Todos los protagonistas del negocio admiten que los doce meses transcurridos desde el lanzamiento representaron una dura
prueba. Para empezar, fue todo un desafío hacer conocer el sistema, apunta Daniel de Filippi, gerente administrativo y de
operaciones de Generar. El Estado estuvo virtualmente ausente de la tarea de divulgación. Los grupos debimos asumir la
presentación pública del funcionamiento del régimen y la de nuestro producto.
La primera respuesta del mercado fue una sorpresa. Todos debieron ajustarse a la realidad. Sólo con el transcurso de los
meses, algunos lograron acercarse a las metas planteadas.
Los analistas admiten ahora que las administradoras que bosquejaron planes austeros, conservadores, apuntando a un
market share específico, fueron muy exitosas, o están, al menos, en vías del equilibrio operativo.
Este ciclo que está comenzando ahora podría definirse como ´inteligente´. El cliente cuenta con mejor información. Está en
condiciones de exigir de todos un alto nivel de atención y un mayor profesionalismo, señala Ricardo Guitart, gerente
general de Siembra. Otros ven todavía a esta segunda etapa como una temporada de gran actividad pedagógica.
La gente de Máxima considera que las personas que permanecieron en el régimen de reparto para observar cómo
funcionaban los grupos ya están en condiciones de evaluar cuáles son los más exitosos. De ahí en más, decidirán o no
sumarse a la jubilación privada.
La Profecía
Todavía quedan muchos en el sistema estatal. Y la nueva fuerza de trabajo optará, mayoritariamente, por las AFJP´s,
vaticina Julio Valdez, gerente general de Nación, para fundamentar su optimismo con respecto a las perspectivas del sector.
No debemos olvidar, por otra parte, que surgirán nuevas posibilidades de captación, como las cajas y los colegios
profesionales provinciales.
Si se mantiene el actual ritmo de adhesión, la actividad podría llegar a registrar entre 4.400.000 y 5.100.000 afiliados para
mediados de 1996. Esas cifras surgen de las proyecciones más conservadoras.
La principal fuente de captación seguirá siendo, según la mayoría de los observadores, la masa de afiliados que permanecen
en el régimen reparto.
Es difícil pronosticar el ritmo de rotación de clientes, que varió de manera significativa de un grupo a otro durante el primer
trimestre. De todos modos, las estimaciones para el año rondan entre 10 y 15% anual. Quienes anticipan índices más altos
apuntan a los numerosos pases de promotores y a la táctica de varias AFJP´s de buscar el incremento de su número de
afiliados por esta vía.
El llamado efecto tequila y la crisis financiera influyeron de manera negativa en la recaudación jubilatoria, un fenómeno
que afecta de manera bastante pareja a todas las administradoras. Los pronósticos para el resto del año son variados, pero no
suelen apuntar al optimismo. La cobrabilidad crecerá en forma proporcionalmente menor al incremento de afiliados,
anticipa Gustavo Covacevich, gerente general de Previnter. Y en esto interviene una combinación de factores. Por un lado,
el deterioro de la economía con una secuela de mayor desocupación y morosidad, y por el otro la caída del sueldo promedio
de los clientes.
La flexibilidad laboral tendrá, se supone, un impacto negativo en este último aspecto. Los jóvenes que se incorporen al
mercado de trabajo mediante el nuevo régimen tenderán a percibir remuneraciones más bajas.
En cuanto al ya difundido problema de la evasión, los expertos prevén que un panorama económico recesivo aumentará los
incumplimientos, sobre todo por parte de los trabajadores autónomos y las pequeñas y medianas empresas.
Altos Costos
Mucho se habló acerca de una posible baja de las comisiones variables. Esto dependerá, en buena medida, de que la
renovación de la prima del seguro de vida e invalidez se realice por un costo menor al de 1994. De hecho, puede apreciarse
ya una leve disminución: Nación fue una de las primeras AFJP´s en renovar pólizas y sus comisiones bajaron de 1,8% a
1,7%.
Pero el seguro de vida e invalidez no es el único factor que cuenta para determinar la tendencia de las comisiones. El
crecimiento de los gastos de administración de las carteras tiene hoy más peso.
Las primeras estimaciones muestran que los costos administrativos habrían casi duplicado las cifras proyectadas antes del
lanzamiento. Algunos voceros del sector señalan que las marchas y contramarchas de las autoridades en muchas de sus
instrucciones provocaron (y provocan) la modificación casi constante de amplios sistemas integrados. Además, el organismo
regulador requiere, de manera constante, una vasta y compleja información sobre distintas áreas de la actividad. Todo esto
favorece el aumento de los gastos de administración.
Hasta el momento, el único beneficio que recibirá el afiliado son las bonificaciones por permanencia. La reglamentación
vigente establece que esa rebaja se efectivice de forma escalonada: la primera al cumplirse el primer año de aportes
consecutivos, la segunda a los 24 meses y la tercera a los tres años.
