miércoles, 27 de mayo de 2026

    35 ideas que revolucionarán el mundo de los negocios

    35
    Ideas que revolucionarán el mundo de los negocios

    A medida
    que se intensifica la competencia y se globalizan los negocios, los conceptos
    más ricos sobre esta materia y todas sus actividades conexas provienen
    no tanto de los gurúes, de los competidores o colegas sino del
    análisis de la forma en que resuelven problemas empresas en actividades
    no relacionadas y en países distantes. Aplicando el “pensamiento
    lateral” y elementales conceptos de benchmarking, es posible a menudo
    adaptar una solución innovadora implementada en una actividad o
    mercado diferente, a un desafío apremiante en su propio mercado.
    El problema, para un empresario o directivo ocupado que ya tiene que soportar
    la “sobrecarga informativa”, es cómo seguir la pista
    sin invertir mucho tiempo ni mucho dinero, de todas las innovadoras soluciones
    de management o de marketing que usan con éxito industrias, actividades
    y mercados parecidos o distintos al suyo.
    Esta selección de 35 Tendencias persigue ese objetivo. Brindar
    un panorama actualizado de las áreas centrales de la actividad
    en los negocios, la tecnología, el marketing y el management, así
    también como de las principales tendencias y las innovaciones más
    exitosas para aprender de ellas.
    El lector participará de una inédita experiencia repleta
    de ideas, conceptos y técnicas usables, todo extraído de
    la realidad en diversas partes del mundo y presentado en una forma atrayente
    que encontrará entretenida, de lectura rápida y, sobre todo,
    estimulante.
    Sólo 100% de ideas frescas que abarcan todos los aspectos del campo
    empresarial. En un mundo de alta competencia, rápida globalización
    y aceleración tecnológica, ayudará a hacer frente
    a los permanentes y renovados desafíos del mundo de los negocios.

    1
    El futuro de la tecnología

    Éstas son algunas de las novedades que nos preparan la tecnología

    y la biotecnología:

    Philips está
    trabajando en video discos de tres centímetros de diámetro
    que van a almacenar 25.000 fotos digitales, 48 horas de música
    MP3 o 10 horas de películas. Esos discos tendrán el mismo
    grosor que un DVD y usarán láser azul. Se llamarán
    Small Form Factor Optical, o por sus iniciales SFFO y estarán a
    la venta en 2005, con reproductores que van a costar US$ 100.

    Nanodisquetera
    milpiés: el equipo de investigaciones de IBM que promete –gracias
    a la nanotecnología– varios gigabytes de almacenamiento en
    el tamaño de una estampilla.
    Miles de diminutos voladizos de silicio se mueven alrededor de las áreas
    microscópicas de una placa de polímero haciendo pocitos
    en la superficie, que luego podrá ser leída como un fonógrafo
    o tocadiscos. Cada pocito tiene el ancho de unos 200 átomos, o
    20 nanómetros, y puede ser borrado y vuelto a escribir hasta 100.000
    veces.


    Ya se ha almacenado una imagen en los átomos de una molécula.

    Se utilizaron pulsos electromagnéticos para alterar la rotación
    de los electrones en los 19 átomos de hidrógeno que contiene
    el cristal líquido. Esas nuevas trayectorias codificaron una imagen
    en blanco y negro de 1.024 bits, que luego fue leída usando resonancia
    magnética nuclear.

    Control de
    máquinas por medio del pensamiento. Ya es una realidad, con monos.

    Primero se le enseñó a una mona a conseguir alimento accionando
    una palanca cada vez que veía una luz. Luego se le colocó
    en la cabeza un monitor de cerebro; los impulsos cerebrales que hacía
    al mover el brazo eran recogidos y convertidos en movimientos de un brazo
    robótico en otra habitación. En otro experimento, una rata
    fue entrenada para accionar la palanca que le permitiría obtener
    agua. Luego de unos días, el mecanismo fue desconectado. Por un
    momento la rata no supo qué hacer, pero luego ocurrió: pensó
    accionar la palanca y el patrón cerebral creado fue suficiente
    para hacer funcionar la máquina. Estudios en humanos implicarán
    los riesgos de implantar electrodos en el cerebro, algo que puede desencadenar
    epilepsia y otros problemas.

    2
    Los jóvenes digitales de hoy son el gran activo del futuro

    La tecnología, con los fenomenales cambios que introdujo en
    electrónica y comunicaciones en los últimos 30 años,
    ha parido una nueva generación de personas con habilidades tecnológicas
    y comunicacionales.

    Son esos
    jóvenes, los empleados del siglo XXI, los que pueden hacer realidad
    el cambio para mejor en sus empresas. Sólo falta que la gerencia
    les dé la oportunidad.
    Si eso ocurre, tal vez llegue por fin la democratización a las
    organizaciones, con el fin de la gestión del mando y del control.
    Con estas reflexiones comienza un ensayo que, con la firma del consultor
    Marc Prensky, aparece en la última edición de Strategy +
    Business.
    Esta nueva raza de empleados –los que aún no han cumplido
    30 años– se suma al mundo del trabajo con una experiencia
    digital sin precedentes: un promedio cercano a las 10.000 horas compitiendo
    con videojuegos, más de 200.000 e-mails y mensajes instantáneos
    enviados y recibidos, casi 10.000 horas de comunicación por teléfonos
    celulares o mediante organizadores personales digitales; más de
    20.000 horas consumidas frente al televisor viendo más de 500.000
    comerciales. Todo eso antes de terminar la universidad. Cuanto mucho,
    llegan sólo a 5.000 horas de lectura de libros. Es, sin duda, una
    generación digital. Prensky los define como “nativos digitales”.

    Por lo tanto, esta nueva generación está en mejores condiciones
    que cualquier otra para absorber información y tomar decisiones
    rápidas, para manejar multitareas y procesamiento paralelo.
    A los de más de 30 los llama “inmigrantes digitales”,
    porque nunca van a estar tan cómodos con la tecnología como
    los nativos que nacieron con ella. Se les nota el “acento”.

