domingo, 30 de agosto de 2026

Ag Barometer Austral: el índice cae a 147 puntos y crece la inversión

La medición julio-agosto 2026 registró una baja bimestral de 2,7% en la confianza del productor, pero llevó a un récord de 128 puntos las expectativas de inversión en activos fijos, con tierra, maquinaria y hacienda de cría entre las preferencias.

La medición julio-agosto 2026 del Ag Barometer Austral ubicó el índice general de confianza del productor agropecuario en 147 puntos, un 2,7% por debajo de los 151 puntos de mayo-junio. Aun con esa caída, el indicador se mantuvo cerca del máximo de 158 puntos alcanzado en noviembre de 2025 y mostró un crecimiento interanual de 15,7%, al pasar de 127 a 147 puntos.

Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, vinculó el retroceso con una mirada más prudente sobre el presente: “La moderada caída del índice refleja una mayor cautela sobre la situación presente, pero no implica un cambio en las expectativas de fondo”, afirmó. En la misma línea, señaló que el productor “administra con mucho cuidado sus recursos y selecciona dónde y cuándo invertir”.

El componente que más incidió en la baja fue el Índice de Condiciones Presentes, que cayó 4% (de 125 a 120 puntos). Dentro de ese indicador, la Situación Financiera Actual se deterioró 10%, al pasar de 123 a 111 puntos. En contraste, las Expectativas de Inversión en Activos Fijos subieron 1,5% (de 126 a 128 puntos) y marcaron su máximo histórico.

En términos de predisposición a invertir, el 64% de los productores consideró que es un buen momento para realizar inversiones importantes. Sin embargo, la intención no se traduce de manera inmediata: solo el 61% de ese grupo prevé concretarlas rápidamente, lo que implica que aproximadamente el 39% del total planea efectivizar inversiones en el corto plazo. “La oportunidad de inversión está claramente presente, pero la concreción sigue siendo selectiva”, sostuvo Steiger.

Entre los destinos preferidos aparecen la tierra (35%), los tractores (23%), la hacienda de cría (19%) y las sembradoras (16%). El relevamiento distingue lógicas y necesidades de financiamiento según el activo: la tierra demanda capital propio o instrumentos de muy largo plazo por su período de repago, mientras que la maquinaria se asocia a créditos de cinco a seis años, y la hacienda de cría requiere contemplar el tiempo hasta que el activo biológico genere ingresos.

Hacia adelante, el Índice de Expectativas Futuras bajó 1,8% (de 168 a 165 puntos), explicado principalmente por la caída de 9,4% en las expectativas sobre la situación financiera futura (de 159 a 150 puntos). Para la campaña 2026/27, el escenario aparece marcado por márgenes ajustados, especialmente si las proyecciones se realizan sobre rendimientos promedio y no sobre los resultados excepcionales de la campaña 2025/26.

En decisiones productivas, el 68% de los productores no modificará sus planes de siembra. En superficie total estimada, la soja ocuparía el 40% del área, seguida por el maíz con 28%, el trigo con 16%, el girasol con 5% y otros cultivos con el 10% restante. En paralelo, el 68% retiene soja sin vender principalmente para pagar alquileres y otros gastos de campaña; además, el 27% espera una mejora de los precios internacionales.

En tecnología, el 73% consideró que la inteligencia artificial y las herramientas de digitalización traerán beneficios a sus explotaciones, y dentro de ese grupo el 46% identificó como principal impacto potencial el aumento de la producción, el 35% la reducción de riesgos e incertidumbre y el 18% la reducción de la necesidad de mano de obra.