viernes, 4 de septiembre de 2026

Un instituto de Texas inicia un ensayo de mapeo y ablación por campo pulsado

El Texas Cardiac Arrhythmia Institute del Centro Médico St. David's comenzó un estudio clínico para evaluar seguridad y eficacia de un sistema de mapeo en 3D y ablación por campo pulsado en pacientes con fibrilación auricular paroxística y persistente, un cuadro que puede elevar el riesgo de ictus e insuficiencia cardíaca.

El Texas Cardiac Arrhythmia Institute (TCAI) del Centro Médico St. David’s se convirtió en el primer centro de Estados Unidos en participar en un ensayo clínico que evalúa la seguridad y la eficacia de un sistema de mapeo y ablación por campo pulsado destinado al tratamiento de pacientes con fibrilación auricular paroxística y persistente. La primera intervención del estudio estuvo a cargo del Dr. Andrea Natale, director médico ejecutivo del instituto e investigador principal a nivel mundial del ensayo.

La fibrilación auricular es el tipo de arritmia más frecuente y afecta a millones de personas en todo el mundo. Se produce cuando las dos aurículas del corazón laten demasiado rápido y con un ritmo irregular. En su forma paroxística, los síntomas duran siete días o menos; en la persistente, se trata de una arritmia continuada que se extiende por más de una semana.

En el marco clínico de estos cuadros, el tratamiento precoz puede reducir el riesgo de coágulos sanguíneos, ictus e insuficiencia cardíaca, además de evitar que la enfermedad se convierta en permanente. En ese contexto, el ensayo apunta a aportar evidencia sobre una tecnología que busca intervenir sobre el tejido cardíaco asociado a los ritmos anormales.

“La ablación por campo pulsado es uno de los avances más importantes en electrofisiología de las últimas décadas”, señaló el Dr. Andrea Natale. “Este ensayo clínico ayudará a los médicos de todo el mundo a comprender mejor la seguridad y la eficacia de esta tecnología”, agregó.

El sistema que se evalúa utiliza catéteres que aplican campos eléctricos para realizar la ablación de tejido cardíaco específico sin recurrir al exceso de calor o frío característico de la ablación tradicional. Ese enfoque apunta a reducir el riesgo de daños en las estructuras circundantes.

Además, incorpora tecnología de mapeo cardíaco en 3D, con el objetivo de ofrecer una visión detallada de la actividad eléctrica del corazón. Con esa herramienta, el equipo médico puede visualizar la posición del catéter y el contacto con el tejido antes y después de la aplicación de la energía.

En una intervención tradicional de ablación, se introduce un catéter en el interior del corazón y se utiliza calor o frío extremos para destruir el tejido asociado a los ritmos cardíacos anormales, lo que aumenta el riesgo de afectar estructuras cercanas. El TCAI cuenta con seis laboratorios equipados con tecnología avanzada, donde un grupo de electrofisiólogos cardiólogos realiza procedimientos de electrofisiología de máxima complejidad.