    Los más jóvenes no tienen que adaptarse para funcionar en
    esa organización ágil y chata que los ejecutivos se esfuerzan
    por diseñar. Utilizan todos los métodos digitales con tanta
    habilidad que hasta pueden modificarlos a gusto; usan un vocabulario que
    sus jefes ni siquiera entienden: dicen blog, wiki, RTS, spawn, POS, y
    sólo se entienden entre ellos.

    3
    Vamos hacia una “jubilación en etapas”

    Las personas viven más y mejor que antes. Como resultado, tendrán
    que trabajar durante más años para poder financiar su vejez.
    Pero para eso, muchos países tendrán que modificar sus leyes
    de retiro.

    En los países
    industrializados, las proyecciones oficiales de expectativa de vida se
    corrigen permanentemente hacia arriba. El mes pasado, por ejemplo, el
    gobierno británico elevó entre 10 y 13% los cálculos
    oficiales para los que actualmente están en sus 68 años.

    Esta realidad, combinada con la caída en las tasas de natalidad,
    significa que la gente tendrá una vida laboral más larga
    y deberá ahorrar más para pagar sus años de retiro.
    Eso tendrá, sin duda, profundas repercusiones culturales y legales.
    Habrá que revisar el concepto de jubilación obligatoria
    para, por ejemplo, permitir que la persona que se retira (y que comienza
    a cobrar su jubilación) pueda seguir trabajando en la misma organización
    con diferente estatus y diferente sueldo.
    Cosas como éstas pondrán a prueba la capacidad de adaptación
    de mucha gente. Alguien que se jubila –digamos, como CEO– y
    no quiere retirarse, deberá aceptar cargos de menor jerarquía,
    como por ejemplo asesor o adjunto. Eso no es fácil de asimilar
    para algunas personas que se han acostumbrado al poder durante demasiados
    años. Según algunas encuestas, las mujeres parecen mucho
    mejor preparadas para hacer tareas diferentes o asumir tareas tradicionalmente
    masculinas.
    Todas estas situaciones posibles hacen pensar que en el futuro veremos
    “la jubilación por etapas”, que puede adoptar muchas
    formas. En Japón, por ejemplo, Toyota permite que sus empleados
    de la línea de producción vuelvan con contratos anuales
    después de que se jubilan a los 60 años.
    Ya hay muchas empresas que invitan a los empleados con experiencia a quedarse
    algunos años más y beneficiar a la organización con
    sus conocimientos acumulados. Acuerdos de este tipo, sin embargo, van
    a exigir cambios en las leyes jubilatorias de muchos países.

    4
    La publicidad deberá buscar el dinero “gris”

    El envejecimiento de la población en la mayoría de los
    países obligará a la publicidad a ocuparse menos de su mercado
    predilecto –el de los jóvenes– y más de los consumidores
    mayores de 50 años.

    Tradicionalmente
    la publicidad se ha dirigido siempre a los consumidores jóvenes,
    no por prejuicio ni por costumbre sino porque cree que son los más
    susceptibles al poder de la publicidad y, por lo tanto, los más
    dispuestos a adoptar marcas nuevas. La gente madura, por el contrario,
    con más experiencia y más conocimientos, se tienta menos
    con las modas. No necesita presumir y no cambia de hábitos con
    facilidad.
    Pero, especialmente en las naciones desarrolladas, se trata de una generación
    con dinero para gastar. Se ha comprobado que en Internet, aunque los sitios
    de medios y de compras cultivan una imagen juvenil, son los más
    viejos los que tienen más tiempo para pasar frente a su computadora
    y mucho más poder adquisitivo. Se trata de un grupo grande de consumidores
    conocido ya como los “navegantes de plata”.
    Una explicación para la sorprendente aceptación de la Internet
    es que esta masa de europeos y americanos que cumplirá 60 en los
    próximos 10 años es radicalmente diferente de las generaciones
    anteriores. La generación de la posguerra –que creció
    en medio de revoluciones políticas y de consumo– tiene, por
    tanto, una visión fundamentalmente diferente de las generaciones
    que la precedieron. En consecuencia, parecería que recurrir a anteriores
    generaciones de jubilados para hacer predicciones sobre los hábitos
    de gastos de los próximos jubilados puede ser un gran error.
    Anunciantes y publicitarios deben prepararse para llegar a estos “nuevos
    viejos”. La generación de posguerra tiene una manera de envejecer
    que es diferente de la de sus padres, y esto tiene consecuencias difíciles
    de prever. Lo único seguro es que no se trata de una generación
    dispuesta a responder con gusto a avisos que los traten como ancianos.

    5
    Crece con fuerza el lujo para la clase media

    Lujo accesible, lujo barato, lujo masivo, nuevo lujo… Todo esto
    que parece una contradicción, no es más que una categoría
    de productos y servicios a mitad de camino entre lo masivo y lo suntuario.

    Categoría
    que, como negocio, brinda una oportunidad mayor que el lujo exclusivo,
    algo necesariamente pensado para pocos.
    Con el “nuevo lujo” –menos sofisticado que el tradicional–
    se benefician consumidores y empresarios.
    Los consumidores porque, con más ingresos, sienten la necesidad
    de hacer –en la medida de sus posibilidades– breves incursiones
    en el mundo del lujo. Un nuevo lujo, más modesto, pero lujo al
    fin.
    Las empresas, porque ven la oportunidad de ampliar su escala y de aspirar
    a ganancias millonarias con un mercado masivo. Ya no se venden sólo
    productos, venden “experiencias”. Esto quiere decir, en esencia,
    el mismo producto de antaño pero envuelto (literal o metafóricamente)
    en una serie de atributos que lo hacen único y, por consiguiente,
    mucho más caro. Nada que escape a las posibilidades de la clase
    media, pero decididamente más caro que lo habitual.
    Desde hace bastante más de una década, científicos
    provenientes sobre todo de la psicología y la sociología
    se dedican con entusiasmo a analizar la conducta de las personas en su
    rol de consumidores. Su objetivo es averiguar cuáles son sus aspiraciones
    en la vida, qué cosas valoran, qué desean, etc. El destino
    de ese nutrido bagaje de información es el marketing: sabiendo
    cuáles son los estilos de vida y los modelos de personalidad que
    enamoran a la gente, se puede armar un mensaje capaz de movilizarla. Fue
    así –estudiando y analizando– como se llegó a
    un descubrimiento que no por simple es menos interesante: la abrumadora
    mayoría de las personas de clase media (96%) tiene al menos un
    producto por el cual es capaz de pagar más de lo conveniente; 51%
    es capaz de gastar en lujos aun en circunstancias de aprieto financiero.

