Efecto penal: el estrés de un partido decisivo y su impacto cardiovascular

Un análisis elaborado por DoctoRED, con aportes del cardiólogo Walter Matías Gonzalez Acosta, describe cómo la tensión de una definición por penales activa respuestas biológicas asociadas a eventos cardiovasculares y repasa datos de guardia y factores de riesgo en Argentina, además de recomendaciones para prevenir síntomas durante partidos de alta carga emocional

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La definición por penales suele vivirse como un episodio de tensión extrema y, en términos fisiológicos, ese estrés puede tener efectos concretos sobre el sistema cardiovascular. DoctoRED abordó este fenómeno junto con el cardiólogo Walter Matías Gonzalez Acosta (M.N. 143.293), quien describió qué ocurre en el cerebro y en el corazón ante partidos decisivos y qué medidas pueden tomarse para reducir riesgos.

Desde la neurociencia, la explicación se vincula con el rol de la amígdala, región cerebral encargada de evaluar riesgos. Frente a escenarios de alta incertidumbre y carga emocional, se activa una respuesta de estrés agudo —el mecanismo de lucha o huida— con liberación de adrenalina y cortisol al torrente sanguíneo. Esa descarga se asocia a un aumento del ritmo cardíaco y a la contracción de los vasos sanguíneos, con un organismo que entra en estado de alerta sin diferenciar entre una amenaza física y una vivencia emocional.

En ese marco, el especialista sostuvo que “la pasión y la emoción que sentimos provocan una activación desmedida del sistema nervioso simpático”, dijo Walter Matías Gonzalez Acosta, médico cardiólogo y vocero de DoctoRED. Según explicó, esa activación eleva la demanda de oxígeno del miocardio y somete al sistema circulatorio a un estrés extremo que puede desestabilizar placas de ateroma preexistentes.

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El fenómeno se potencia por la identificación colectiva. La psicología social y la neurociencia cognitiva describen que el cerebro procesa los logros y fracasos de un grupo de pertenencia, como la Selección, integrándolos a la propia identidad. Esa empatía de masas amplifica la carga del estrés y ayuda a entender por qué una jugada decisiva puede despertar síntomas físicos similares, de forma simultánea, en una gran cantidad de personas.

La relación entre partidos definitorios y eventos cardiovasculares también aparece en registros hospitalarios. Un estudio coordinado por la Universidad de Múnich y publicado en el *New England Journal of Medicine* analizó admisiones de urgencia durante una Copa del Mundo y encontró que, en jornadas de partidos decisivos, las consultas por eventos cardiovasculares agudos se multiplicaron por 2,66 frente a días sin actividad futbolística. El trabajo indicó además una brecha por género: el riesgo coronario aumentó 3,26 veces en varones y 1,82 veces en mujeres. El pico de ingresos se correlacionó con las dos horas posteriores al cierre de partidos con definiciones agónicas o tandas de penales, y el 47% de los pacientes que manifestaron crisis cardíacas tenía patologías cardiovasculares diagnosticadas.

“El estrés emocional agudo altera la función endotelial y favorece la ruptura de placas de colesterol”, dijo Walter Matías Gonzalez Acosta, médico cardiólogo y vocero de DoctoRED. En pacientes con factores de riesgo, señaló, esto puede favorecer la formación de un trombo que obstruye el flujo sanguíneo y derive en un infarto agudo de miocardio, aunque el aumento de presión y frecuencia cardíaca también puede desencadenar eventos en personas sin antecedentes diagnosticados.

En Argentina, el escenario epidemiológico agrega vulnerabilidad. Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, el 35% de los argentinos padece hipertensión arterial y una tercera parte lo desconoce. Además, el 61% de la población presenta exceso de peso y el 44% niveles elevados de colesterol.

Entre las recomendaciones clínicas para jornadas de alta tensión figuran mantener la medicación en tratamientos por hipertensión o cardiopatías crónicas, medir la presión arterial unas horas antes del partido, priorizar hidratación con agua y moderar alcohol y ultraprocesados con sodio. También se sugiere caminar durante los 15 minutos del entretiempo y prestar atención a señales como dolor o pesadez en el pecho, disnea ante esfuerzos mínimos, mareos intensos, arritmias percibidas o sudoración fría, con consulta inmediata a un centro de emergencias médicas.

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