jueves, 30 de abril de 2026

    Ganar con ideas valiosas

    De cómo abrir una agencia de publicidad en plena culminación de
    una de las crisis más importantes de la Argentina y no morir en el intento,
    podría ser el eje de esta nota, salvo porque no refleja con exactitud
    los logros de Del Campo Nazca Saatchi & Saatchi en sus casi cuatro primeros
    años de vida. Nacida en 2000, cuando su actual CEO y director creativo,
    Pablo del Campo, unió fuerzas con Nazca Saatchi & Saatchi –la
    red latinoamericana de agencias del grupo Saatchi– se convirtió
    en una de las agencias más premiadas local e internacionalmente en la
    Argentina.
    La lista de galardones es larga, pero basta mencionar tres Leones en el Festival
    Internacional de Publicidad de Cannes 2003, que se suman a los tres ganados
    en 2002, para entender del nivel de calidad del que se habla. Estas estatuillas
    son sólo las primeras de una larga lista de premios que hizo que la agencia
    fuera reconocida por su talento no sólo dentro del país sino también
    en el exterior, lo que generó que gran parte de su producción
    se exporte a toda Latinoamérica y Europa.
    Pablo del Campo, lo explica con sus propias palabras: “Cuando empezamos,
    las demás agencias se encontraban con que habían tenido grandes
    momentos, espectaculares resultados económicos y su realidad empezaba
    a ser totalmente distinta. Primero porque ganaban muchísimo menos dinero.
    Después, porque todo el negocio estaba relacionado con la compra de medios.
    Nosotros éramos un grupo de gente relacionada con el trabajo creativo
    y algunos con el planeamiento estratégico. Éramos cinco personas,
    un start up. Y empezamos a hacer lo que creo que las agencias deberían
    haber hecho siempre: vender sus ideas y vivir de ellas. Ésa es el alma
    y el eje histórico de una agencia de publicidad. Lo que pasa es que el
    negocio estaba como mareado, iba por muchos lados distintos. Los demás
    cobraban un porcentaje sobre los espacios en los medios. Yo creo que esta agencia
    hizo todo lo contrario y creció a partir de poder vender mejor sus ideas”.

    La crisis a la que hace referencia Del Campo, no es menor. Basta revisar algunas
    estadísticas, para entender a qué se refiere: “La inversión
    publicitaria entre 1999 y 2000 se redujo 12%; entre 2000 y 2001, 25%; y entre
    2001 y 2002, 40%. Sin tener en cuenta el efecto devaluación. Si se toma
    el acumulado de los últimos tres años, el número es impresionante”,
    explica José Luis Longinotti, socio local y gerente general de la agencia.
    Eso provocó que las agencias tuvieran que reencauzar sus modelos de negocios:
    las que estaban sobredimensionadas tuvieron que hacer ajustes, el volumen de
    trabajo se redujo violentamente. “En nuestro caso fue todo lo contrario.
    Fuimos creciendo a medida que íbamos ganando nuevos negocios. Hoy, el
    país ofrece una muy buena ecuación de valor: hay excelentes recursos
    creativos, a un costo muy bajo. Durante los ’90, la Argentina se posicionó
    fuertemente en lo creativo y ahora, en un escenario posdevaluación, se
    mantiene ese nivel, ese recurso humano, pero también sabemos hacer un
    buen planning, en lo que es cuentas”, agrega Longinotti.

    Talento argentino

    La Argentina se destaca históricamente, por el talento creativo. “En
    parte tiene que ver con la formación académica, pero también
    con la astucia. El argentino no tiene más remedio que ser astuto. Hay
    que estar todo el tiempo con las antenas paradas para ver cómo se sobrevive.
    Por supuesto que influye lo académico, pero creo que a futuro eso corre
    peligro, porque toda nuestra generación tiene una formación muy
    superior a las generaciones actuales. Y eso en un tiempo no muy lejano me parece
    que puede afectar muchísimo a la publicidad argentina”, dice Del
    Campo.
    La cuestión de la educación merece un párrafo aparte. Según
    Horacio Calvo, director regional de Planeamiento de la agencia, los jóvenes
    argentinos reciben una formación académica de menor calidad. “Respecto
    de nuestra generación hay más chicos que estudian, pero con un
    nivel de calidad de formación muy inferior a la que tuvimos nosotros.
    En el futuro se va a sentir esa decadencia. Con respecto a los argentinos, creo
    que la astucia de la que habla Pablo tiene que ver también con la capacidad
    de adaptación. La Argentina tiene el mejor nivel académico de
    Latinoamérica, aunque Brasil está creciendo mucho. Y nosotros
    lo notamos cuando vamos a otros países y nos encontramos con otros profesionales
    del mismo nivel en cuanto a posiciones que muchas veces no son comparables en
    el nivel de preparación. De hecho, hubo un gran éxodo de argentinos
    en los últimos dos años a Chile, a México. Creo que lo
    que tiene el argentino es una gran capacidad de adaptación y una gran
    habilidad para interpretar otras culturas. No pasa lo mismo a la inversa. Para
    los latinoamericanos, nosotros somos unos bichos difíciles de descifrar.
    Si tuviese que venir alguien de una agencia de México o de Brasil a generar
    campañas para la Argentina les costaría muchísimo más.
    Nosotros tenemos la posibilidad de estudiar los consumidores de todos los mercados
    de Latinoamérica. El consumidor argentino está más preparado
    porque la realidad cambia permanentemente”, finaliza Calvo.

