Aerolíneas Argentinas y SAS firmaron un acuerdo de código compartido para ampliar las alternativas de conectividad entre Sudamérica y Escandinavia. La iniciativa integra tramos operados por ambas compañías y busca facilitar los viajes entre regiones a través de sus redes, con foco en conexiones vía Madrid y Roma.
El esquema establece que Aerolíneas Argentinas comercializará bajo su código AR vuelos operados por SAS entre Madrid y Roma y las capitales escandinavas de Copenhague, Estocolmo y Oslo. En sentido inverso, SAS venderá bajo su código SK los vuelos transatlánticos de Aerolíneas Argentinas entre Buenos Aires, Madrid y Roma.
La modalidad de código compartido permitirá a los pasajeros adquirir un único boleto para todo el itinerario. También prevé realizar el check-in una sola vez y despachar el equipaje hasta el destino final. Con esa operatoria, se apunta a ampliar las opciones de conexión y a simplificar el recorrido para quienes combinan tramos de ambas redes.
Además del armado de rutas, el acuerdo incorpora beneficios vinculados a los programas de fidelización. Los clientes podrán acumular y canjear millas o puntos a través de Aerolíneas Plus y EuroBonus, respectivamente. En el marco de la pertenencia de ambas aerolíneas a SkyTeam, también se habilitará el acceso a SkyPriority para los pasajeros elegibles en vuelos operados por cualquiera de las dos compañías.
“Este acuerdo nos permite seguir ampliando nuestra red de conectividad internacional”, dijo Fabián Lombardo, presidente de Aerolíneas Argentinas. En la misma línea, la compañía planteó que el entendimiento suma alternativas de viaje hacia el norte de Europa a través de SAS.
Desde SAS, Paul Verhagen, vicepresidente ejecutivo y Chief Commercial Officer, señaló que la alianza se inscribe en el objetivo de fortalecer el alcance global de la aerolínea con socios dentro de SkyTeam. “Aerolíneas Argentinas es un socio natural para nosotros”, dijo Verhagen, al referirse a la integración de redes para crear nuevas oportunidades de viaje entre Escandinavia y Sudamérica.
La implementación del acuerdo está prevista para el tercer trimestre de 2026 y quedará sujeta a las correspondientes aprobaciones gubernamentales.












