viernes, 5 de junio de 2026

El ensayo FLOW vinculó semaglutida semanal con mejor calidad de vida en diabetes tipo 2

Los resultados del estudio estimaron una ganancia equivalente a ocho días anuales en plena salud frente a placebo, un dato relevante para evaluar tratamientos centrados en el bienestar diario.

Los nuevos hallazgos del ensayo FLOW, presentados en el 63.º Congreso de la ERA, asociaron el uso de semaglutida una vez por semana con una mejora significativa en la calidad de vida relacionada con la salud en adultos con diabetes tipo 2 (DT2) y enfermedad renal crónica (ERC). El análisis estimó que el beneficio equivale a alrededor de ocho días adicionales por año vividos en “plena salud” en comparación con placebo.

El estudio incluyó a 3.533 participantes aleatorizados. Del total, 1.767 recibieron semaglutida y 1.766 recibieron placebo. La evaluación de calidad de vida se realizó con el cuestionario EQ-5D-5L, una medida informada por el paciente que releva movilidad, autocuidado, actividades habituales, dolor/malestar, ansiedad/depresión y percepción general de la salud.

Después de dos años de tratamiento, las puntuaciones de utilidad para la salud, que van de 0 (muerte) a 1 (salud perfecta), se mantuvieron estables en el grupo tratado con semaglutida, mientras que disminuyeron en el grupo placebo. La diferencia de tratamiento estimada fue de +0,021 (p=0,0001), y se vinculó con la equivalencia de aproximadamente ocho días adicionales por año transcurridos en plena salud.

En la dimensión de salud general autoevaluada también se observó una divergencia entre grupos: las puntuaciones mejoraron con semaglutida y empeoraron con placebo. La diferencia de tratamiento fue de +2,15 (p<0,0001). Con el paso del tiempo, el deterioro volvió a acentuarse en el grupo placebo, mientras que en el grupo con semaglutida se mantuvo estable.

El desglose por dimensiones del EQ-5D-5L mostró mejoras significativas en cuatro de las cinco áreas evaluadas: movilidad, autocuidado, actividades habituales y dolor/malestar. En cambio, no se registraron diferencias significativas en ansiedad/depresión. Los beneficios, además, fueron ampliamente consistentes en los distintos subgrupos de pacientes.

“Nos sorprendió el alcance de los beneficios para la calidad de vida observados con la semaglutida”, expresó el profesor Johannes Mann, autor principal del estudio. “No estábamos seguros de los resultados de la calidad de vida porque los efectos secundarios gastrointestinales son comunes con los agonistas del receptor GLP-1”, agregó.

El ensayo FLOW ya había mostrado previamente que la semaglutida redujo el riesgo de eventos importantes de enfermedad renal en un 24% y la mortalidad por todas las causas en un 20% frente a placebo, durante una mediana de duración del tratamiento de 3,4 años. “Nuestros hallazgos confirman que los beneficios de la semaglutida en la enfermedad renal crónica se extienden más allá de los criterios de valoración clínicos tradicionales”, sostuvo Mann.