La tecnología dentro de los depósitos empezó a intervenir en decisiones operativas que hasta hace pocos años dependían principalmente de procesos manuales, desde cómo se organiza el recorrido de picking hasta qué caja conviene usar para cada pedido. En la práctica, el software de gestión de almacenes amplía su rol: ya no se limita a registrar ubicación de mercadería o niveles de stock.

Antes de que una compra llegue a un domicilio, dentro de un depósito se toman decenas de microdecisiones: qué producto buscar, en qué orden hacerlo, cómo organizar distintos pedidos y en qué embalaje colocar cada uno. En ese flujo, se combinan herramientas como auriculares que guían tareas, la preparación de varias órdenes en simultáneo y sistemas capaces de definir el tipo de caja.

El cambio se inscribe en una transformación más amplia de los depósitos. Un estudio global sobre warehousing de Zebra Technologies publicado en 2025 relevó que el 64% de los responsables del sector planea aumentar su inversión en modernización durante los próximos cinco años, mientras que el 63% prevé acelerar esos procesos hacia 2029.

Del papel al sistema

La preparación de pedidos es uno de los ámbitos donde la adopción tecnológica ya se refleja en los métodos de trabajo. La 2025 Warehouse/DC Operations Survey, publicada por Supply Chain Management Review, registró que el uso de métodos de picking basados en papel cayó del 56% en 2023 al 40% en 2025. En paralelo, el relevamiento mostró un crecimiento del batch picking —preparación agrupada de órdenes—, utilizado por el 48% de los encuestados, frente al 44% del año anterior.

Hasta la caja entra en la ecuación

Uno de los ejemplos más cotidianos aparece al final de la preparación: elegir dónde colocar los productos. Los sistemas de cartonización utilizan información sobre los productos y los embalajes disponibles para determinar qué caja resulta adecuada para una orden. La documentación de Infor WMS describe cómo este tipo de selección puede incorporarse dentro del propio proceso de gestión del pedido.

En Celsur, esa lógica se aplica con un motor de volumetría integrado al WMS. “La elección del embalaje deja así de depender solamente de una decisión manual”, señaló Mariano Juzt, gerente de Ingeniería y Sistemas Logísticos de Celsur.

El cambio también modifica la interacción entre personas y software. El Voice Picking permite que un operario reciba instrucciones mediante un auricular con micrófono y confirme acciones utilizando la voz, con las manos libres. A eso se suma el pickeo multipedido, que permite trabajar sobre varias órdenes simultáneamente. “Lo interesante es que distintas decisiones empiezan a integrarse dentro de un mismo proceso”, agregaron desde Celsur.