La presentación de Pasen y lean. 50 años de teatrista y algo más, el nuevo libro de Carlos Rottemberg publicado por Editorial Losada, se realizó el martes 11 de agosto en el Teatro Liceo. El encuentro se organizó como una charla moderada por los periodistas Any Ventura y Pablo Sirvén, con la presencia de familiares, amigos y figuras del teatro, el cine y la televisión.
En la sala estuvieron Mirtha Legrand, Guillermo Francella, Graciela Borges, Eduardo Blanco, Jean Pierre Noher, Pablo Codevilla, Antonio Grimau, Campi, Sebastian Presta, Linda Peretz, Dalia Gutman, Agustin Aristaran, Albana Fuentes, Osvaldo Santoro, Soledad Silveyra, José María Listorti, Ana Maria Piccio, Boy Olmi, Carola Reyna, Maria Leal, Nora Cárpena y Mauricio Dayub. También asistieron el productor Daniel Grinbank, acompañado por Andrea Pietra; Adrián Suar; y Sebastián Blutrach, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios/as Teatrales y Musicales (AADET). Entre el público estuvieron Tomás, Nicolás y Matilda, hijos del autor, y su esposa, Karina.
Antes del inicio, mientras los invitados ocupaban sus butacas, sonó la música de Ennio Morricone para Cinema Paradiso, mencionada como una de las películas que marcó la relación de Rottemberg con el cine y el espectáculo. El libro reúne recuerdos, anécdotas y reflexiones sobre más de cincuenta años de historia del espectáculo argentino, con episodios que atraviesan éxitos, fracasos y cambios de paradigma, y con foco en el vínculo con artistas y público.
Uno de los momentos de la jornada fue la lectura de un fragmento del prólogo escrito por Luis Brandoni, a cargo de Saula Benavente. En ese texto, Brandoni recordó el atentado contra el Teatro Picadero durante la última dictadura y la ayuda que Rottemberg y Guillermo Bredeston brindaron para que el espacio pudiera continuar dando funciones.
Desde uno de los palcos, Mirtha Legrand le dedicó palabras al productor: “Lo llevo en el fondo de mi corazón”, dijo Mirtha Legrand. También afirmó: “Nunca te olvidaré. Estaré agradecida hasta el fin de mis días”, dijo Mirtha Legrand. Graciela Borges, por su parte, lo definió como “una persona maravillosa” y sostuvo que leyó el libro “con amor”.
Adrián Suar compartió recuerdos de su vínculo con Rottemberg y repasó una temporada en Mar del Plata con La cena de los tontos, cuando el productor insistía en sumar funciones porque consideraba que era “un compromiso social”. Suar también sostuvo que el teatro “no va a morir”, aunque expresó preocupación por el futuro de la actividad y por lo que ocurrirá cuando ya no esté una figura como Rottemberg.
Durante la presentación, Rottemberg recibió una distinción del Senado de la Nación, entregada por Eduardo “Wado” de Pedro y Maximiliano Abad. En otro tramo, recordó el origen de su vocación: “Mi pasión nació a los 8 cuando mi mamá me llevó a ver La novicia… ahí decidí que quería hacer eso, proyectar cine”, recordó Carlos Rottemberg. Hacia el final, Nicolás y Tomás subieron al escenario y contaron cómo dividieron tareas y responsabilidades para trabajar junto a su padre dentro de la actividad familiar.












