Henkel Argentina amplió licencias parentales con hasta 180 días pagos por rol de cuidado

La compañía adoptó un esquema sin distinción de género que otorga hasta 180 días pagos al cuidador primario y hasta 30 al secundario, aplicable a hijos biológicos y adoptados, y lo integró al programa “Bebé Henkel a Bordo” con beneficios para la transición familiar y laboral

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Henkel Argentina implementó una política de licencias parentales que asigna los días de ausencia paga según el rol de cuidado y no por género. El esquema prevé hasta 180 días de licencia paga para quien asuma el rol de cuidador o cuidadora primario/a y hasta 30 días para el o la cuidador/a secundario/a. La medida aplica tanto para hijos biológicos como adoptados.

La decisión se inscribe en un contexto de cambios en la organización de la vida familiar y laboral. En los últimos años, las dinámicas de cuidado, históricamente asociadas a ciertos roles, se redefinieron a partir de nuevas realidades, con una participación más activa en la crianza y el acompañamiento de los hijos. En paralelo, las políticas laborales comenzaron a adaptarse, y las licencias parentales aparecen como una herramienta para facilitar el equilibrio entre vida personal y profesional.

En Argentina, el debate sobre cómo promover una distribución más equitativa de las responsabilidades de cuidado dentro de las familias continúa abierto. En ese escenario, el sector privado empezó a incorporar enfoques que van más allá de lo que establece la normativa, con iniciativas que buscan contemplar distintos arreglos familiares y dinámicas de crianza.

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Dentro de ese marco, la política de Henkel apunta a acompañar configuraciones familiares diversas y a promover una mayor participación en el cuidado desde el inicio. “En Henkel entendemos que acompañar a las personas en las distintas etapas de su vida es parte de nuestro compromiso como compañía”, dijo Elian Ain, Head de Recursos Humanos para Henkel Argentina.

La iniciativa forma parte del programa “Bebé Henkel a Bordo”, que suma otros beneficios asociados a la llegada de un hijo o hija. Entre ellos, contempla un bono de guardería durante el primer año, un retorno gradual al trabajo y mentorías orientadas a acompañar la transición entre la vida familiar y la vida laboral.

El programa se apoya en la idea de corresponsabilidad en el cuidado, con el objetivo de ampliar las condiciones para que más personas puedan involucrarse en tareas de crianza y acompañamiento. “Por eso impulsamos políticas que promuevan una mayor corresponsabilidad en el cuidado y contribuyan a generar entornos de trabajo más equitativos e inclusivos”, dijo Ain.

En el marco del Día del Padre, la discusión sobre licencias y cuidado compartido adquiere relevancia por su impacto en la organización familiar y por su vínculo con la construcción de entornos laborales más equitativos, inclusivos y sostenibles.

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