La oferta de los servidores es muy heterogénea: desde unidades de tamaño pequeño y baja complejidad que se compran por menos de US$ 2.000, hasta equipos cuyos precios superan los US$ 100.000. Es por eso que consultores y empresas del sector no se animan a poner en cifras el valor de este negocio. Sin embargo, la mayoría de los consultados para este informe coincide en que durante 1999 se vendieron en la Argentina no menos de 12.000 servidores.
Como explica Adrián Cambareri, gerente de Producto de Sun Microsystems, uno de los líderes mundiales del sector, el mercado puede separarse en varios segmentos. Están, por un lado, los equipos para grupos de trabajo, destinados a pequeñas oficinas y basados en equipamiento Intel con soluciones de software de base como Unix, Windows NT o Novell, entre otros. “En ese mercado tenemos una importante participación, ya que fabricamos una línea para ese segmento. Pero nuestro liderazgo se manifiesta en el rango superior de aplicaciones. Durante 1999 fuimos los primeros en servidores de emisión crítica con soluciones basadas en Linux”, asegura Cambareri.
Otro jugador de primera línea en este mercado es IBM, que también fabrica servidores de todos los tamaños. Eduardo Bonnet, gerente de Marketing para Sistemas de Rango Medio de la Big Blue, explica que el año pasado la recesión no afectó visiblemente al segmento de servidores situados en la franja de los US$ 13.000.
IBM ofrece dos líneas de productos, una basada en ambientes Unix y la conocida AS400. “La primera apunta a los clientes que tienen capacidad técnica, ya que el principal valor de Unix es la posibilidad de elegir los distintos componentes del sistema, como el motor de base de datos, sistemas de seguridad y de gestión del servidor. Con AS400 apuntamos a los que demandan productos integrados desde su fabricación”, comenta Bonnet.
Según el gerente de IBM, las empresas manifiestan, actualmente, la necesidad de que los servidores estén preparados para mirar hacia afuera de la organización. “En ese ambiente, la cualidad requerida es la alta disponibilidad para dar acceso a comunidades de negocios, como proveedores o canal de distribución. Entonces, el costo de la indisponibilidad, de la caída del sistema, está en la mente de cualquier persona que toma una decisión de compra de un servidor”.
Otro atributo necesario es la escalabilidad. Según Bonnet, hay dos malas noticias posibles cuando una empresa comienza un negocio en la Red: “una es que el mundo ni se entere de la llegada de la nueva empresa de Internet; la otra es que el mundo se entere y se hayan comprado servidores pequeños cuya potencia no pueda ser ampliada y, por lo tanto, se tenga que instalar, desde cero, uno más grande”.
El regreso de Unisys
En este terreno, Sun e IBM se encontrarán con un experimentado rival. Unisys lleva 75 años en el mercado argentino y, aunque desde hace tiempo juega como integradora de sistemas, revendiendo servidores de Sun, Hewlett Packard y Compaq, la casa central decidió volver al ruedo, abandonando el negocio de los mainframes con una nueva línea de servidores basados en Windows NT.
Claudia Segovia, ex gerente general de la filial local y actual asesora, explica que el desarrollo de sus propias soluciones de software permite que el producto tenga fuerza propia y se dirija a segmentos específicos, como banca o telecomunicaciones. “Pero donde vemos el crecimiento más fuerte es en la consolidación. Siempre apuntamos al mercado corporate y en las empresas existe una proliferación muy grande de pequeños servidores que tienen distintas funciones. Administrarlos es un gran problema, porque hay que hacerles mantenimiento, back ups y conectarlos para que compartan la información. Consolidar el conjunto de servidores para centralizar el esquema de seguridad, copias y acceso a los usuarios es un negocio importante. Es como volver a los conceptos de los mainframes pero con un servidor que agrupe a los demás”.
Unisys aportó bastante de su experiencia para mejorar los programas de Microsoft y adaptarlos a aplicaciones críticas. Como explica Carlos Tanaka, gerente de Tecnología de Unisys, hace dos años la compañía tomó la decisión de emigrar a Windows NT, una apuesta que se consideró fuerte en el ambiente, ya que existían jugadores muy sólidos que rechazaban ese sistema operativo. “Sin embargo, me parece que fue una buena idea, porque no hay todavía un claro vendor de NT y tenemos buenas oportunidades de convertirnos en el principal”, señala Tanaka.