    6
    Mercado gris: ¿más amenaza que oportunidad?

    La publicación de un ensayo que señala los peligros del
    envejecimiento poblacional para el negocio publicitario y hasta para la
    supervivencia del capitalismo ha desatado una polémica acerca del
    “poder gris”.

    Simon Silvester,
    director de Planeamiento de Young & Rubicam Londres, es el autor del
    ensayo “You’re Getting Old – Europe’s Demographic Problem
    Is Your Marketing Problem”, donde dice que el dinero “gris”
    (el que en Estados Unidos gasta la generación del Baby Boom, ya
    en franco envejecimiento) es más una amenaza que una oportunidad
    para muchos negocios, pero especialmente el publicitario. Esta tesis ha
    sembrado preocupación y ha desatado polémicas.
    Su argumento es que las empresas siempre han tendido a dirigirse a los
    consumidores jóvenes no por prejuicio ni por costumbre sino porque
    son los más susceptibles al poder de la publicidad y, por lo tanto,
    los más dispuestos a adoptar marcas nuevas. “Si uno analiza
    la historia del marketing en Estados Unidos, es la historia del baby boom”
    dice. “Las empresas de bienes de consumo edificaron sus fortunas
    durante los últimos 50 años apelando a los gustos y necesidades
    de esos jóvenes adultos. Las comidas congeladas, la espuma de afeitar,
    el desodorante en aerosol, todo eso y mucho más, son nuevas categorías
    de productos que habrían fracasado de no ser por el entusiasmo
    exuberante de los jóvenes adultos”.
    Pero aquellos días felices se acabaron. En Alemania, por ejemplo,
    tres cuartas partes de la población nunca cambian de banco. Las
    mujeres son extremadamente remisas a reemplazar la marca de protección
    sanitaria después de la adolescencia. Y en toda Europa el gusto
    por las bebidas alcohólicas no cambia mucho después de los
    35.
    Las agencias de publicidad y sus anunciantes toman todo esto muy seriamente
    porque representa una fenomenal amenaza a la forma en que las empresas
    atraen clientes, especialmente quienes venden productos de consumo diario,
    una categoría extremadamente móvil. La lealtad a las marcas
    y la inercia que se observa en los consumidores mayores harán muy
    difícil hacer crecer más de 2% al año la participación
    de mercado de productos novedosos.
    El argumento tiene falencias evidentes. En Internet, por ejemplo, aunque
    los sitios de medios y de compras cultivan una imagen juvenil, son los
    adultos quienes tienen más tiempo para pasar frente a su computadora
    y mucho más poder adquisitivo. Son estos “navegantes de plata”,
    un grupo de consumidores muy conocido, los que contradicen los presupuestos
    sobre los tecnófobos de más de 50.

    7
    Las telcos están más cerca de brindar entretenimiento

    Las operadoras de telecomunicaciones procuran, desde hace años,
    escaparle al destino que más temen: ser eternas proveedoras de
    grandes cañerías bobas que otros usan para vender los servicios
    más valorados.

    No falta
    demasiado para que señales de video con la misma calidad de la
    televisión emanen de muchas de las líneas que se han ido
    instalando para brindar acceso a Internet de alta velocidad. Las redes
    necesarias para transportar esos servicios comienzan a concordar y las
    tecnologías para aprovechar el poder de las redes están
    madurando a toda velocidad.
    En modo alguno quiere decir esto que los transportadores de telecomunicación
    estén cerca de acertar con los modelos de negocios que les permitan
    desafiar a los gigantes de la televisión de cable y satelital.
    Pero el final de esta batalla va a depender de que encuentren un mercado
    masivo para nuevos servicios que aprovechen el medio interactivo.
    Sin embargo, el costoso esfuerzo de convertir video interactivo en un
    servicio que compita con la tradicional TV multicanal va a dejar muchas
    víctimas por el camino.
    Sueños como éste, de convergencia tecnológica, se
    convirtieron en el pasado en pesadillas para la industria de telecomunicaciones.
    Al principio de los ’90 se hablaba de la superautopista informática,
    un conducto de banda ancha interactivo que –se decía–
    permitiría a las transportadoras de telecomunicaciones convertirse
    en grupos de entretenimiento y convertiría a los televisores en
    centros de compras. Pero la superautopista era un proyecto demasiado ambicioso.
    Además de su inmenso costo, la tecnología no podía
    manejar el inmenso tráfico digital.
    Diez años después, las telcos vuelven a soñar con
    irrumpir en el negocio del entretenimiento. Detrás de este optimismo
    están las redes de banda ancha basadas en tecnología DSL
    (Digital Subscriber Line). El DSL ya ha conseguido suficientes abonados
    como para tentar a quienes la proveen a probar con nuevos servicios. Además,
    las otras tecnologías que hacen falta para aprovechar a fondo esas
    redes ya comienzan a armar el rompecabezas.

    8
    La esquiva meta de prescindir del petróleo

    La investigación mundial viene dedicando tiempo y dinero para
    hallar alternativas menos dañinas para el ambiente que el petróleo.
    Ninguna mostró la misma eficiencia en rendimiento y costo. La última,
    el hidrógeno.

