La Dolfina Polo Café abrió en Palacio Alcorta, a pasos del Malba, como el primer espacio gastronómico propio de una de las marcas de polo argentinas con mayor proyección internacional. La propuesta se presenta como una experiencia que integra gastronomía, diseño y hospitalidad, con una carta concebida por la chef Julieta Caruso y ejecutada por el chef residente Ramiro Schechtel.
El local organiza su oferta para distintos momentos del día. La operación contempla servicio desde el desayuno hasta la cena y reserva un espacio específico para la hora del té. La amplitud horaria apunta a captar consumos diversos dentro de una misma locación, con una identidad gastronómica anclada en referencias locales.
En términos de cocina, el menú propone un recorrido por platos y sabores asociados a la tradición argentina, con una lectura actual. “Sabores de raíz argentina y clásicos de la memoria gastronómica local”, forma parte del enfoque declarado para la carta, bajo una reinterpretación contemporánea. La definición delimita un marco de trabajo para la selección de preparaciones y su presentación.
El proyecto fue desarrollado por Grupo Abridor. La apertura en la Ciudad de Buenos Aires funciona como punto de partida de una plataforma que busca llevar el concepto a otros destinos vinculados al mundo del polo a nivel internacional. En esa estrategia, Palacio Alcorta opera como primera escala para testear el formato y establecer una base operativa.
La identidad del espacio se apoya en el cruce entre el universo del polo y una propuesta gastronómica de impronta local. La idea de trasladar ese imaginario a un entorno de restaurante aparece sintetizada en una frase que acompaña la presentación del concepto: “El espíritu del polo encuentra una nueva expresión gastronómica en Buenos Aires”.
La organización del equipo de cocina separa la dirección conceptual de la ejecución diaria. Caruso queda asociada a la concepción de la carta, mientras que Schechtel asume el rol de chef residente para la operación cotidiana. El esquema busca sostener consistencia en la propuesta a lo largo del día y, al mismo tiempo, mantener un marco de identidad definido para el menú.
Con esta apertura, La Dolfina Polo Café incorpora un formato gastronómico dentro del ecosistema de la marca, con un espacio propio en la Ciudad de Buenos Aires y una proyección de expansión hacia destinos conectados al circuito internacional del polo.












