La consultora tecnológica HCLTech publicó el informe **The AI Impact Imperatives, 2026**, un relevamiento sobre el mercado de la inteligencia artificial (IA) empresarial que proyecta que casi el 43% de las principales iniciativas de IA podrían fracasar. El trabajo se apoya en una encuesta global a 467 altos ejecutivos responsables de inversiones en IA, en compañías con ingresos anuales superiores a los US$ 1.000 millones.
El reporte describe una brecha de ejecución en un contexto de expansión acelerada del uso de IA. La adopción ya aparece extendida en operaciones informáticas, ingeniería de software y funciones empresariales, pero la expectativa de resultados medibles se vuelve más exigente. Casi la mitad de los directivos consultados espera obtener “un valor cuantificable” de sus inversiones en IA en un plazo de 18 meses, con menor margen de error para coordinar implementaciones rápidas con cambios estructurales.
El riesgo, según el informe, no se explica por falta de experimentación ni por ausencia de herramientas, sino por la dificultad de traducir la ambición en resultados coherentes en toda la organización. En ese marco, la tensión entre rapidez y preparación se presenta como uno de los desafíos más determinantes para los equipos directivos.
Para directores de Informática y responsables de Tecnología, la implementación a gran escala deja expuestas limitaciones en parques de aplicaciones, entornos de datos y modelos operativos que no fueron diseñados para sistemas autónomos y de aprendizaje continuo. Para empresarios y altos directivos, el foco se ubica en el riesgo estratégico de invertir de manera agresiva sin la coordinación organizacional necesaria para sostener los programas.
El informe también plantea que muchas organizaciones subestiman el grado de coordinación interfuncional y la claridad en la toma de decisiones requeridas para alcanzar resultados. Los programas que avanzan sin coordinación entre equipos tecnológicos y responsables de negocio tienden a estancarse, incluso con niveles de inversión en aumento.
Entre los hallazgos, la gestión del cambio aparece como un factor determinante para el éxito de la IA y, a la vez, como una de las áreas con menor inversión sistemática. La mayoría de las organizaciones incorpora IA a sus procesos de trabajo sin haber preparado adecuadamente al personal que deberá operar con esas herramientas, un punto señalado como riesgo de ejecución.
“La IA pasó de ser una iniciativa tecnológica a convertirse en una realidad operativa para las empresas”, dijo Vijay Guntur, director de Tecnología y director de Ecosystems de HCLTech. “La presión por actuar con rapidez es real, pero sin la inversión adecuada en las personas, ayudándolas a comprender, confiar y trabajar de forma eficaz junto con la IA, la rapidez puede ampliar tanto el fracaso como el éxito”, agregó.
En paralelo, el reporte identifica una evolución en los casos de uso, con aumento del interés por la IA agéntica y la IA física, orientadas a extenderse a entornos del mundo real como fabricación, ingeniería y operaciones. Aunque su implementación se encuentra en una fase inicial, estos modelos plantean nuevas cuestiones vinculadas con rendición de cuentas, confiabilidad y supervisión.
El documento concluye que, a medida que la IA se integre a funciones críticas, el desempeño dependerá menos de las tasas de adopción y más de la capacidad de compatibilizar ambición, ejecución y rendición de cuentas en plazos ajustados, además de poner a prueba la preparación tecnológica, del liderazgo y del personal a gran escala.












