De las huestes del legendario Instituto Torcuato Di Tella -y la fundación homónima- nació la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) que comenzó sus actividades en marzo del año pasado.
Actualmente en sus claustros se dictan tres licenciaturas: Economía, Economía Empresarial y Estudios Internacionales. También se ofrecen dos programas de estudio, uno en Ciencia Política y Gobierno y otro en Historia, que completan los requisitos del denominado Campo Menor de Estudios que se exige para obtener las dos licenciaturas económicas.
En el staff de docentes e investigadores se encuentran profesores de la talla de Natalio Botana, Adolfo Canitrot, Pablo Gerchunoff, Juan José Llach, Carlos Escudé y Juan Carlos Torre.
Gerardo della Paolera, rector de la UTDT, no disimula su orgullo al afirmar que su principal actividad sigue siendo la docencia y la investigación: “En realidad, casi todos los docentes de esta universidad somos profesores e investigadores y tenemos realizado como mínimo un master en el exterior.
Queremos gente que sepa pensar, que sea creativa y con capacidad analítica. No nos interesa formar profesionales que tengan solamente un conocimiento técnico perfecto sobre costos o técnicas de balance y que no sepan historia universal”, afirma.
Además de los clásicos cursos sobre economía, marketing, matemáticas, estadísticas o contabilidad, las dos licenciaturas de orientación económica incluyen materias como Problemas Filosóficos, Instituciones Políticas y de Gobierno, Historia de Occidente a partir de la Modernidad e Introducción
al Derecho, en un denominado Ciclo Común de Estudios que se dicta en los primeros dos años de las licenciaturas.
“Para los hombres que tengan que tomar grandes decisiones -ya sea en el ámbito público o en el privado- el conocimiento de la historia universal y de la historia económica, la ética o la filosofía, les permitirá revivir aspectos que ya conocen y tomar resoluciones fundamentadas y -tal vez- en circunstancias parecidas a alguno de los períodos estudiados”, explica Della Paolera.
PLURALIDAD Y DIVERSIDAD.
Actualmente en la UTDT cursan sus estudios 160 alumnos. De ellos, uno de cada cuatro goza de algún tipo de beca. “Esto nos permite tener jóvenes de todos los sectores sociales, lo que nos da una característica de pluralidad y diversidad que impide que lleguemos a convertirnos en una isla académica o que eduquemos profesionales para una elite”, enfatiza José María Ghio, profesor de Historia Moderna y secretario académico de la UTDT.
La biblioteca de la Universidad Di Tella es una de las más grandes del país en el campo de ciencias sociales y cuenta con casi 70.000 volúmenes. También posee una hemeroteca de 1.900 títulos. “Lo importante de la biblioteca y la hemeroteca es que su contenido ha sido seleccionado por el capital
humano que la formó durante más de tres décadas”, señala Della Paolera.
La licenciatura en Estudios Internacionales apunta a transmitir conocimientos técnicos indispensables para diagnosticar las necesidades del escenario mundial y los desafíos de un país que se está integrando al mundo. “En el caso de economía empresarial la hicimos tomando en consideración las experiencias de algunas escuelas de negocios norteamericanas como las de
Harvard, Columbia y Chicago”, comenta el rector de la UTDT.
Sin negar las analogías con la carrera Administración de Empresas que se dicta en otros claustros universitarios, Della Paolera aclara: “La denominamos Economía Empresarial porque respeta el enfoque analítico de las ciencias económicas y porque entiende los problemas de tipo empresarial. Y
quiero insistir en esto: nos interesa que el futuro administrador de empresas o el futuro economista tengan un conocimiento y un enfoque muy profundos de las humanidades”.
La UTDT se suma de esta forma a la tendencia de muchas universidades norteamericanas que están incorporando crecientemente las humanidades y los problemas filosóficos y éticos en sus programas de estudio. “De esta manera, el pensamiento de un economista empresarial egresado va más allá de
la información que tenga”, afirma el rector. “Queremos ser una escuela de negocios y de investigación, cosa que en nuestro país no es muy común, y en ese sentido somos conscientes de que vamos contra la corriente.”