Horacio Duhalde, actual gerente general interino de la compañía, refuerza la idea: “NT corre con distintos proveedores de hardware y da mayor flexibilidad para llevar soluciones a cualquier plataforma. Se estima que 80% de las aplicaciones de emisión crítica correrán sobre NT y sus distintas versiones durante este año”.
La más grande
En el camino de la migración a NT, Unisys no está sola. Silicon Graphics no sólo cambió su nombre por el de SGI, sino que también lanzó una serie de productos de mediano rango basados en arquitectura Intel y sistemas operativos Windows NT y Linux.
Marcelo Wechsler, director regional del Area Sur de Latinoamérica de la compañía, comenta que SGI se posiciona en el mercado argentino de servidores complejos. “La computadora más grande de la Argentina es SGI, tiene 40 procesadores y está destinada a la Fundación Internet 2”, se enorgullece.
“Se puede decir que NT es un estándar de facto en la industria y la posición monopólica de Microsoft hizo que estas aplicaciones fueran tratadas como un commodity, pero Linux nos permite ser diferentes. SGI le puso mucho a los programas de Linux para que sea multiprocesador”, argumenta Wechsler.
La ex Silicon Graphics tiene experiencia en la cúspide del mercado, donde los clientes demandan servidores de 12 o 16 procesadores para aplicaciones científicas o negocios complejos, y son atendidos en forma directa por la oficina local. El desafío se encuentra ahora en desarrollar canales de venta para sus nuevos productos de rango medio.
Cristian Lencina, gerente de Producto de Servidores Standard y Soluciones de Almacenamiento de Compaq asegura que, de los 12.000 servidores que se vendieron en la Argentina durante 1999, más de 5.000 pertenecen a su marca. “Somos líderes desde los uniprocesadores, que sólo se diferencian de una computadora personal por sus características de administrabilidad, hasta el rango medio”, afirma. Durante el año pasado, Compaq vendió servidores por US$ 49 millones.
Redes convergentes
La información procesada por los servidores es transportada hasta los puestos de trabajo de las organizaciones por las redes de área local. Al igual que los servidores, las redes adquirieron mayores capacidades y, para evitar convertirse en el cuello de botella del sistema, se hicieron más robustas y seguras. Algunas estimaciones indican que el mercado argentino de redes críticas suma, entre equipamiento, cableado, software y servicios profesionales, unos US$ 200 millones anuales.
En las organizaciones, las redes no sólo transportan datos. También incorporaron voz y video, y en las oficinas modernas ya no se distingue entre el port (conector) de datos y el del teléfono interno. Como explica Edgardo Scrimaglia, ingeniero de Sistemas de Cisco Systems, la incorporación de la voz a la red de datos hace que los costos de comunicaciones internas bajen fuertemente en empresas con más de 50 puestos de trabajo.
Con el aumento de complejidad, las redes se tornan, naturalmente, más difíciles de administrar. Parte del negocio de Cisco es desarrollar aplicaciones que resuelvan ese problema. Julio Sánchez Avalos, ingeniero de Sistemas de la firma, señala que Cisco apostó al desarrollo de aplicaciones que no sólo apuntan a la gestión de los equipos, sino de los servicios de la red. “También tenemos aplicaciones de gestión que apuntan a la calidad del servicio y permiten asignar prioridades. Y ofrecemos herramientas de diagnóstico de redes que analizan la performance de cada uno de sus componentes para llegar más rápido al problema”.
Algo similar plantea Isabel Vermal, gerente de Marketing de Novell. Para la empresa que ocupa el quinto lugar entre las firmas de software más grandes del mundo, “la administración de la identidad digital es el centro de la inteligencia de redes, de forma tal que cada usuario u organización pueda encontrar la información que necesita”.
La era inalámbrica
En poco tiempo más, el concepto de redes no estará necesariamente asociado con los cables. El desarrollo de redes locales inalámbricas avanza fuertemente de la mano de Cisco y otros jugadores internacionales con presencia en la Argentina.
Es el caso de Arquinec, una empresa argentina de networking con más de 10 años de trayectoria, que recientemente formalizó una alianza con la internacional INS.
Para Raúl D´Angelo, director general de Arquinec, las redes inalámbricas deben soportar la misma capacidad multiservicio que las que se trazan con fibra óptica o cables estructurados. “Tienen aplicaciones muy específicas, como las firmas consultoras, donde los ejecutivos van de un lado a otro con sus notebooks, o los hoteles, para dar servicios de Internet”.
Arquinec está en negociaciones con una cadena hotelera para desarrollar
estas redes en la Argentina.
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