    Las células
    de hidrógeno emplean reacciones químicas para generar electricidad.
    A diferencia de pilas y baterías convencionales, que acumulan cierta
    cantidad de energía, las células la producen mientras se
    las alimente de combustible. En la actualidad, el mundo gasta centenares
    de millones de dólares anuales en células de hidrógeno
    que generan electricidad para redes, edificios, aeronaves y plantas industriales.

    Las células aprovechan las reacciones químicas entre el
    oxígeno (tomado del aire) y el hidrógeno, almacenado en
    tanques, para generar electricidad. Un catalizador divide los átomos
    de hidrógeno en iones (positivos) y electrones (negativos). Los
    primeros atraviesan una membrana para fundirse con el oxígeno,
    los electrones la rodean y, por un circuito, generan corriente eléctrica.
    Al otro lado de la membrana, el oxígeno más los electrones
    e iones de hidrógeno, forman agua.
    Como el hidrógeno es difícil de almacenar y transportar,
    algunas células se diseñan para emplear metanol u otros
    hidrocarburos y extraerles el hidrógeno. Pero no son tan eficientes
    y emiten dióxido de carbono junto con el agua. A medida que mejoren
    las tecnologías, estas fuentes irán reemplazando a las convencionales,
    sector tras sector.
    La próxima meta es el motor de combustión interna. Tras
    un siglo de refinamientos, el automóvil logra sólo 25% de
    eficiencia del combustible que utiliza; esto quiere decir que sólo
    la cuarta parte de la energía almacenada en el combustible se transforma
    en trabajo. Las células de hidrógeno convierten hoy casi
    50% del fluido en energía y en el futuro pueden aumentar esa relación.
    Además, mientras el escape tradicional despide gases contaminantes,
    el hidrógeno sólo echa… agua.
    No va a ser fácil. Para empezar, debe extenderse la durabilidad
    de las células aplicables a automotores, sus costos tendrán
    que bajar y, al revés, habrá de subir la capacidad de almacenamiento.

    9
    Curas milagrosas y dilemas éticos

    Las dos grandes revoluciones tecnológicas –digital y genética–
    juntas, van a transformar todos los aspectos de los servicios sanitarios.
    Se harán curas milagrosas pero generarán muchos problemas
    éticos.

    Con la revolución
    digital, aumentarán los costos de los estudios tecnomédicos.
    La necesidad de contar con muchos recursos para compra de equipos de alta
    complejidad generará grandes conflictos. Habrá gran centralización
    en la compra de insumos y equipamiento. Se generalizarán la atención
    y la consulta médica remotas. Con tecnología móvil,
    la internación será más corta y más intensa
    la atención al paciente en su domicilio. Eso significará
    ahorro de costos para la clínica y de gasto para el paciente. La
    difusión y masificación del uso de robots para tomar decisiones
    –por ejemplo, en operaciones– convertirá a los cirujanos
    en técnicos calificados. Con la inyección de chips y minicomputadoras
    en el cuerpo humano, los sordos escucharán, los ciegos verán
    y los paralíticos caminarán.
    Con la revolución genética, habrá animales transgénicos
    (dos especies combinadas). Se podrá prevenir la predisposición
    a determinadas enfermedades. Descubrirán la tan buscada bala de
    plata para el cáncer. Habrá vacunas contra la malaria, el
    HIV y muchas otras enfermedades. Surgirán serios problemas éticos
    con la clonación y el uso de genes y células madre para
    reemplazo de tejidos. Lo anterior permitirá nuevos tratamientos
    para desórdenes cerebrales o musculares. La diabetes tendrá
    cura. Quienes soliciten empleo, seguro o medicina privada deberán
    someterse a tests de salud que buscarán detectar riesgos o predisposiciones
    a enfermedades. La información obtenida con esos exámenes
    servirá para discriminar a los sujetos.
    Los cambios que se avecinan son los más bruscos que se hayan conocido
    en 50 años. Son cambios de valores que tendrán un efecto
    transformador en la forma en que se realice el cuidado de la salud. Se
    dará una renovada importancia a la calidad de vida y al valor único
    de cada persona.

    10
    Escuelas de negocios: merma la salida laboral

    Desde universidades como Harvard hasta “fábricas de ejecutivos
    en serie” como Duke, las escuelas de negocios ya no pueden asegurar
    salidas laborales automáticas. El fenómeno se acentúa
    desde el 2002.

    Hasta no
    hace mucho, las escuelas de negocios más conocidas –y caras–
    virtualmente colocaban los futuros graduados mientras cursaban el segundo
    o el tercer año. Hoy, algunas de estas “fábricas de
    ejecutivos” no logran que 25 a 30% de sus alumnos sean contratados
    por los head hunters (cazadores de cabezas, o sea reclutadores enviados
    por bancos, empresas, etcétera).
    Jennifer Merritt, experta neoyorquina en educación gerencial, cree
    que esta situación no es coyuntural sino estructural. “Escuelas
    y universidades deben acostumbrarse al nuevo contexto”, señala
    en Business Week.
    En primer término, hay menos reclutadores en pos de alumnos bien
    calificados porque –con el modelo y el ciclo de negocios en mutación–
    un ejecutivo experimentado “cotiza mejor” que un flamante licenciado
    en Administración de Empresas (o sea, Master in Business Administration,
    MBA).
    En segundo lugar, muchas firmas optan por ofrecer contratos temporarios
    a los estudiantes, para trabajar en vacaciones. Finalmente, dos áreas
    antes muy activas –consultoría y banca– han reducido
    hasta la mitad su demanda. Los tres factores están modificando
    políticas, objetivos y compromisos de las instituciones frente
    a su propia oferta de mano de obra intelectual (alumnos de segundo año
    en adelante).
    Debe tenerse en cuenta que, entre los atractivos que justificaban los
    altos aranceles de esas escuelas, la salida laboral era clave. Por ende,
    algunos expertos creen que, en la segunda fase del fenómeno, los
    costos de estudiar tenderán a disminuir. Por lo menos, en moneda
    constante.
    También mudan las costumbres. Hasta hace dos años, lo habitual
    era entrevistar estudiantes aventajados de segundo año durante
    el otoño, con vistas a hacerles ofertas concretas en el receso
    invernal. Los principales empleadores de MBA (bancas de inversión,
    consultorías, empresas que producen bienes de consumo final) contrataban
    ejércitos de alumnos, para incorporarlos en el verano subsiguiente.

