Practicar deporte al aire libre puede impactar en la salud, pero la exposición solar sin protección adecuada tiene consecuencias en el corto y en el largo plazo. Las quemaduras alteran la termorregulación y dificultan la disipación del calor, con efecto directo sobre el rendimiento físico. A futuro, el daño acumulativo incrementa el riesgo de cáncer de piel.

En ese marco, los datos consignan un hábito extendido: 4 de cada 10 personas no utilizan protector solar al realizar actividades al aire libre. La falta de uso se vincula, en gran medida, a experiencias negativas con protectores tradicionales que no siempre están diseñados para esas condiciones. Durante el ejercicio, el sudor y la fricción diluyen la película protectora, reducen su eficacia y pueden hacer que el producto migre hacia los ojos. Ese desplazamiento provoca picor y ardor, interrumpe la rutina y contribuye a que los deportistas eviten su aplicación.

La médica dermatóloga Marilina Zabalo (MN 111660), para La Roche-Posay, planteó que muchos deportistas evitan usar protector solar porque temen que el sudor lo derrita. En la misma línea, sostuvo que es fundamental educar sobre el uso de fotoprotectores de alta exigencia.

Fórmulas para alta intensidad

La Roche-Posay presentó Anthelios UV Sport Lotion, una fórmula orientada a entrenamientos de alta intensidad. El producto resiste la exposición al sudor y al agua por +80 minutos y puede aplicarse sobre piel húmeda o transpirada sin comprometer su eficacia.

La descripción también incluye componentes de la fórmula: Vitamina E, Glicerina y Agua Termal. En ese marco, se señala una promesa de desempeño de hasta 16 horas de acción antioxidante y 24 horas de hidratación.

Aplicación y reaplicación

Para sostener la protección durante el entrenamiento, Zabalo recomendó aplicar una cantidad generosa al menos 20 minutos antes de comenzar la actividad, cubrir todas las zonas expuestas —incluidas orejas, cuello y dorso de manos— y reaplicar cada dos horas.

Para el retoque del rostro y zonas sensibles, la línea incorporó Anthelios UV Sport Stick, un formato en barra pensado para una reaplicación rápida y precisa que no se corre a los ojos. El producto fue testeado junto a atletas de 14 disciplinas al aire libre y ofrece protección de amplio espectro contra rayos UVA y UVB.

“La reaplicación constante no es opcional en deportistas. El rozamiento de la ropa, el sudor y el agua degradan progresivamente la barrera de protección”, concluyó Zabalo.