VENTAS EN ASCENSO Y RESULTADOS ESTABLES
Nuevos récords de facturación y ganancias para las telefónicas, un panorama sombrío en la petroquímica y cifras satisfactorias en las petroleras y algunas empresas del rubro de alimentación configuran el panorama que predominó entre abril y junio.
L.G.
Los últimos balances que presentaron a la Bolsa las empresas líderes indican una tendencia hacia la recuperación de los rendimientos operativos, aunque todavía se encuentran por debajo de los valores alcanzados en el mismo período del año pasado. Esta comparación es importante, para evitar las
distorsiones estacionales que se producen en los primeros meses del año.
Las cifras de los cuadros que se publican en esta edición indican que entre abril y junio las ventas totales logradas por las 50 empresas seleccionadas sumaron $ 2.871,4 millones, lo que representa un aumento de 13,3% con respecto a los $ 2.534,7 millones registrados en el mismo período de 1992.
En el incremento tuvieron un papel muy destacado las dos empresas telefónicas y las dos entidades financieras incluidas (Banco de Galicia y Francés), cuya evolución en ese lapso fue altamente satisfactoria, tanto por el desarrollo de sus ingresos como de las ganancias.
Otras empresas también mostraron un importante repunte en el monto de sus negocios. Entre ellas se encuentran Compañía Química, perteneciente al grupo Bunge & Born, y Ledesma, cuyos principales ingresos se originan en la industria azucarera y en la papelera.
En el segundo trimestre del año, Compañía Química sumó ventas por $ 21,2 millones, lo que equivale a una expansión de 123,2% si se las compara con las obtenidas un año atrás ($ 9,5 millones).
Pero el notable incremento de su actividad no tuvo ninguna repercusión sobre los resultados, que con $ 0,3 millones fueron similares a los obtenidos en el segundo semestre de 1992.
Algo similar ocurrió con la petroquímica Ipako, cuyas ventas de abril a junio último ascendieron a $ 38,8 millones, lo que refleja un aumento de 40,1% con respecto a las registradas en iguales meses de 1992. Sin embargo, las pérdidas alcanzaron el pico más alto para un trimestre, superando, incluso, al
quebranto de octubre-diciembre, que alcanzó a $ 20,4 millones. Entre abril y junio subieron a $ 27,1 millones y representaron 69,8% de la facturación. Estas cifras ponen de relieve, sin necesidad de otro comentario, la dificil situación por la que atraviesa el sector petroquímico, cuyas consecuencias se harán sentir durante un largo tiempo en los resultados operativos de las empresas que integran este rubro.
Aun así, las cifras de Ipako son las más favorables, dado que tanto las de Electroclor como las de Indupa exhiben una situación mucho más difícil y preocupante. En lo que respecta a la primera, entre abril y junio sus ventas sumaron $ 11,3 millones y mostraron una cierta regularidad con respecto a
los trimestres precedentes, pero en cuanto a los resultados la situación es muy diferente. Sus pérdidas durante el trimestre ascendieron a $ 44,8 millones y representaron prácticamente cuatro veces (396,5%) las ventas del período.
En el caso de Indupa, la situación es algo distinta, porque el aumento de las pérdidas fue acompañado por una sustancial contracción de las ventas, que con $ 14,1 millones mostraron una declinación de 41,5% con respecto a las obtenidas durante el mismo período del año pasado. Las pérdidas sumaron $ 20,8 millones y, a pesar de su magnitud, resultaron inferiores a las de enero-marzo ($ 21,9 millones), a las de julio-septiembre ($ 26,6 millones) y a las de abril-junio de 1992, que treparon a $ 25,4 millones.
BONANZA TELEFONICA.
Si del total de las ventas de las 50 empresas seleccionadas se deducen las de Telefónica y Telecom, se llega a un valor de $ 2.047,1 millones, que determina para cada una de las 48 compañías restantes un promedio de $ 42,65 millones. El aumento con respecto al período abril-junio de 1992 fue de 11,9%, inferior al que surge si se incluye en el cálculo a todas las empresas (13,6%).
