y 25,2 % peor. En septiembre, 34,9 % se ubicó mejor o mucho mejor, 45,4% igual y 19,7% peor. El desplazamiento hacia la estabilidad aparece como una señal favorable: casi ocho de cada diez participantes manifestaron en octubre tener una rentabilidad igual o superior a la de un año atrás.

El cumplimiento de expectativas mensuales se mantuvo estable: en agosto, 66,5 % alcanzó o superó sus previsiones y en septiembre, el 65,0 %. A corto plazo, las expectativas siguieron altas: el 1.º de septiembre, 85,3 % esperaba que septiembre fuera un mes bueno, muy bueno o excelente; un mes después, 83,0 % proyectó lo mismo para octubre. Sin embargo, bajó el tramo más optimista: las expectativas “excelentes” pasaron de 5,8 % a 1,2%.

El cambio más marcado apareció en la mirada hacia fin de año. A comienzos de septiembre, 64,2 % esperaba mejorar en los meses siguientes; un mes después, esa proporción cayó a 38,6 %. En paralelo, la expectativa de mantenerse igual subió de 34,6 % a 57,7 %, mientras que el empeoramiento pasó de 1,2 % a 3,7 %. La caída de 25,6 puntos porcentuales en la expectativa de mejora se trasladó principalmente hacia una mayor estabilidad: más del 96 % siguió esperando que la situación se mantenga o mejore.

En el plano del ánimo empresario, el relevamiento registró un aumento de quienes se declararon “entusiasmado”: pasó de 27,1 % en septiembre a 36,8 % en octubre. “Expectante” bajó de 26,7 % a 23,9 % y “preocupado” se mantuvo prácticamente sin cambios (24,0 % y 23,4 %).