Huawei presentó en Shenzhen una solución para centros de datos con inteligencia artificial (AIDC) interactivos con la red eléctrica, con el objetivo de abordar desafíos asociados al abastecimiento de energía, el suministro eléctrico y la refrigeración en entornos de alta densidad, además de la complejidad en la instalación, el funcionamiento y el mantenimiento de este tipo de sistemas. La exposición estuvo a cargo de Zhou Jianjun, vicepresidente de Huawei y presidente de Marketing, Ventas y Servicios Globales de Huawei Digital Power, durante la Conferencia sobre el Desarrollo de Energía Verde y Exposición Internacional de Energía Digital 2026.

El planteo parte de un escenario en el que la inteligencia artificial avanza desde la investigación y desarrollo hacia la implementación a gran escala. La rápida iteración de los modelos de gran tamaño y la demanda creciente de aplicaciones impulsan un aumento del consumo de tokens, definidos como unidad básica para solicitar, utilizar y facturar servicios de IA. En paralelo, empresas tecnológicas, operadores, proveedores de servicios en la nube y compañías del sector energético incrementan inversiones en infraestructura, mientras las instalaciones AIDC pasan de megavatios tradicionales a cientos de megavatios e incluso gigavatios.

Red eléctrica y operación de alta densidad

Zhou Jianjun vinculó esa escala con nuevas exigencias para el sistema eléctrico. “La electricidad es esencial para la informática”, afirmó el directivo, y agregó que el arranque, la parada y las fluctuaciones de carga de un gran campus AIDC pueden afectar el funcionamiento de la red. También señaló que, a medida que aumenta la penetración de energías renovables, las redes locales evolucionan con menor solidez y mayor volatilidad e incertidumbre.

En ese marco, el ejecutivo sostuvo que los futuros AIDC deberán adaptarse a redes inestables y mantener un funcionamiento estable durante fluctuaciones, además de respaldar a la red y convertirse en un nodo clave amigable con ella. La integración de generación, red, carga y almacenamiento aparece como un componente central de ese enfoque.

El enfoque “3+1” y sus componentes

La solución se organiza bajo un esquema “3+1” con tres ámbitos —vatios (electricidad), bits (digital) y calor (térmico)— más un modelo de construcción. En electricidad, el objetivo es pasar de un consumo estable a contribuir al funcionamiento de la red mediante control de formación de red y sinergia con almacenamiento. En ese apartado se mencionaron la serie FusionSolar, definida como el primer inversor de 1000 V con capacidad de formación de red del sector, y LUTERRA, descripta como la primera plataforma ESS de 1000 V con tecnología Smart String y capacidad de formación de red.

En demanda, Huawei desarrolló un router energético integrado para la formación de redes basado en transformadores de estado sólido (SST). Además, se indicó que la compañía fue el primer fabricante del sector en superar la prueba de amortiguación de oscilaciones de banda ancha del Instituto de Investigación de Aparatos Eléctricos de Shanghái, en un avance vinculado a la evolución de los sistemas de alimentación ininterrumpida.

En térmico, el foco está en el control y la confiabilidad de todo el sistema, con una Unidad de Gestión Térmica (TMU) y un sistema de refrigeración líquida a escala de MW basado en inteligencia artificial. En digital, el planteo apunta a pasar de operaciones y mantenimiento pasivos a detección proactiva con capacidades de IA. En construcción, se propone productización, prefabricación y modularización para acelerar la implementación.