La Asociación Forestal Argentina (AFoA) ubicó a la gestión forestal sostenible como un eje estratégico en la agenda de acción climática, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora cada 5 de junio. La entidad planteó que el desafío requiere el compromiso de gobiernos, empresas y ciudadanos, junto con el impulso de sectores productivos capaces de aportar soluciones basadas en la naturaleza.
“Hace algunos años muchas conversaciones sobre sustentabilidad quedaban en el plano de la intención. Hoy el desafío es implementarla de forma real dentro de las operaciones y demostrar resultados concretos”, señala Federico Muñoz, Gerente de Medio Ambiente de Smurfit Westrock en Argentina y Chile.
En ese marco, el sector forestal fue presentado como un aliado por su capacidad de combinar captura y almacenamiento de carbono, producción de materiales renovables, conservación de recursos naturales y desarrollo económico en numerosas regiones del país. El enfoque incluye tanto el manejo sostenible de plantaciones como la gestión responsable de bosques, con objetivos que integran producción, conservación y desarrollo territorial.
Uno de los aportes centrales se vincula con la captura de dióxido de carbono (CO₂) durante el crecimiento de los árboles. A través de la fotosíntesis, los bosques absorben CO₂ de la atmósfera y lo almacenan en la madera, ramas, hojas y raíces. La forestación y el manejo sostenible de las plantaciones permiten potenciar este proceso natural, y convierten a los sistemas forestales en reservorios de carbono.
El almacenamiento de carbono también se extiende más allá del bosque, a partir del uso de madera en productos y aplicaciones de larga vida útil. Cuando se transforma en viviendas, muebles, embalajes, pisos u otros bienes cotidianos, el carbono capturado permanece almacenado durante años e incluso décadas. En ese punto, la madera aparece como un material con una característica diferencial: además de ser renovable, puede actuar como una reserva de carbono a largo plazo.
La entidad también subrayó el potencial de los productos forestales para reemplazar materiales de origen fósil o procesos productivos con mayor huella ambiental. Las aplicaciones abarcan desde la construcción y el diseño hasta los embalajes y la generación de bioenergía. Además, el desarrollo de nuevas tecnologías y biomateriales amplía las oportunidades para que la madera se integre en sectores estratégicos de la economía.
En paralelo, AFoA destacó que la gestión forestal sostenible contribuye a proteger suelos, conservar recursos hídricos y favorecer la biodiversidad, al tiempo que genera empleo en numerosas comunidades, especialmente en regiones donde la actividad forestal constituye un motor de crecimiento económico. En Argentina, el sector trabaja bajo estándares de sostenibilidad cada vez más exigentes, con prácticas orientadas a compatibilizar la producción con el cuidado de los recursos naturales.












