Concordia, en la provincia de Entre Ríos, incorporó cinco viñedos abiertos al turismo y consolidó un circuito de enoturismo asociado a la cepa Tannat, con propuestas que combinan degustaciones, actividades al aire libre y gastronomía regional. A menos de cinco horas de Buenos Aires, la ciudad busca ganar visibilidad dentro del mapa vitivinícola argentino a partir de una oferta que se despliega entre Salto Chico y el lago Salto Grande.
El eje del recorrido es el Tannat, varietal que se presenta como emblema local por su “perfil intenso, gran estructura y excelente capacidad de guarda”. En la propuesta turística, la cepa aparece vinculada a maridajes con carnes y platos típicos del litoral. El origen regional del Tannat se ubica hacia fines del siglo XIX, con la llegada de inmigrantes vascos y referentes como Pascual Harriague y Juan Jauregui, y su posterior expansión, especialmente hacia Uruguay.
El crecimiento del enoturismo es un punto central para la agenda turística local. “Concordia está viviendo un crecimiento muy interesante del enoturismo, con propuestas que combinan vino, naturaleza, bienestar y gastronomía regional”, comentó María Belén Schauvinhold, subsecretaria de Turismo de Concordia y presidente ejecutiva del EMCONTUR (Ente Mixto Concordiense de Turismo). En la misma línea, agregó: “Hoy vemos un creciente interés de viajeros que buscan experiencias auténticas y un contacto más directo con la producción local”.
La vitivinicultura en Entre Ríos tiene antecedentes que se remontan a fines del siglo XIX, atravesó décadas de interrupción y retomó dinamismo en los años noventa. En ese marco, Concordia impulsa una nueva etapa del vino entrerriano con un circuito que integra producción, paisaje y cultura gastronómica, y que invita a recorrer viñedos y participar de actividades en entornos naturales.
La oferta va más allá de la degustación tradicional e incluye vendimias participativas, almuerzos campestres, picnics entre viñedos, catas al atardecer y maridajes diseñados con productos regionales. Los precios para estos recorridos y experiencias oscilan entre $35.000 por persona —con cata de vinos y paseo por los viñedos— y $55.000 en opciones más completas que integran gastronomía, degustaciones guiadas y actividades exclusivas.
Dentro del circuito se mencionan Bodega 5 Generaciones, Finca Fénix, Bodega Robinson, Pampa Azul y Bodega Siandra Hermanos. En el perfil de vino sustentable, Finca Fénix, ubicada en La Criolla, se convirtió en el primer viñedo orgánico certificado de Entre Ríos bajo normativa USDA–NOP para su lote de Tannat.


