Muse es el nuevo agente de inteligencia artificial personal de Meta, anunciado por Mark Zuckerberg. La propuesta apunta a ir más allá de un asistente conversacional: puede hacerse cargo de tareas y proyectos y convertir metas de largo plazo en planes de acción.
En su lanzamiento, el servicio queda disponible únicamente en Estados Unidos y para personas de 18 años o más. Meta definió un esquema de acceso gratuito con “capacidad de cómputo suficiente para lo que la mayoría de las personas necesita”, junto con planes de suscripción orientados a quienes busquen mayores prestaciones.
Zuckerberg resumió el enfoque del producto en una frase: “No solo responde preguntas como un asistente: hace el trabajo”, dijo Mark Zuckerberg.
Una computadora virtual para agentes personales
Una de las características centrales de Muse es su modo de operación: funciona en su propia computadora “segura y dedicada”, con su propio navegador. Sobre esa base, Meta desarrolló Muse Secure VM, una computadora virtual diseñada específicamente para agentes personales.
De acuerdo con la descripción del producto, Muse Secure VM incorpora protecciones de privacidad, seguridad y protección “inéditas”, integradas desde la ingeniería del sistema. La empresa sostiene que esas protecciones no están disponibles en otros agentes.
Personalización, integraciones y continuidad de trabajo
El servicio también permite personalización. Cada usuario puede asignarle un nombre, definir cómo se comunica y diseñar su apariencia, incluido un avatar.
En materia de integraciones, Muse se conecta con aplicaciones y servicios de uso cotidiano, de a uno y siempre por elección del usuario. Las categorías mencionadas incluyen correo y calendario, pagos, fitness y salud, música y eventos en vivo, gastronomía y compras, y hogar inteligente. Los conectores integrados se administran desde la configuración y se prevé sumar más.
Cuando un servicio no cuenta con conector integrado pero ofrece una API pública, Muse puede configurar una conexión con las credenciales que aporte el usuario. Si no existe API, el agente puede operar el servicio a través de un navegador, “tal como lo harías tú”.
Otra función destacada es la continuidad: Muse puede seguir ejecutando acciones cuando el usuario no está presente. La dinámica consiste en fijar una meta o un conjunto de preferencias para que el agente continúe después de que se cierre la aplicación, “aprendiendo de tus conversaciones y afinándose en el camino”.
Meta anticipó que Muse estará disponible en iOS, Android y muse.ai. También se podrá hablar con el agente por WhatsApp, y se prevé su llegada “pronto” a gafas con IA.












