El Día Internacional de las Redes Sociales, que se conmemora el 30 de junio, quedó asociado este año a una lectura cuantitativa del clima emocional en plataformas digitales en Argentina. Un análisis sobre conversaciones en Facebook, TikTok e Instagram buscó identificar qué emociones predominan alrededor de temas de alta exposición pública, desde el fútbol y las criptomonedas hasta la política, la democracia y fenómenos de la cultura pop.
El relevamiento fue elaborado por LatAm Intersect mediante la plataforma ECR (Emotional Climate Research) de Delta Analytics BV. El enfoque se centró en medir el “sentimiento público” expresado en publicaciones y debates dentro de esas redes, con resultados que muestran diferencias marcadas según el tema y la plataforma.
En el caso del fútbol, los datos lo ubican como el principal generador de felicidad. En TikTok, la alegría asociada al tema alcanzó el 98,12%, mientras que en Facebook llegó al 96,41%. “Vemos que en Argentina las redes sociales operan como un espacio de desahogo emocional muy marcado, donde el éxito deportivo sigue siendo el principal refugio de felicidad”, afirmó Roger Darashah, socio y cofundador de LatAm Intersect.
En sentido opuesto, las criptomonedas aparecen vinculadas a un “entorno de temor”. En TikTok, el miedo representó el 73,28% del sentimiento predominante, y en Facebook se mantuvo alto con 64,69%. El informe también describió este eje como una convivencia entre la alegría por el fútbol y la ansiedad por los activos digitales.
La política y la democracia exhibieron un mapa emocional más tenso y fragmentado. En Facebook, la política se vinculó con una fuerte anticipación (99,63%), mientras que en TikTok predominó el miedo (99,53%). En cuanto a la democracia, el análisis señaló una división exacta en Facebook: 48,36% de ira y 48,36% de miedo.
La cultura pop también mostró contrastes entre plataformas. Bad Bunny generó un 60,15% de felicidad en Facebook, pero en TikTok el sentimiento predominante hacia el artista fue el miedo (59,53%).
El estudio planteó que la volatilidad emocional en redes implica un desafío para quienes buscan comunicar en entornos digitales. “Los comunicadores y tomadores de decisiones deben entender que la ciudadanía ya no espera de forma pasiva; exige transparencia en los discursos independientemente del sector o la coyuntura que los motive”, añadió Darashah.












