Grupo Calidra impulsa la cal agrícola como herramienta para remineralizar suelos productivos

La compañía pone el foco en la remineralización para corregir la acidificación del suelo y mejorar la eficiencia de la fertilización, en un contexto de pérdida anual estimada de 800.000 toneladas de calcio y 400.000 toneladas de magnesio en suelos argentinos, con impacto directo en rindes y costos del sistema agrícola

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La remineralización del suelo gana espacio entre las prácticas orientadas a sostener la productividad agrícola, a partir de la necesidad de reponer nutrientes que los cultivos extraen campaña tras campaña. En ese marco, Grupo Calidra plantea el uso de cal agrícola y carbonatos como parte de una estrategia para recuperar el equilibrio químico del suelo y mejorar la eficiencia de los fertilizantes.

La salud del suelo se convirtió en una variable relevante para el desempeño de los sistemas productivos. A medida que avanza el agotamiento de nutrientes, crece el interés por herramientas que permitan sostener la capacidad productiva en el tiempo. Para la compañía, la remineralización se vincula con la reposición de minerales esenciales y con la corrección de condiciones químicas que limitan el aprovechamiento de los nutrientes disponibles.

En el caso argentino, el impacto de la extracción de minerales por la actividad agrícola se expresa en una pérdida anual aproximada de 800.000 toneladas de calcio y 400.000 toneladas de magnesio. Laura Correa, gerente de Investigación y Desarrollo de Grupo Calidra, señaló que esa merma “requiere ser compensada para sostener la productividad” y ubicó al deterioro gradual de la calidad de los suelos entre los principales desafíos de la agricultura moderna.

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La problemática también se observa a escala global. Se estima que entre el 25% y el 30% de los suelos a nivel mundial presentan algún grado de acidificación, un fenómeno que afecta la disponibilidad de nutrientes y limita el potencial productivo de los cultivos. En términos agronómicos, el proceso se asocia a un pH más bajo, que reduce la disponibilidad de minerales para las plantas.

“La acidificación reduce la disponibilidad de nutrientes para los cultivos. La corrección del pH es fundamental para que los minerales del suelo estén disponibles y así lograr una mayor productividad”, dijo Adrián Marcolín, representante comercial Agro de Calidra Argentina. Además de la extracción propia de nutrientes por los cultivos, el uso intensivo de ciertos fertilizantes puede favorecer la acidificación.

Para recuperar los suelos de ese proceso, la práctica más extendida incluye enmiendas a base de carbonato de calcio y carbonato de calcio-magnesio (dolomita), que permiten corregir la acidez, reponer nutrientes y mejorar las condiciones para el desarrollo de los cultivos. “Remineralizar el suelo es devolverle minerales esenciales para recuperar su equilibrio químico y su capacidad productiva”, dijo Correa.

Desde la experiencia en campo, los especialistas destacan que la recuperación del equilibrio químico de una superficie agrícola suele traducirse en una mayor eficiencia de la fertilización, mejores rindes y una utilización más sustentable de los recursos productivos. En ese segmento, Grupo Calidra desarrolla productos como Carbonato de Calcio, Dolomita, Súper Azufre Perlado S18 y Mezcla 70/30, orientados a la reposición de nutrientes y al mantenimiento de la fertilidad de los suelos.

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