    11
    Hacia la fabricación de piel, huesos y cartílagos

    La ingeniería de tejidos toma células y las “desarrolla”
    para crear nuevos tejidos y hasta órganos completos. El mercado
    ya ofrece muchos productos y los laboratorios trabajan para ampliar la
    oferta.

    La fuerza
    impulsora detrás de la ingeniería de tejidos es la escasez
    de órganos humanos para realizar trasplantes. Claro que éste
    no es el único factor. Los trasplantes son costosos y complejos
    en términos técnicos. Además, los pacientes se ven
    obligados a ingerir medicamentos por el resto de su vida para evitar que
    el cuerpo rechace el nuevo órgano. Una patente basada en el trabajo
    realizado por los hermanos Jay y Charles Vacanti, pioneros en este campo,
    podría revertir esta situación para siempre.
    El desafío que enfrentan los investigadores reside en conseguir
    que las células crezcan dentro de los tejidos con la misma forma
    y propiedades que un tejido original. Un método común consiste
    en agregar células a una estructura de polímero biodegradable,
    que luego se implanta en el cuerpo. El problema es que resulta difícil
    mantener las células ligadas al polímero. Otra alternativa
    consiste en mezclar las células en hidrogel para mantenerlas en
    su lugar; sin embargo, el hidrogel no retiene formas tridimensionales.

    Por eso, los hermanos Vacantis decidieron combinar estas dos técnicas.
    La primera parte del método patentado consiste en tomar una estructura
    de polímero y darle la forma de un tejido, ya sea un vaso sanguíneo
    o una parte del hígado. Luego, sumergirla en un hidrogel líquido
    que contenga células llamadas precursoras de tejidos. Una vez implantado
    en el cuerpo, el hidrogel se endurece, lo que mantiene las células
    en su lugar. En el futuro, también se podría utilizar esta
    técnica para reparar defectos de nacimiento o reemplazar cartílagos
    débiles en personas con artritis. Más adelante, los hermanos
    Vacanti esperan usar esta tecnología para desarrollar órganos
    completos.

    12
    La revolución en la medicina

    Dos grandes revoluciones tecnológicas harán impacto en
    la medicina: la genética y la digital. Juntas pueden transformar
    los servicios de salud.

    Trastocarán
    los parámetros de cómo se vive y cómo se muere. Plantearán
    temas profundos sobre el sentido y objetivo de la vida. Esos cambios de
    valores tendrán un profundo efecto de transformación sobre
    la forma en que se conduce el ejercicio de la medicina, con un fuerte
    énfasis en la calidad de vida y el valor único de cada persona.
    El proceso de cambio realizará milagros que, a su vez, plantearán
    serios desafíos éticos.
    La medicina puede esperar de la revolución genética, en
    la próxima década, aportes como los que siguen:
    Con el código de la vida descifrado (genoma) se pueden mezclar
    genes para transformar un escorpión en un repollo o un ratón
    en algodón. También se pueden obtener animales transgénicos:
    dos especies combinadas.
    Aparecerá una nueva especialidad: la de predecir predisposición
    a enfermedades y reacción a tratamientos.
    Se atacarán los genes de las células cancerosas.
    Aparecerán nuevas vacunas.
    Se recurrirá a la clonación humana y a las células
    madre para reemplazo de tejidos (nuevos tratamientos para el cerebro y
    desórdenes musculares).
    Y la revolución digital puede aportarle:
    Fenomenal aumento en el costo de la tecno-medicina.
    Medicina remota. Monitoreo clínico, asesoramiento especializado.
    Microcirugía asistida por robots.
    Farmacias on line.
    Pacientes mucho más informados.
    Internaciones hospitalarias más breves.
    Los robots tomarán decisiones más precisas que la
    mayoría de los médicos.
    Chips y microcomputadoras inyectables producirán
    cuerpos mejorados: los ciegos podrán ver, los sordos podrán
    escuchar y los paralíticos podrán caminar.
    El pensamiento podrá controlar a las máquinas.

    13
    Envejecer, el tema estratégico del siglo

    La provisión de jubilaciones es fuente de fricción política
    y laboral en la mayoría de las economías industrializadas.
    La prolongación notable de la vida humana fue un tema prioritario
    en Davos.

    Durante miles
    de años, la expectativa de vida humana se mantuvo generalmente
    estable y hasta principios del siglo XX no superaba los 40 años.
    Durante los últimos 100 años se duplicó holgadamente.

