domingo, 30 de agosto de 2026

Gerónimo Maspero: la IA redefine tareas repetitivas y libera tiempo en las empresas

El CTO y cofundador de Humand sostiene que la inteligencia artificial absorbe trabajo cognitivo repetitivo y abre una transición “del miedo al hábito” en los equipos, con un impacto operativo medible: en promedio, las organizaciones que incorporan agentes de IA liberan tres horas semanales por colaborador para reasignarlas a tareas de mayor complejidad.

La discusión sobre inteligencia artificial (IA) en el trabajo suele activarse con una pregunta recurrente: si la tecnología reemplazará puestos. Gerónimo Maspero, CTO y cofundador de Humand, plantea otro enfoque: la IA tiende a transformar tareas cotidianas, en especial las repetitivas, y a reordenar la distribución del tiempo dentro de las organizaciones.

El directivo ubica el momento actual como un punto de inflexión por una razón específica: “por primera vez, tenemos tecnología capaz de asumir el trabajo cognitivo repetitivo”. En su lectura, esa capacidad explica la rápida expansión de la IA en entornos laborales y el impacto sobre funciones que, hasta ahora, demandaban horas de procesamiento manual.

Para sostener el argumento, Maspero traza paralelos con cambios tecnológicos previos. Durante la Revolución Industrial, el trabajo del artesano textil fue absorbido por máquinas a vapor y ese proceso derivó en la creación de millones de puestos de trabajo en fábricas. Más cerca en el tiempo, la masificación del software de oficina también generó pronósticos de obsolescencia: con herramientas como Excel, se anticipó que el personal administrativo perdería relevancia. Sin embargo, al absorber el cálculo matemático, se abrieron disciplinas como el análisis de datos financieros, el control de gestión moderno y la planificación estratégica.

En el plano de la gestión, Maspero señala que el desafío de los líderes consiste en guiar a sus equipos en una transición “del miedo al hábito” mediante aprendizaje continuo y práctica diaria. La adopción, sostiene, requiere experimentación y margen de error. “El hábito se construye cuando el trabajador entiende que la tecnología no es un auditor externo que viene a evaluar su desempeño”, afirmó Maspero.

Un criterio operativo para decidir qué delegar en la máquina es la repetición. “Si un trabajador responde la misma pregunta tres veces al día con las mismas palabras, hoy está desperdiciando su potencial”, señaló el directivo. En esa línea, afirma que las empresas que incorporan agentes de IA logran liberar, en promedio, tres horas de trabajo semanales por colaborador, que pueden reasignarse a pensar, innovar y resolver problemas complejos.

El directivo también advierte sobre un error conceptual: considerar a la IA una “varita mágica” capaz de resolver desajustes que la organización no comprende. Para delegar una tarea, sostiene, primero debe entenderse el problema y su causa; si los procesos son caóticos, la tecnología solo generará “un caos automatizado”.

De cara a la empresa del futuro, Maspero define el valor humano en tres pilares: intención, criterio y lo relacional. La IA puede ofrecer múltiples alternativas basadas en patrones, pero el juicio contextual y la elección de la opción adecuada quedan en manos de las personas.