“Las empresas intentan conseguir revenues en cualquier mercado. Entonces,
miran las aplicaciones que les permitan alcanzar este objetivo y piensan en
qué clase de gasto hay que realizar en este sentido. Esto es lo que hacen
en un contexto recesivo, y no sólo aquí sino, también,
a escala mundial”. De esta manera, Alan Marcus, responsable de Marketing
de Cisco Systems, comienza a explicar por qué las empresas no desestimarán
la concreción de sus inversiones en tecnología durante 2003.
“Algunas veces el cliente piensa que la cifra es muy grande, pero muchas
otras ve que la reducción obtenida en sus costos redunda en mayores ingresos,
entonces se da cuenta de que la inversión que tiene que hacer no es tan
importante como pensaba”, precisa el ejecutivo cuyo perfil tech –anteriormente
estuvo a cargo del área de Arquitectura de Soluciones y Diseño,
donde sus equipos estaban enfocados en integración de voz, sistemas de
entrega de contenido, networking óptico y de almacenamiento y tecnologías
inalámbricas– da el pie exacto para abordar el futuro desde ese
punto de vista.
Para Marcus, las redes de las empresas se caracterizarán, de un tiempo
a esta parte, por ser una red de redes con varios servicios. Los proveedores
de servicios se verán ampliamente beneficiados de esta tendencia, definida
por el director de Marketing como “diversas redes dentro de una misma red”,
debido a que los clientes empresariales migrarán varios de los servicios
que mantienen en sus redes –telefonía IP, por ejemplo– a las
de estos providers.“Redundará en beneficio de los carriers telefónicos”,
subraya el ejecutivo.
Lo cierto es que los estudios de mercado parecen darle la razón al directivo
de Cisco. Un informe elaborado en la segunda mitad de 2002 por IDC, entre 60
compañías latinoamericanas, revela que las empresas de la región
son “conscientes de los beneficios en productividad y ahorro en costos
que genera el uso de las tecnologías de Internet”, tales como la
instalación de servicios de voz sobre IP (VoIP) y redes inalámbricas
de área local (WLAN).
El relevamiento, que fue realizado en la Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
México y Venezuela, además destaca que las empresas se preparan
para ampliar en el corto y mediano plazo el acceso a la Red de sus empleados
y clientes, y que si bien hoy valoran considerablemente a Internet como herramienta
de negocios (88% de los entrevistados se expresó en este sentido), su
importancia crecerá aún más en los cinco años siguientes.
Wireless = ubicuidad
En sintonía con el citado estudio y con las redes en movimiento, una
de las últimas innovaciones a las cuales se encuentra abocada la empresa,
Marcus aborda el tema de las comunicaciones inalámbricas. “Hallamos
interesante la noción de movilidad. Eventualmente, todo el acceso será
wireless en 20 años”, arriesga el ejecutivo que presentó
en noviembre durante Networkers Buenos Aires 2002 una bicicleta convertida en
central de telefonía móvil sobre el Protocolo de Internet.
“En el futuro, el core de la Red será óptico, y todo el acceso
–al margen del core– va a ser wireless, más allá de
qué protocolo o qué tecnología utilicemos”, profetiza
Marcus. “Cuando nos referimos a wireless hablamos de aplicaciones, y del
ancho de banda necesario para que podamos disponer de todas las aplicaciones
que hoy tenemos en la oficina: los mismos programas y los mismos datos. Cuando
hablamos de wireless y movilidad no hablamos solamente de poder mandar un e-mail,
hablamos de poder trabajar remotamente desde cualquier lugar en el mundo”,
finaliza. M