Pocas AFJP´s pondrán en práctica los beneficios por continuidad a partir de este mes. La gran mayoría estudia su
instrumentación. La recuperación de la recaudación será la principal variable que determine su viabilidad.
Nuevas Herramientas
La política de inversiones, que en casi todos los casos privilegia la baja volatibilidad, mostrará pocas variantes en lo que
resta del año. La aparición de nuevas herramientas (securitización, leasing) esperadas para esta etapa permitiría una mayor
diversificación de los fondos.
Algo similar sucedería con las colocaciones en el exterior. Varios grupos (Siembra, Máxima, Consolidar) operan en las
plazas internacionales permitidas por la Superintendencia, y es probable que otras sigan este camino a partir de los
próximos meses.
Los servicios cobrarán creciente importancia en este ciclo y las administradoras tenderán a equipararse, en distintos
tiempos, tanto en alternativas como en calidad.
Menos previsible es el panorama de las esperadas ventas y absorciones de administradoras. El mercado está hoy en un
proceso de análisis de las eventuales fusiones o compras de carteras, señala Carlos Peguet, gerente general de Consolidar.
De aquí en más, se presentarán dos posibles escenarios: que grupos líderes absorban a los más pequeños, o que dos o tres
AFJP´s chicas se unan entre sí.
Por ahora, sólo fue formalmente anunciada una asociación en firme, vía adquisición: Siembra-Dignitas. Muchos
observadores anticipan que este proceso se repitirá este año y que, para junio de 1996, la actividad estará concentrada
en no más de 18 participantes.
Yanina Mazzia
Los Pronósticos
El número de afiliados al sistema oscilará entre 4.400.000 y 5.100.000.
Los nuevos aportantes procederán principalmente del régimen estatal.
El índice de rotación de clientes estará entre 10 y 12%.
El nivel de recaudación será estable durante los próximos seis meses.
Las rebajas en las comisiones se darán a través de los beneficios por permanencia.
Activa
Por Ahora, sin Pareja
Quedó en suspenso la asociación con Previnter. La meta es sumar 150.000 afiliados a fines de año.
Las negociaciones que Activa venía desarrollando desde fines del año pasado para asociarse con Previnter quedaron
definitivamente congeladas, según lo confirmó a MERCADO Eduardo J. Rondina, gerente de Inversiones y de Estudios
Económicos.
Cuando se implantó el sistema de capitalización, Activa parecía perfilarse como una de las AFJP´s más importantes, pero las cifras
de afiliación no confirmaron esos pronósticos. Rondina argumenta que esto se debió, en buena medida, a los cambios que registró el
sistema desde sus inicios. Primero se planteó como un negocio previsional, pero las modificaciones posteriores lo inclinaron hacia
el ámbito bancario, dictándose normas que favorecieron la participación de las entidades financieras dentro del régimen. Al
aprobarse esas modificaciones, sostiene Rondina, quedamos en inferioridad de condiciones con respecto a otras AFJP´s que
contaban entre sus principales socios a bancos con un gran número de sucursales en todo el país, desde donde impulsaron la
captación de clientes.
En el caso de Activa, ninguno de los socios reunía esas características; todos ellos son entidades internacionales o locales
que siempre exhibieron un bajo perfil. Tanto el Banco Mariva como el ING Group, de Holanda, mantienen una
participación individual de 22,1%, mientras que la AFP chilena Hábitat Internacional dispone de 17,1% y el grupo Clarín
controla 16,57% a través de la vinculada Jupenhold. Una proporción similar corresponde a la privatizada Caja de Ahorro y
Seguro, y el Banco Mercantil Argentino posee 5,5%.
La Brecha
Aunque las estimaciones originales apuntaban a reunir 200.000 adherentes, al finalizar el plazo de afiliaciones sólo se había llegado
a 110.000, que a fines de abril último se elevaron a 125.000. Esa cifra se viene incrementando a un promedio de 2.500 mensuales, y
Rondina confía en que para fines de año los afiliados se elevarán a 150.000. Por lo tanto, recién accedería a los 200.000 proyectados
a comienzos de 1997.
Los que optaron por el sistema de capitalización alcanzan a 3,6 millones pero a fines de 1996 podrían llegar a 5 millones.
En el supuesto de que Activa mantenga su actual participación en el mercado (3,4%), sus afiliados a esa fecha sumarían
175.000.
A fines de abril el valor de la cartera de Activa era de $ 40 millones, de los cuales $ 37 millones correspondían al aporte efectuado
por los afiliados y $ 3 millones a las ganancias obtenidas desde la inauguración del sistema.
En el período de afiliación Activa llegó a tener 1.900 empleados (1.500 de ellos, promotores) pero ahora sólo cuenta con
400 (250 promotores y 150 administrativos).
Los autónomos mantienen una participación de 13% dentro de su cartera. Las nuevas afiliaciones corresponden en su casi
totalidad a personas en relación de dependencia.