    Si algo caracteriza los años que atravesamos, es la extraordinaria
    velocidad a la que crece la expectativa de vida entre la gente mayor.
    Las consecuencias que esto genera, hicieron que el tema ocupase un lugar
    destacado en la agenda del Foro Económico Mundial reunido en Davos.
    Según las Naciones Unidas, en todo el mundo el grupo formado por
    personas de más de 80 años crece a mayor velocidad. En los
    países desarrollados, hoy, los mayores de 60 forman la quinta parte
    de la población. Para el 2050, serán la tercera parte.
    Un amplio informe sobre cambios demográficos globales, publicado
    el año pasado por el Centre for Strategic and International Studies
    (CSIS), un think-tank militar y estratégico en Estados Unidos,
    advierte que “los países tendrán que dar una carrera
    contra el tiempo para asegurar su entramado económico y social
    contra el shock del envejecimiento global. Según palabras de Richard
    Jackson, director del Centro: “La longevidad es el gran tema estratégico
    del siglo XXI”.
    El informe señala a Alemania como un país donde la longevidad
    ya está resintiendo las finanzas de la nación. En 1950,
    quien tenía 60 años podía esperar vivir hasta los
    76. Hoy, un alemán de 60 puede aspirar a llegar a los 81, y ese
    aumento infló casi un tercio el costo de las jubilaciones públicas,
    dice CSIS.
    Pero al tiempo que un retiro de mayor duración y económicamente
    inactivo siembra el desastre en los sistemas jubilatorios nacionales,
    las consecuencias para los sistemas de salud no se ven con tanta claridad.
    Hay quienes advierten que la actual generación de viejos está
    en mucha mejor forma y con más salud que sus predecesores. El temor
    a que la sociedad se vea inundada de gente vieja, enferma y discapacitada,
    podría estar basado en información antigua y equivocada
    (de los ’80 o anterior). “Los datos nuevos dan por tierra con
    esas preocupaciones,” dice Raymond Tallis, profesor de Geriatría
    en la Universidad de Manchester. “Hay muchas pruebas de que la discapacidad
    entre la gente de edad está declinando rápidamente”.
    Si la tendencia continúa, dice James Lubitz del US National Centre
    for Health Statistics, se comprobará que aunque la vejez se prolongue,
    si lo hace con buena salud no tiene por qué significar el caos
    para los sistemas de medicina.

    14
    Los bancos reconocerán a sus clientes por la voz

    Se abre un nuevo capítulo en el accionar de los bancos con el
    patentamiento de un flamante método de identificación de
    personas. El sistema comprueba la autenticidad de la voz y hace preguntas
    personales.

    Este avance
    tecnológico, patentado por IBM, pretende reducir el número
    de transacciones telefónicas fraudulentas.
    Normalmente cuando un cliente llama a su banco para realizar alguna transacción,
    un mensaje grabado le pide su número de identificación,
    y un operador le hace una pregunta personal para verificar su identidad.
    En realidad ya hay bancos que utilizan un sistema algo rudimentario de
    reconocimiento automático de la voz; falla cuando aparecen ruidos
    causados por interferencias o cuando se producen variaciones naturales
    en la voz del cliente en cuestión.
    IBM ha logrado combinar e integrar ambos métodos para crear un
    sistema de protección contra el fraude. En su opinión, es
    muy superior a cualquiera de los dos sistemas anteriores. El software
    de IBM crea un archivo, donde graba una “huella de voz” (muestra
    de la voz del cliente), y también sus contestaciones a una serie
    de preguntas personales. Cuando el cliente llama al banco, el sistema
    recoge tanto su voz como la contestación que ofrece a la pregunta
    personal, los compara y, si son iguales a las muestras archivadas, le
    permite acceder a los servicios bancarios que solicita. Además,
    agrega más preguntas personales e información sobre últimas
    transacciones, e incluye preguntas no programadas para dificultar el acceso
    a personas no autorizadas.
    IBM proyecta presentar el sistema al mercado dentro de pocos años.
    Si consigue ser aprobado por los organismos regulatorios en Estados Unidos,
    esta innovación podría luego aplicarse a muchas otras actividades,
    pero especialmente sería útil para la realización
    de trámites en la administración pública. El resultado
    sería una agilización notable del proceso burocrático.

    15
    China tendrá marcas de calidad

    El Gobierno está invitando a las mayores empresas del país
    a que vendan en el extranjero productos con marca. Y muchos tienen buenas
    razones para intentar instalar marcas en los países desarrollados.

    ¿Por
    qué? El mercado nacional es brutalmente competitivo y constantemente
    aplica presiones sobre precios y productos de marca. Además, los
    mercados extranjeros obligan a las empresas a innovar y mejorar alejándolas
    así de su imagen de productoras de mercaderías baratas.

    Algunas empresas chinas ya instalaron una presencia de marca en los mercados
    emergentes con productos tales como electrodomésticos, electrónica
    hogareña y ciclomotores. El paso siguiente será incursionar
    en los mercados desarrollados, un proceso que ya ha comenzado con electrodomésticos
    y pequeños artefactos electrónicos. Haier, el mayor fabricante
    de electrodomésticos, está vendiendo en Estados Unidos heladeras
    pequeñas con su propio nombre y, con respecto a heladeras estándar,
    tiene el ambicioso proyecto de conquistar 10% del mercado en ese país
    para 2005. Para eso tendrá que vender 500.000 unidades al año.
    Por su parte, Legend, el mayor fabricante de computadoras, ya sacó
    Lenovo, la marca global con que busca posicionarse en su expansión
    al extranjero. La empresa electrónica SVA (con sede en Shanghai)
    vende, con su marca, televisores de plasma en las cadenas minoristas de
    Estados Unidos.
    Falta ver si esas empresas tienen lo que hace falta para vender rentablemente
    productos de marca en mercados como Estados Unidos, Europa y Japón.
    El mayor obstáculo es la falta de habilidades en marketing de los
    fabricantes chinos. A Japón y Surcorea les llevó años
    y mucho dinero instalar en el extranjero sus marcas de productos electrónicos.

    Las empresas chinas ya demostraron que pueden producir, con precios competitivos,
    productos de alta calidad. Les falta demostrar que pueden desarrollar
    estrategias de marketing para sus productos de marca.

    16
    Los chips de los próximos lustros

    La industria y los analistas, en general, creen que el silicio será
    modificado o desplazado por otros materiales en la fabricación
    de microprocesadores. No desaparecerá, pero cederá ante
    moléculas o puntos cuánticos.

