Paladini y Mercado McCann presentaron “Argentine, Kansas”, una campaña publicitaria construida a partir de una coincidencia geográfica: en la localidad de Argentine, Kansas, existe un barrio llamado Argentina, ubicado a minutos del estadio donde juega la Selección. La propuesta toma ese escenario como punto de partida para narrar un cruce cultural entre “argentinos y argentinos” en el marco del Mundial.
El concepto se apoya en la idea de una “invasión de argentinos” en Argentine, Kansas. En un evento asociado a choques de culturas, la campaña plantea que el encuentro entre personas que comparten nacionalidad, pero viven realidades distintas, puede generar situaciones reconocibles. En esa línea, el relato ubica a los habitantes de Argentina (Kansas) frente a un contacto directo con “el estilo de vida e idiosincrasia argentinos”, a partir del impulso que genera el Mundial.
Dentro de esa construcción, Paladini buscó conectar el mensaje con hábitos cotidianos. “Con “Argentine, Kansas” buscamos reforzar nuestro vínculo con los argentinos desde una propuesta cercana y actual, que conecta con costumbres profundamente arraigadas en nuestra cultura y refleja el rol que la marca ocupa en la vida cotidiana de las familias”, dijo Marcelo Díaz, gerente comercial de Paladini.
La campaña también se apoya en una narrativa con humor e identidad local. “En Paladini trabajamos para acompañar los momentos de consumo que forman parte de la vida cotidiana de los argentinos. “Argentine, Kansas” nos permitió contar una historia desde un lugar cercano, con humor, identidad y una mirada profundamente local”, agregó María Sclosa, gerente de marketing de Paladini.
Desde la agencia, la idea se expresó en una frase que subraya el contraste entre el nombre del barrio y el atributo que la marca busca asociar al lugar: “Algo le faltaba a este barrio para ser verdaderamente Argentina y es el sabor que sólo Paladini puede llevarle”, dijeron desde Mercado.
El desarrollo creativo de “Argentine, Kansas” estuvo a cargo de Mercado McCann, con Nicolás Massimino como CCO; Agustín Coste como managing director; y Cristian Tarzi y Manuel Scher como ECD. El equipo incluyó a Antonella Fossati (head of art), Santiago Albé (director creativo), Lula Concistre (directora de grupo de cuentas), Mercedes Parise (directora de cuentas), Santiago Caamaño (asistente de cuentas), Agustín Borgognoni (jefe de producción), Mariana Caraduje (productora) y Tico Molina (directora digital).
La producción se realizó con Welcome Content, con Sebastián Schor y Luciano Podcaminsky como directores, y Schor también como productor ejecutivo. Participaron Josefina Sánchez Frova (line producer), Romina Salem (jefe técnico), Javier Vigano (coordinador de producción), Santiago Rovito (asistente de producción), Nicanor González del Solar (jefe de locaciones) y Ezequiel Calabro (asistente de locaciones). La dirección de fotografía fue de Demian Rodenstein y la dirección de arte de Daniela Podcaminsky, con música a cargo de Bamba Music.












