Las tendencias de fragancias para el invierno 2026 se alejan de la asociación exclusiva con maderas oscuras y esencias concentradas y se orientan hacia acordes *gourmand*, con aromas que buscan sentirse “comestibles, jugosos y profundos” como contraste del frío. En ese marco, las frutas hiperrealistas se combinan con vainillas cremosas para construir perfiles olfativos de mayor densidad y permanencia.
Jimena Ghioldi, formadora de fragancias para las marcas de lujo de L’Oréal Groupe, define a las fragancias de invierno como un “abrazo gourmand de alta costura”. La caracterización se apoya en composiciones de “texturas robustas con cuerpo”, donde notas tradicionalmente intensas —como la vainilla y el ámbar— se fusionan con frutas “hiperrealistas y carnales”, entre ellas cereza, ananá y ciruela.
“Esta combinación genera una densidad jugosa que no solo resiste las bajas temperaturas sin evaporarse de golpe, sino que aporta una sensación de vitalidad, confort y sofisticación”, dijo Ghioldi, formadora de fragancias para las marcas de lujo de L’Oréal Groupe. En la temporada, el protagonismo se expresa en una paleta de acordes frutales con efecto tridimensional: “cereza jugosa”, “solar ananá” y “ciruela ácida aterciopelada”, descriptos como aportes de una textura frutal dulce.
Ese registro se integra con vainillas de perfiles diferenciados, como la vainilla bourbon y las vainillas licorosas. En estas fórmulas, la vainilla no queda limitada al rol de nota dulce: también aparece con rasgos “oscuros, cremosos” y con efecto de “segunda piel”. A la vez, acordes característicos del invierno —ámbar, jazmín y pachuli moderno— se mantienen como clásicos, con función de estructura y con impacto en la duración de las frutas hiperrealistas en condiciones de baja temperatura.
La forma de aplicación también se ajusta al contexto de frío y capas de ropa, con menor exposición de piel. Ghioldi plantea cuatro pautas: aprovechar puntos de calor que suelen quedar expuestos, como la nuca y detrás de las orejas; perfumar abrigos y bufandas; usar el escote como “difusor personal”, aplicando el perfume en el pecho en forma de V antes de vestirse; y priorizar una piel “ultra-hidratada”, ya que “una piel seca absorbe el perfume haciéndolo desaparecer”, dijo Ghioldi, formadora de fragancias para las marcas de lujo de L’Oréal Groupe.
Entre las fragancias mencionadas para encontrar estos perfiles figuran La Vie Est Belle L’Elixir Very Cherry de Lancôme, con una cereza reinterpretada y base de vainilla; Valentino Born in Roma Purple Melancholia, con acorde de ciruela y presencia de jazmín y vainilla bourbon; y Giorgio Armani My Way Sunny Vanilla, con acorde de piña o ananá, corazón de flores blancas y fondo de vainilla cremosa.












