jueves, 23 de abril de 2026

    Para qué sirven los directorios?

    Las preguntas

    1 ¿Cuál debería ser, en la actual coyuntura
    argentina, el papel del directorio de una empresa? ¿Cuál
    es el que predomina en la realidad?

    2 ¿Cómo puede medirse la contribución de un
    directorio a la organización?

     

    3 ¿Cuál es el modelo ideal de interacción de
    los directores con la plana ejecutiva?

     

    4 Específicamente en el terreno de la calidad, ¿el
    directorio puede asumir una participación activa en el proceso
    o debería limitarse a una función de control?

     

    Manuel A. Solanet

    Presidente de Infupa SA

    Miembro del directorio del Banco Privado de Inversiones

    y consejero económico de la fundación Fiel

     

    1. Los directorios de una empresa no sólo tienen una
    importante responsabilidad por su función sino que
    también están actualmente responsabilizados en forma
    legal por las consecuencias de los actos de la sociedad. El papel del
    directorio debe ser el de conducir la compañía, lo que
    implica planificar su desarrollo y operación, instrumentar lo
    decidido y controlar su ejecución.

    En la realidad, muchos directorios derivan esta responsabilidad
    al presidente o al conjunto más limitado de directores que
    tienen, a su vez, cargos ejecutivos en la organización. Sin
    embargo, gradualmente y como consecuencia de la mayor responsabilidad
    legal de los directorios externos, han tenido una preocupación
    o papel creciente más cercano al rol que deben tener.

     

    2. La contribución de un directorio a la
    organización podría medirse por la cantidad e
    importancia de las decisiones adoptadas colegiadamente por ese
    directorio. En las empresas donde el directorio tiene escasa
    contribución se observa una menor frecuencia de reuniones y
    una autonomía en las decisiones y medidas de la
    organización respecto del directorio.

     

    3. Es importante que los ejecutivos de mayor nivel formen parte o
    bien participen en las reuniones de directorio. También es muy
    conveniente que los directores cuenten permanentemente con informes
    de gestión y puedan solicitar respuestas específicas a
    las dudas que esos informes despierten.

     

    4. La participación activa es importante ya que, de otra
    manera, es muy difícil ejercer la función de control.
    Esta participación debe abarcar la discusión o
    aprobación en directorio de los planes estratégicos y
    los presupuestos, y toda otra decisión importante para la vida
    de la compañía.

     

     

    Oscar Imbellone

    Presidente del directorio y de la compañía
    Refinerías de Maíz, vicepresidente de Unida

     

    1. En la empresa moderna el directorio es la manifestación
    de la voluntad de los accionistas en la conducción de la
    sociedad. Su principal objetivo es incrementar el patrimonio de los
    accionistas en forma sostenida en el corto, mediano y largo plazo,
    respetando las leyes, satisfaciendo las necesidades de los
    consumidores y clientes, atendiendo los requerimientos del personal y
    de la comunidad en general. Creemos que así deberían
    funcionar los directorios en la actual coyuntura argentina, teniendo
    en cuenta el crecimiento económico esperado para los
    próximos años, que fundamentalmente será llevado
    a cabo por la empresa privada que cotiza en Bolsa. No siempre es
    éste el rol que predomina en la actualidad, pero, sin duda,
    está empezando a ser así.

    2. No es fácil medir la contribución de un
    directorio a la sociedad, pero si aceptamos que dentro de los
    directorios, en especial en las empresas con oferta pública de
    acciones, es donde se deciden las políticas de largo plazo y
    las estrategias generales para lograr los grandes objetivos, en la
    medida en que éstos se cumplan podrá apreciarse la
    contribución del directorio en los logros obtenidos.

    3. La profesionalización y los frecuentes cambios en el
    management hacen que sean los directorios, en representación
    de los accionistas, los que garanticen la uniformidad y permanencia
    de las políticas empresarias a través del tiempo.
    Ambos, tanto directores como dirección ejecutiva, deben
    trabajar en consonancia, cada uno en el rol que le corresponde,
    complementándose en un accionar común.

    4. Todo proceso de calidad total en la gestión lleva
    consigo una filosofía empresaria. Este tema irá
    cobrando importancia, TQM (calidad total en la gestión) es una
    herramienta gerencial que tiene que ver con cómo se hacen las
    cosas, mientras los directorios tienen como responsabilidad principal
    la definición de los grandes lineamientos estratégicos
    y la aplicación de recursos consistentes con los mismos.

