jueves, 30 de abril de 2026

    El tiempo a medida

    La AIME buscó también a la empresa cuyo aporte haya sido particularmente notable para el desarrollo profesional de mujeres. Bajo esa consigna, el programa para la inclusión de la mujer en el trabajo a tiempo parcial del Banco Crédito Argentino se llevó los laureles, tras compartir la terna de postulados con las firmas Avon y Marta Harff.

    Este programa permitió incluir a unas 140 mujeres, a tiempo parcial, en igualdad de condiciones con el resto de los empleados full time, es decir, con todos los beneficios adicionales, tales como obra social y premios.

    H. Aníbal Gau, gerente de recursos humanos de la entidad, área motora del emprendimiento, explica las motivaciones que llevaron a desarrollar este programa. “Las sucursales del banco tienen muchos altibajos en la afluencia de público. En los días de pago de jubilaciones, de vencimiento de tarjetas

    de crédito e impuestos, resulta casi imposible prestar un servicio eficiente. Pensamos en tomar gente para atender esa gran demanda. Y esto nos llevó a buscar el segmento de público al que dirigirnos para reclutar empleados que pudieran trabajar parte del mes, y que lo tomaran como un trabajo

    serio e importante.”

    Tras esa primera definición surgieron dos segmentos potenciales: “El de los estudiantes y el de las mujeres que, por sus obligaciones familiares, no pueden salir a trabajar todo el mes”.

    Finalmente, el segundo grupo fue el seleccionado. Para iniciar la búsqueda, el banco publicó un aviso convocando a mujeres de 35 a 45 años, con estudios secundarios completos, con o sin experiencia laboral previa y que quisieran desarrollar una actividad laboral que no interfiriera con sus ocupaciones hogareñas.

    Más de 8.000 mujeres respondieron al llamado. Una serie de evaluaciones grupales, con dinámicas para observar el desempeño personal en la atención del público, permitieron dar el primer paso del proceso de selección. Tras un período de entrenamiento, “hicimos entrevistas familiares, para observar si el entusiasmo de cada mujer estaba acompañado por el de los otros miembros del

    hogar”, explica Gau.

    Superadas todas esas etapas, un centenar y medio de mujeres ingresaron al banco y lograron mejorar notablemente la atención al público.

    Gau destaca que en la institución “se buscan los recursos en el lugar donde están. La vicepresidenta del banco, la principal accionista y la número dos del proyecto para la administradora de fondos de pensión son mujeres”.