    Ideas company

    Del Campo Nazca Saatchi & Saatchi se define como una Ideas Company. Y éste
    es un concepto que tuvo que ver con el crecimiento de la empresa: “Al haber
    reducciones en los presupuestos de marketing, no fue solamente una cuestión
    de dinero. También se redujo la cantidad de gente para pensar. Nuestra
    agencia pretende no sólo ser un proveedor de servicios, sino un socio
    para generar proyectos, y ahí es donde se empiezan a pagar mejor las
    ideas. Las marcas y las ideas, existen en el mundo, y a la gente le pasan un
    montón de cosas que afectan su vida cotidiana. Para nosotros, la gente
    no es un consumidor, es gente. En nuestra estrategia tenemos que determinar
    cuál es el mundo de esas personas y dónde entra la marca y la
    idea sobre la marca en esa persona”, reflexiona Carol Murphy, directora
    de Planeamiento Estratégico.
    A escala regional, el desafío es importante: “Hay que entender los
    factores principales que movilizan a los consumidores de cada país. Entender
    bien cuál es la problemática, cuál es la cultura, es un
    camino de aprendizaje que, con el tiempo, permite hacer una radiografía
    y llegar a conocer al consumidor profundamente; cuáles son sus diferencias,
    sus deseos, sus preocupaciones, sus miedos, qué están esperando.
    Dentro del trabajo fundamental de planning, lo primordial es descubrir los disparadores
    de ideas y encontrar qué fibra hay que tocar del consumidor, qué
    tiene que ver con su cultura. Por ejemplo, en México, la mamá
    es la figura más importante de la familia, es una super mamá;
    por lo tanto, los bebés también lo son. Nosotros tenemos la cuenta
    de Procter & Gamble y para promocionar los pañales Pampers sugerimos
    algo que la empresa no había hecho hasta el momento, porque tiene un
    sistema más tecnicista de cómo vender sus productos. Empezamos
    a encontrar vetas emocionales: cómo un producto puede ser como una caricia,
    como un abrazo. Esos mensajes, movilizaron a las mamás mexicanas y fue
    un éxito, cuenta Horacio Calvo.
    “Después hay otros mercados donde la belleza es todo: como Venezuela.
    Es el país con más cantidad de spas per cápita. Cirugías
    plásticas, peluquerías, colágeno. También tiene
    el consumo número uno de whisky del mundo. Lo que creo que está
    buenísimo es poder encontrar estas diferencias y convertirlas en vías
    de entradas muy inspiradoras”, agrega Pablo del Campo.
    Por último, es interesante mencionar el concepto de Lovemarks: “Es
    un nuevo idioma que tiene como eje la construcción de amor entre las
    marcas y los consumidores. La posibilidad de llegar a crear marcas con las cuales
    la gente se involucre tanto que no pueda imaginar su vida sin ellas. Que generen
    lealtad más allá de la razón. La gente no sólo utiliza
    las marcas: en algún nivel, siente que les pertenecen. Las Lovemarks
    van mas allá de los beneficios funcionales de un producto. Se trata de
    cómo una marca los hace sentir. El sentido y significado que poseen para
    ellos. Las Lovemarks son una respuesta a los crecientes problemas que enfrentan
    hasta las marcas más exitosas. La lealtad del consumidor se está
    poniendo a prueba. La proliferación de productos, la falta de diferenciación
    y la lluvia de información, están haciendo que las marcas pierdan
    potencia. Sabemos ahora que la mente racional no es clave en dos de los grandes
    momentos de consumo: cuando se elige y cuando se usa. Ahora, con Lovemarks,
    podemos abrir el corazón de nuestro consumidor. Y una vez que tengamos
    su corazón, su mente seguirá”, finaliza Murphy.

    Los premios

    Sólo para tener una idea, en lo que va de 2003, la agencia ganó
    los siguientes premios: tres oros, nueve platas y cuatro bronces en el Fiap
    2003; fue nombrada Agencia del Año del Fiap 2003. Ganó Lápiz
    de Oro en TV del mes de febrero. dos oros, un plata y dos bronces en Clío
    2003. Por segundo año consecutivo fue la agencia argentina más
    premiada en Clío 2003; oro en el Festival de Montreaux; tres oros y un
    plata en el Festival de San Sebastián y fue la agencia argentina más
    premiada en San Sebastián y la quinta del festival en general. “El
    gran mérito tiene que ver con la motivación que nos genera. Recibir
    estos premios en la Argentina tiene aún más importancia, porque
    no hay presupuestos ni superproducciones. Si pensamos en la Argentina de los
    últimos tres años, es realmente un mérito enorme ganar
    un premio. Y ahí hay que rescatar el valor de las ideas, porque no es
    que ganó una superproducción, sino que ganó una idea simple”,
    finaliza Pablo del Campo.
    Entre sus clientes, la agencia cuenta a Procter &Gamble, General Mills,
    Turner, Merisant, Parmalat, Parque de la Costa y Tren de la Costa, Grupo CIE
    Rock&Pop, Laboratorio Andrómaco y Casa Foa. Saatchi & Saatchi
    está presente en 82 países y, entre sus clientes, tiene a 60 de
    los 100 mayores anunciantes del mundo. M