Un estudio revisado por pares publicado en la revista Diagnostics reportó que las muestras para velocidad de sedimentación globular (VSG) analizadas con tecnología de reología fotométrica en los analizadores iSED de Alcor Scientific mantuvieron su precisión hasta 28 horas a temperatura ambiente y 48 horas refrigeradas. El trabajo comparó esos resultados con el método tradicional de Westergren, asociado a un límite de cuatro horas a temperatura ambiente.

La VSG es una de las pruebas más antiguas y solicitadas en medicina, con millones de determinaciones anuales. Se utiliza como marcador rápido y asequible de inflamación para ayudar a detectar y monitorear afecciones como infecciones, enfermedades autoinmunes —por ejemplo, artritis reumatoide—, enfermedades inflamatorias —como arteritis de células gigantes— y ciertos tipos de cáncer. A diferencia de ensayos que miden una molécula específica, la VSG evalúa un comportamiento: la rapidez con la que los glóbulos rojos se agrupan y se sedimentan en un tubo, lo que la vuelve vulnerable al paso del tiempo y a la temperatura.

Logística de laboratorios y riesgo de resultados no confiables

Esa vulnerabilidad entra en tensión con la operación de los laboratorios actuales. El estudio describe un escenario de consolidación en centros centralizados de alto volumen, aumento de puntos de extracción de sangre, rutas de transporte con múltiples paradas y, en ocasiones, vehículos sin control adecuado de temperatura, además de escasez de personal. En ese recorrido, cumplir un plazo estricto de cuatro horas puede resultar difícil.

El trabajo también plantea un problema operativo: una muestra defectuosa puede no presentar señales visibles. Puede llegar con un aspecto totalmente normal, y su resultado puede comunicarse y tratarse como si fuera válido.

Cómo funciona el iSED y qué cambia en la práctica

El analizador iSED adopta un enfoque diferente para la medición de la VSG. Mediante reología fotométrica, captura ópticamente la agregación de los glóbulos rojos —la etapa más temprana y crítica de la sedimentación eritrocitaria— dentro de una célula de flujo con temperatura controlada, y genera un resultado en menos de 20 segundos. Al medir el inicio del proceso en un entorno controlado, el sistema busca aislar la lectura de cambios dependientes del tiempo que afectan a los métodos tradicionales.

Entre los efectos prácticos mencionados se incluyen menos rechazos de muestras, menor necesidad de repetir extracciones y la posibilidad de utilizar, en la práctica, el mismo tubo con ácido etilendiaminotetraacético (EDTA) tanto para VSG como para hemograma completo.

“Durante décadas, los laboratorios se han visto obligados a organizar todo su flujo de trabajo de VSG en función de la limitada estabilidad de las muestras”, comentó Jim Post, director ejecutivo de Alcor Scientific. “Es una medicina mejor”, agregó.

El estudio se titula “Measuring Erythrocyte Sedimentation Rate Using Photometric Rheology Technology Demonstrates Superior Sample Stability as Compared to the Westergren Method” y fue publicado en Diagnostics (2026;16(16):2648), con autoría de Koshy, Lamazares, Evans y Jortani. La investigación se realizó con autorización de un Comité de Ética Institucional (IRB) en dos centros hospitalarios y contó con financiación de Alcor Scientific.