Red Hat cumple 20 años de operación en Argentina y ubica a Buenos Aires como uno de sus principales hubs regionales. La compañía inició su presencia directa en 2006, cuando abrió oficinas en Puerto Madero y estableció en la ciudad el centro de soporte para clientes de habla hispana.
El punto de partida estuvo asociado a la adopción de Linux en entornos corporativos, en un momento en que esa tecnología se vinculaba sobre todo con perfiles técnicos o ámbitos académicos. En ese contexto, directivos de la firma planteaban: “Acá hay excelentes técnicos. Argentina es el mejor lugar para desarrollar el ecosistema de Red Hat en América Latina”.
Desde aquellas oficinas, el equipo local funcionó como centro de soporte, capacitación y desarrollo de negocios para el Cono Sur y otros mercados hispanohablantes de la región. En esa etapa, la compañía acompañó migraciones hacia Red Hat Enterprise Linux (RHEL) en sectores como telecomunicaciones y banca privada, con el foco puesto en reducir costos de licenciamiento, mejorar la estabilidad operativa y avanzar hacia infraestructuras abiertas.
Con la maduración del mercado regional, la agenda se amplió hacia virtualización y nube híbrida. “A medida que el mercado regional fue madurando, la virtualización y los primeros pasos hacia la nube híbrida nos abrieron nuevas conversaciones”, dijo Gilson Magalhães, vicepresidente y gerente general para Latinoamérica en Red Hat. El directivo agregó que esas conversaciones se dieron con organizaciones que buscaban modernizar infraestructuras heredadas sin resignar el control sobre sus datos.
Otro eje de trabajo fue la modernización del Estado, con iniciativas orientadas a digitalizar procesos internos, portales ciudadanos y sistemas de gestión con estándares abiertos e interoperables. “Nuestra apuesta por el sector público no solo nos permitió ampliar el alcance de Red Hat en Argentina”, dijo Jorge Payró, country manager de Argentina y senior director de la región SOLA en Red Hat.
Con la adopción de Kubernetes y contenedores, Red Hat OpenShift se vinculó con la modernización de aplicaciones en el país. En ese marco se mencionaron proyectos con ANSES y el Hospital Italiano de Buenos Aires, asociados al procesamiento de millones de consultas en tiempo real y a la transformación de la gestión de datos médicos.
En 2019, Red Hat abrió oficinas en Palermo bajo el concepto de “cultura abierta” y renovó su identidad visual, reemplazando al personaje “Shadowman” por un diseño centrado en el sombrero rojo. En la actualidad, el portafolio incluye automatización con Ansible Automation Platform y una línea de inteligencia artificial con Red Hat AI, OpenShift AI y Red Hat Enterprise Linux AI, con el objetivo de ejecutar modelos en distintos entornos e интегrarlos con sistemas existentes, manteniendo control sobre los datos.
En el plano local, la compañía indicó que cuenta con más de 80 partners en Argentina, alianzas activas con universidades y programas de capacitación gratuita en tecnologías abiertas, además de participación de sus equipos en comunidades vinculadas con Linux, SysAdmins y DevOps.