     

    Carlos Adamo

    Director de Bansud e integrante del directorio de Argencard

     

    1. El papel de un directorio tiene que ser aquel que le asignen
    los accionistas y en términos generales debe adaptarse a las
    necesidades que la empresa tenga. A su vez los directorios
    variarán según la estructura de la empresa a
    través de la fijación de las políticas y el
    control de las mismas, adecuadamente instrumentados por la gerencia.

    2. La mejor manera de medir la contribución es a
    través de los resultados de la compañía. El
    directorio es el encargado de elegir y respaldar a la gerencia ;
    por lo tanto, es absolutamente responsable de los resultados que se
    obtengan. En otras palabras, no puede haber un directorio eficiente
    al frente de una empresa cuyos resultados sean mediocres.

    3. La interacción entre los directores y los funcionarios
    superiores puede tener distintas formas. En un extremo, el de mayor
    participación, están los directores que a la vez son
    funcionarios superiores. El caso más típico es el del
    gerente general que da lugar a la función de director
    ejecutivo o director delegado; en todos los casos son funciones full
    time. En el medio están los directores que integran ciertos
    comités clave (por ejemplo, los de auditoría, recursos
    humanos, planeamiento estratégico, etc.) y a su vez dedican un
    tiempo parcial pero sustancial a la empresa.

     

    Luis Mario Castro

    Presidente del directorio y gerente general de Unilever de
    Argentina. Presidente de Sudy Lever SA de Uruguay, presidente de
    Unilever Capsa del Paraguay, presidente de Kimberly-Clark Argentina,
    presidente de la Cámara Argentina de la Industria de Higiene y
    Tocador.

     

    1. Las principales funciones de un directorio deben ser:

    -Establecer la misión y metas de la empresa.

    -Aprobar las estrategias, planes y políticas generales.

    -Promover y custodiar valores distintivos de la
    organización.

    -Monitorear la marcha de la empresa.

    -Designar al gerente general y establecer su remuneración.

    -Mantener las relaciones con los sectores vinculados con la
    compañía:

    -los accionistas.

    -la comunidad empresaria.

    -la plana mayor de la empresa.

    El directorio debe ser integrado por personas experimentadas,
    íntegras, con probadas habilidades empresariales para
    deliberar, trabajar en equipo y facilitar el trabajo de la plana
    mayor. El directorio debe ser un organismo de control superior en las
    compañías de gran porte. Tiene que ser un puente
    efectivo entre diversos sectores interesados en la empresa
    (accionistas, autoridades, clientes) y la plana gerencial.

    El tamaño de las empresas y las dependencias accionarias
    definen normalmente los diversos tipos de directorios.

    a) algunos de los accionistas son miembros del directorio, como es
    costumbre, aunque no exclusiva, en sociedades de familias.

    b) los miembros son escogidos por los accionistas.

    c) directorios ejecutivos de empresas subsidiarias. En este caso
    las funciones del directorio no son todas las descriptas porque
    median relaciones de superiores a subordinados. De todas maneras, las
    funciones básicas son las mismas y las responsabilidades
    objetivas y subjetivas de los directores son idénticas desde
    el punto de vista empresario y legal.

    ¿Por qué son necesarios también para la
    Argentina? Los romanos dieron la respuesta varios siglos antes: “Nemo
    solus satis sapit” (citado por A. Cadbury en sus publicaciones), que
    mal traducido sería : “Ninguno por sí solo es
    suficientemente sabio”.

     

    2. Por los resultados que alcanza la empresa:

    -satisfacción de los clientes (participación en el
    mercado y grado de satisfacciones de consumidores y clientes).

    -satisfacción del personal (motivación y
    compromiso), y

    -satisfacción de los accionistas (dividendos y valor de la
    acción).

    Además, el directorio debe velar por el equilibrio entre
    los objetivos de largo y corto plazo y la reputación de la
    empresa. El presidente debe evaluar también la
    contribución de cada director.

     

    3. Depende del tamaño de la empresa, la tenencia accionaria
    y la cultura organizativa. Las interacciones deben producirse por
    medio de una reunión anual de planeamiento estratégico,
    semestral con la plana mayor y trimestral a nivel de directores.
    Además deben recibir información ejecutiva en forma
    mensual sobre las variables clave (¡no más de dos
    páginas!).

     

    4. El directorio debe asumir una participación activa en el
    terreno de la calidad total y demostrar su interés con un
    comportamiento coherente. En definitiva, la calidad competitiva
    deriva del grado de compromiso de todos los integrantes de la
    organización.

