La conmemoración del 27 de junio como Día Internacional de las PyMEs encuentra a las pequeñas y medianas empresas argentinas frente a un desafío de gestión financiera: evitar que una parte de su liquidez quede inmovilizada en cuentas corrientes sin generar rendimientos, en un contexto de costos operativos altos y márgenes más bajos.
El ecosistema PyME argentino está conformado por más de 525.000 empresas registradas y representa el 98% del entramado productivo empleador. Aunque el PBI nacional mostró signos de expansión durante el primer trimestre de 2026, la operación diaria del sector continúa condicionada por la presión impositiva y la necesidad de maximizar la eficiencia para sostener la rentabilidad.
En ese escenario, una de las tensiones señaladas es el “capital inmovilizado”: fondos que permanecen estacionados en cuentas corrientes que no generan rendimientos, aun cuando las compañías requieren liquidez para afrontar pagos frecuentes. La problemática se vincula con la forma en que muchas organizaciones administran su tesorería y se financian.
A diferencia de otras economías globales donde la operatoria en el mercado de capitales resulta habitual, la mayoría de las PyMEs argentinas mantiene su dependencia del circuito bancario tradicional. Ese patrón, sumado a la ausencia de un rol especializado en finanzas dentro de estructuras administrativas más acotadas, tiende a reforzar decisiones conservadoras sobre el manejo del efectivo.
“Mientras que en muchas economías las pequeñas y medianas empresas invierten y se financian en el mercado de capitales con total naturalidad, aquí la mayoría sigue dependiendo exclusivamente del sistema bancario o dejando su capital inmovilizado”, dijo Enrique Chimeno, Commercial Manager de IOL.
Como alternativa, la compañía plantea delegar la gestión en especialistas del mercado de capitales. “Hemos desarrollado el servicio de IOL Empresas hace ya más de 4 años, específicamente para que el sector corporativo administre su capital con agilidad y dinamismo”, dijo Chimeno, Commercial Manager de IOL.
El enfoque apunta a mantener los ingresos “en movimiento” para cubrir necesidades financieras de corto plazo —pago de salarios, facturas y otros gastos operativos— y, al mismo tiempo, invertir en instrumentos financieros adecuados para obtener ganancias adicionales sin resignar liquidez para los gastos diarios.
Entre los puntos incluidos en la propuesta de IOL Empresas figuran una apertura 100% digital y veloz, costos de mantenimiento bonificados para operar en pesos y dólares, una oferta de “optimización impositiva” para operaciones, transferencias y depósitos, y asesoramiento financiero personalizado a partir del análisis de los flujos de caja.
Además, se incorpora IOL Corporate, un programa orientado a organizaciones que buscan brindar beneficios financieros a sus colaboradores, con asesoramiento personalizado, cursos de formación y comisiones bonificadas.












