En la actualidad, una de cada tres personas vive con una enfermedad crónica o un problema de salud de larga duración, según indicadores de la OCDE. Sobre ese escenario, Zurich Insurance Group publicó el informe The Value of Chronic Care, que plantea la necesidad de fortalecer estrategias de prevención, coordinación y continuidad en la atención para acompañar a quienes conviven durante años —e incluso décadas— con estas condiciones.
El trabajo define a las enfermedades crónicas como aquellas que persisten durante largos períodos y requieren tratamiento y seguimiento continuo. Entre las patologías mencionadas se incluyen la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y trastornos de salud mental.
El informe sostiene que, si bien cada vez menos personas mueren de forma prematura, muchas viven más tiempo con condiciones de larga duración. Ese cambio, indica, abre desafíos para las personas, los sistemas de salud y la sociedad en su conjunto, en particular por la necesidad de sostener cuidados y tratamientos de manera consistente a lo largo del tiempo.
El análisis abarcó a los 38 países que integran la OCDE y evaluó el período 2014-2023. Entre sus conclusiones, observa que países con niveles similares de recursos sanitarios pueden obtener resultados diferentes en función de cómo organizan la atención, garantizan la continuidad de los tratamientos y facilitan el acceso a una atención oportuna y coordinada.
Entre los principales hallazgos, The Value of Chronic Care plantea complementar los modelos tradicionales con un mayor énfasis en la prevención, la detección temprana y el acompañamiento continuo. También señala que, en muchos países, las estrategias preventivas todavía representan una proporción limitada de la inversión sanitaria, en comparación con el tratamiento de enfermedades ya instaladas.
En ese marco, el estudio considera que el crecimiento de las enfermedades crónicas constituye un desafío compartido entre distintos actores —entre ellos los sistemas de salud, el sector privado y las aseguradoras—, con oportunidades para contribuir desde la prevención, el acompañamiento y el desarrollo de soluciones que favorezcan el bienestar de las personas y su resiliencia financiera a largo plazo.
En América Latina, el informe describe realidades diversas. Chile, Colombia y Costa Rica presentan actualmente una menor carga de enfermedades crónicas, favorecida en parte por poblaciones relativamente más jóvenes, mientras que México enfrenta mayores desafíos.
“Las personas viven más tiempo, pero con demasiada frecuencia padecen enfermedades crónicas que afectan a su salud, su trabajo y su situación económica”, señaló Alison Martin, directora ejecutiva de Vida, Salud y Distribución Bancaria en Zurich Insurance Group. En esta línea, agregó: “Los sistemas de salud deben evolucionar para gestionar las enfermedades crónicas de forma más eficaz”.