Esta diferencia se origina en el significativo aumento de la facturación de Telecom, que entre abril y junio superó con holgura todas las cifras anteriores: $ 382,7 millones contra los $ 338,5 millones de su récord anterior, logrado en el período julio-septiembre de 1992. Las ganancias también mostraron cifras notables: $ 51,2 millones, que superaron con cierta holgura al máximo nivel anterior, $ 46,9 millones, logrado entre enero y marzo últimos.
Las ganancias de Telefónica de Argentina también fueron motivo de satisfacción para sus inversores.
Con $ 76,1 millones superaron a las obtenidas en enero-marzo ($ 74,6 millones) que habían representado un récord para un trimestre.
En lo que respecta a las petroleras, se destaca el buen desenvolvimiento de Pérez Companc, que en marzo-mayo (el período considerado para este análisis, debido a que cierra sus balances anuales en agosto) realizó ventas por $ 115,1 millones (16% más que un año atrás) y cosechó beneficios por $ 38,3 millones. El margen, por lo tanto, se ubicó en 33,3%, que se ubica entre los niveles medios de los últimos trimestres.
Sol Petróleo es otra de las empresas del sector que se caracterizó por un fuerte aumento de las ventas (61,5%). Pero esto responde sobre todo a la notable contracción que había registrado su actividad en los primeros meses del año pasado, como consecuencia de la merma de las exportaciones de solventes, uno de sus principales rubros de comercialización. En esa época las
exportaciones de esos productos se hallaban afectadas por problemas de tipo legal, vinculados con la interpretación de las normas que las reglamentaban.
El sector de la alimentación tuvo en las dos fábricas de galletitas (Bagley y Terrabusi) a sus representantes más activos. Ambas mostraron un volumen de ventas prácticamente similar, $ 68,5 millones, que marcó un récord con respecto a cifras anteriores. (En el caso de Bagley, el dato corresponde al período marzo-mayo, debido a que cierra sus períodos anuales en agosto). El
aumento fue de 22,9% para Bagley y 34,6% para Terrabusi. En este último caso tuvo gravitación la incorporación a su línea de nuevos productos, en muchos casos importados.
Los márgenes operativos también fueron bastante similares para ambas empresas, aunque en este rubro la primacía le corresponde a Bagley, con 8,5%, mientras que Terrabusi ostentó un índice de 6,9%.
El Ingenio Tabacal volvió a mostrar durante el segundo trimestre una actividad muy exigua, que no guarda relación con la que registró en períodos anteriores. En abril-junio de este año concretó negocios por sólo $ 2,1 millones, lo que refleja una contracción de 56,3% con respecto a un año atrás. Las pérdidas del período ($ 8,9 millones) cuadruplicaron holgadamente las ventas. Semejante
déficit contribuye a acentuar la incertidumbre que pesa sobre su desenvolvimiento futuro, especialmente si se considera que Ledesma, su principal competidor, logró, en el mismo período, un resultado favorable después de varios trimestres en rojo.
SOBRE RUEDAS.
La terminal automotriz Ciadea (ex Renault) acumuló, durante abril-junio, una facturación de $ 343,6 millones, una cifra muy satisfactoria, aunque inferior a la del último trimestre del año pasado, cuando sumó $ 456,4 millones. Aun así, representa una expansión de 17% con respecto a las ventas registradas en el mismo período de 1992.
Las ganancias de la empresa, por otra parte, constituyeron un nuevo récord para un trimestre.
Ascendieron a $ 23,6 millones, que, sumadas a las registradas en el período enero- marzo ($ 15,7 millones), elevaron las acumuladas para el semestre a $ 39,3 millones. Esta cifra permitiría suponer que Ciadea estará en condiciones de repetir el volumen de beneficios del año pasado, cuando alcanzaron a $ 80 millones, aunque en aquella oportunidad se lograron con un volumen de ventas
significativamente inferior.
La fábrica de motos Zanella también exhibió un margen operativo relativamente elevado (15,1%), que se mantuvo en el nivel de los trimestres precedentes. Sus ventas, además, exhiben una prolongada estabilidad en torno a $ 14/15 millones por trimestre. Esta cifra no incluye la participación de la empresa en el sector de artículos para el hogar, que se refleja a través de una firma vinculada. Algo similar ocurrirá con su decisión de intervenir en el mercado pesquero, a través de la subsidiaria Zanella Mare.