    “Mejor
    hablemos de lustros, no de décadas. El ritmo de innovación
    sigue aumentando, aunque la ley de Moore ya no se cumpla del todo”.
    Así opina Christoph Wasshüber, del Instituto Suizo de Tecnología
    Informática (TI) de Lausana.
    Precisamente, los esfuerzos para elevar el rendimiento de los semiconductores
    y no dejar atrás a Gordon Moore llevan a experiencias inusitadas
    con el silicio mismo y sus nacientes rivales. Así, IBM reveló
    haber probado con éxito una técnica que permite ensamblar
    moléculas en patrones de circuitos.
    Científicos de Big Blue ven esto como probable alternativa a la
    fotolitografía, método “convencional” para inscribir
    circuitos. Paralelamente, Texas Instruments trabaja con Lausana en un
    proyecto propio: “sacar del laboratorio” los transistores SET
    de un solo electrón.
    Mientras miles de electrones pasan por los chips convencionales, los SET
    operan detectando movimientos de electrones individuales. Hasta esta iniciativa,
    que se presentará en breve, los SET se dedicaban esencialmente
    a almacenar datos. Pero el equipo de Lausana ha hecho simulaciones según
    las cuales es factible combinar SET y transistores normales para funciones
    lógicas.
    Estas tecnologías quizá se apliquen después de 2007,
    aunque no hay mucho tiempo. Como decía Wasshüber, “reducir
    el tamaño de los transistores comunes resulta cada vez más
    difícil y caro, sin generar ventajas ni rentabilidad suficientes”.
    Otra opción es el silicio tensado. Esto es, una técnica
    que emplea materiales capaces de comprimir o expandir átomos en
    capas del silicio. Eso hará que los electrones fluyan más
    rápido. Firmas como AmberWave Systems trabajan adaptando el método
    para modificar las láminas de silicio usadas en la producción
    de chip

    17
    Internet móvil, la revolución punto mob

    En rigor, la Internet móvil parece hoy una abstracción.
    Pero pronto podría materializarse como dirección punto mob
    para usuarios de celulares, con una gama de prestaciones imposible en
    la Red fija convencional.

    Hasta el
    presente, navegar por el ciberespacio vía un inalámbrico
    común no era fácil. Los usuarios afrontaban una maraña
    de accesos a baja velocidad, minipantallas monocromáticas e interfaces
    complicadas, debido a los diversos protocolos de aplicaciones inalámbricas
    (WAP, Wireless Application Protocols) empleados por los buscadores.
    Pero ha aparecido una salida aparente. Microsoft, Nokia, Vodafone, Samsung,
    Sun Microsystems, GSM Association, Orange y Hewlett-Packard se han presentado
    juntas a registrar una nueva rama de la Red. El grupo quiere intervenir
    en la creación de un dominio en máximo nivel (TLD, Top-Level
    Domain), cuyas direcciones punto mob competirán con las punto com
    y las punto org.
    La solicitud conjunta ha sido formulada ante la corporación para
    nombres y números asignados en Internet (ICANN, Internet Corporation
    for Assigned Names & Numbers) y podría aprobarse en breve.
    Después, la alianza instalaría en Irlanda una empresa dedicada
    a manejar el dominio punto mob –si se opta por esa denominación–
    y asignar direcciones a proveedores de contenidos. Eso sería desde
    mediados de 2005.
    En cierto sentido, el futuro dominio será una astuta estrategia
    de marketing. La dirección punto mob indicará claramente
    que su contenido habrá sido diseñado específicamente
    para dispositivos móviles. También se creará una
    imagen cifrada en acceso y navegación más fáciles.

    En materia de tecnologías, el futuro dominio tiene que seleccionar
    con sintonía fina. Algunos expertos señalan que, al generar
    otro segmento, el grupo deberá basarse en el protocolo de Internet
    versión 6 (IPv6) y desarrollar adaptaciones o mejoras velozmente.
    IPv6 aporta un entorno más seguro que WAP, más cientos de
    millones de direcciones en la Red.

    18
    Nanotecnologías: un futuro cada vez más cercano


    La Casa Blanca asignó US$ 3.700 millones para la promoción
    de nanotecnologías. Al promulgar la partida federal, George W.
    Bush sostuvo que “la nanotecnología será tema clave
    en un futuro próximo”.

    Aunque las
    nanotecnologías están en expansión desde hace algunos
    años, por lo general todavía no salen del laboratorio, donde
    operan con átomos y moléculas, el universo del nano (milmillonésimo
    = 12 ceros tras la coma decimal de cualquier unidad básica). El
    objetivo de estos desarrollos incluye máquinas, dispositivos y
    sistemas informáticos que revolucionarán industrias, servicios,
    prestaciones y terapias.
    Ningún renglón de la actividad industrial está quedando
    afuera de la miniaturización. El microláser revoluciona
    la administración de medicamentos. Los micro, los mini, los nanorrobots
    revolucionan todo tipo imaginable de industrias de manufactura.
    Los investigadores de Georgia Tech están desarrollando agujas diminutas,
    tan pequeñas que son imperceptibles a simple vista, y un láser
    igualmente minúsculo, los que se utilizarán como el dispositivo
    de inyección. Los científicos están utilizando el
    láser en pinzas ópticas para tomar y manipular objetos cuyo
    diámetro es de tan sólo un micrón (una millonésima
    de metro), lo que les permite realizar experimentos en miniatura que cinco
    años atrás eran poco más que fantasía.
    Actualmente, por ejemplo, las pinzas ópticas ya son capaces de
    medir la fuerza generada por las contracciones musculares cuando se quema
    una molécula de combustible. Al cabo de un tiempo, tales mediciones
    podrían instruir el desarrollo de miembros artificiales más
    parecidos a los de carne y hueso.
    Planes aún más ambiciosos incluyen el desarrollo de sistemas
    mecánicos microeléctricos (MEMS por sus siglas en inglés),
    que imitan y aprenden de la biología para automatizar procedimientos
    minúsculos, como el suministro de drogas, a escala molecular.

    19
    Convergencia digital: un proceso a dos velocidades

    Maxtor Corp se especializaba en grandes clientes. Hoy obtiene 10% de
    sus ingresos vendiendo rígidos a fabricantes de electrónicos
    para el público. Su demanda crece 40-60% anual, contra 5-15% en
    el mercado empresarial.