     

    Segunda nota:

    Dirección y gestión por Marcos E. J. Bertin *

     

     

    El papel del directorio adquiere creciente importancia debido a
    la globalización de las economías, los rápidos
    cambios tecnológicos y la necesidad de las empresas de ser
    más competitivas y satisfacer los requerimientos de los
    accionistas.

    Tres miembros de la Academia Internacional de la Calidad, con
    muchos años de experiencia en los directorios de empresas
    industriales y de servicios y de organizaciones sin fines de lucro,
    estudiaron las funciones de los directorios, la diferencia entre
    dirección y gestión, qué es lo que define la
    calidad de un directorio y hasta qué punto los directores
    deben participar en cuestiones relacionadas con la calidad. Para esta
    investigación fueron entrevistados varios experimentados
    directores externos de empresas en Estados Unidos, Europa,
    Japón y la Argentina. Vale la pena considerar algunos de los
    resultados más significativos de este estudio.

    Muchas empresas pequeñas y medianas tienen un directorio
    sólo porque la ley lo requiere. Como muchas de ellas son
    familiares, los miembros del directorio suelen ser parientes
    cercanos. Cuando los accionistas pertencen a diferentes grupos y/o
    familias, designan directores que representen y defiendan sus
    intereses y los mantengan informados.

    En la Argentina esta regla reconoce pocas excepciones, que
    generalmente se encuentran en las grandes compañías.
    Durante los últimos cinco años el país
    pasó por profundos cambios que condujeron a que la tarea de
    lobby con el gobierno (para conseguir protección o aumentos de
    precios) dejara de ser un factor de éxito. Algunas grandes
    empresas entendieron que el directorio podría
    desempeñar un papel importante en este nuevo clima.

    En Japón, el directorio se integra con ejecutivos de la
    compañía. Muy pocas empresas tienen directores
    externos. En Europa y en Estados Unidos, por el contrario, la
    mayoría de las grandes empresas tiene un directorio
    profesional, y la separación entre las funciones de los
    directores y las de los gerentes está claramente definida.

     

    La calidad

     

    Como parte de este estudio, se realizaron dos entrevistas, una
    en Europa y otra en Estados Unidos, que ilustran lo que se
    está haciendo en las compañías de avanzada para
    sacar pleno provecho de un directorio eficiente.

    Fred-Henri Firmenich es presidente del directorio de Firmenich
    Internacional, con sede en Ginebra, Suiza. También es miembro
    de los directorios de la compañía Sandoz y del Swiss
    National Bank. Su opinión es que un directorio fuerte y
    profesional fortalece y profesionaliza aún más a una
    gerencia de primer nivel.

    Firmenich sostiene que el directorio debe tener más
    miembros externos que internos y que, además de ejercer su
    función de control, debe participar en el desarrollo de una
    visión y de las principales estrategias, interactuando con el
    equipo gerencial. La frontera entre ambos cuerpos (el directorio y
    la gerencia) debe ser cuidadosamente trazada. Un buen directorio no
    invade las funciones gerenciales.

    A. V. Feigenbaum es el presidente de General Systems Company,
    de Estados Unidos. En general, los miembros de directorios de las
    compañías norteamericanas son seleccionados entre la
    alta gerencia de otras empresas. Los directorios no sólo
    estudian cuestiones relacionadas con fusiones, adquisiciones,
    inversiones, remuneraciones de los ejecutivos, asuntos financieros,
    ambientales o de calidad, sino que también tienen
    responsabilidad de decisión sobre ellos. Los directores son
    periódicamente informados sobre áreas clave
    relacionadas con la calidad, particularmente la satisfacción
    del cliente.

    En síntesis, hay una fuerte tendencia internacional a
    considerar a un directorio profesional como un factor crítico
    para el éxito del negocio.

    Es verdad que no resulta fácil, hoy en día,
    encontrar directores profesionales de alto nivel, pero no es menos
    cierto que en el futuro no habrá lugar para los amateurs en
    los directorios. Por esta razón, cada vez más
    compañías se ocupan de entrenar y desarrollar
    profesionalmente a sus directores y de diseñar cuidadosamente
    la organización formal del directorio.

     

     

     

    * Presidente del directorio de Firmenich SA, presidente de la
    Academia Internacional de la Calidad, presidente de la Cámara
    de Comercio Suizo-Argentina, miembro de la Fundación Nacional
    para el Desarrollo de la Calidad y la Excelencia (Fundece), de la
    Fundación Premio Nacional de la Calidad y del Instituto para
    la Calidad Total.

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