    Tras una
    década en cuyo curso el gasto institucional dominaba en materia
    de insumos informáticos, los grandes proveedores se reorientan
    hacia productores de bienes para uso final. Así lo demuestran Cisco,
    comprando –este año– Linksys (redes hogareñas),
    Microsoft (consolas de juegos Xbox) y Apple, con un éxito: iPod,
    dispositivo musical portátil.
    Al mismo tiempo, empresas como Dell, Hewlett-Packard o Gateway incursionan
    en electrónicos destinados al público. Productores de chips,
    pantallas de cristal líquido y software también se suman
    a la nueva tendencia. En síntesis, la digitalización de
    música pop, video, fotografía y telefonía móvil
    genera una convergencia entre tecnología informática y electrónica
    de consumo.
    Esencialmente, el rígido de un videograbador es como el de una
    PC. Sólo se diferencian en capacidad: la PC viene con un disco
    de 40 gigabytes, en tanto la videograbadora contiene uno de 160.
    La clave está en las ventas de televisores con pantalla líquida
    o de plasma, que en Estados Unidos aumentaron 260% en los primeros nueve
    meses del 2003, respecto de igual lapso en 2002. Eso de acuerdo con cifras
    de NPD, especialista en investigaciones de mercado. A su vez, la venta
    de equipos para uso hogareño y MP3 subieron más de 100%
    en igual período.
    Incluso un segmento del mercado de computadoras muestra señales
    de vida, tras una larga invernada, gracias a la demanda del público
    por notebooks inalámbricas. Por supuesto, esto pasa sólo
    en algunas economías centrales. Así, en Estados Unidos,
    la venta minorista de portátiles subió 16% en enero-septiembre,
    contra 12% de baja en PC comunes.
    El contraste entre el interés de la gente y el desinterés
    de las empresas no podría ser más marcado. Los presupuestos
    en insumos tecnológicos aumentarán apenas 6% anual entre
    2004 y 2009, contra ritmos superiores a 12% en los ’90.
    Las tecnológicas con áreas orientadas al usuario directo
    ya aventajan a las que siguen centradas en empresas e instituciones. El
    primer grupo, donde figuran Nokia o Lexmark, creció a razón
    de 9% anual en el tercer trimestre de 2003. El otro (Sun Microsystems,
    IBM y similares) avanzó apenas 4-5%.
    Esta ruta de dos carriles a distinta velocidad también la recorren
    los microprocesadores. El segmento de memoria instantánea (flash)
    proyecta 44% de expansión en 2003, seguido por chips lógicos
    (42%) y procesadores de señales digitales (27%). A la inversa,
    los semiconductores para PC y servidores se sentirán felices si
    llegan a 15% de crecimiento.
    Las fabricantes de microprocesadores que vieron primero las oportunidades
    ofrecidas por la convergencia digital son las que hoy mejor partido le
    sacan. A fines de los ’90, Texas Instruments –segundo productor
    estadounidense– se aplicó a procesadores de señales
    digitales y chips analógicos, comunes en celulares, cámaras
    y televisores de pantalla grande. La firma domina ahora esos segmentos
    y estima que 40% de sus ingresos provienen de ellos.
    Intel, líder mundial en semiconductores, se diversificó
    hacia insumos para telecomunicaciones. Así, ha desarrollado una
    generación de chips de baja potencia, destinados a notebooks con
    nexos inalámbricos.
    También está Hewlett-Packard que, tras comprar Compaq por
    US$ 19.000 millones en 2002, es un coloso de la convergencia digital.
    Con ventas anuales por US$ 18.000 millones a usuarios más 110.000
    bocas de expendio en el mundo (computadoras, impresoras, cámaras
    digitales), en algunos aspectos supera aún a Sony.

    20
    Las empresas cada vez más abiertas a las alianzas

    La nueva realidad está demostrando que una firma puede aumentar
    su capacidad para las alianzas y que la colaboración se está
    convirtiendo en una estrategia explícita en muchas organizaciones.

    Su popularidad
    es cada vez mayor entre nuevas firmas tecnológicas que buscan crecer
    con rapidez. También es atractiva para empresas noveles que hacen
    alianzas para lograr nuevos desarrollos tecnológicos sin incurrir
    en los altos costos de hacerlo todo por sí mismas.
    Pero, como dice el profesor Ha Thi Hoang en un informe para INSEAD, hay
    un límite a los beneficios de la colaboración. El especialista
    en emprendimientos, analiza la capacidad que tienen las empresas para
    desarrollar “capacidad en alianzas”. Las empresas, dice, pueden
    desarrollar esta capacidad de varias maneras: invirtiendo en mecanismos
    como base de datos de conocimiento, creando especialistas en alianzas
    para que sean los encargados de facilitar el proceso de identificar con
    quién y de qué manera la firma aprovechará nuevo
    conocimiento. Esos mecanismos hacen que las empresas puedan transferir
    el conocimiento adquirido en alianzas anteriores a las nuevas y difundir
    la información hacia todos los puntos de la organización.

    Pero a pesar de esas inversiones, la capacidad para hacer alianzas no
    crece en forma lineal. Al estudiar el patrón de las colaboraciones
    entre grandes firmas farmacéuticas y start-up de biotecnología,
    Hoang identificó una serie de factores que se aceleran cuando las
    empresas alcanzan su máximo de capacidad. Esos factores están
    enraizados en la dificultad de manejar interfaces (zonas comunes a las
    dos empresas en cuestión) más numerosas y más complejas.

    En el caso de las pequeñas start-up, ellas tienen limitaciones
    para manejar socios múltiples debido a sus magras estructuras organizacionales.
    Las firmas grandes tienen acceso a más recursos humanos y financieros
    pero, al fin y al cabo, también llega un momento en que tienen
    li