El consumo de infusiones en la Argentina atraviesa una etapa de transformación, con cambios en hábitos de compra y en las propuestas que ganan espacio dentro de cada categoría. Un informe de Worldpanel by Numerator describe un escenario con menor previsibilidad que en décadas anteriores, en el que los consumidores diversifican opciones y toman decisiones más conscientes sobre qué, cómo y cuándo beber.
La dinámica general del segmento se explica por una mayor premiumización: el crecimiento deja de estar impulsado por el volumen y se apoya en el valor. En ese marco, se registra menor frecuencia de compra y mayor selectividad en la elección, con decisiones que varían según el momento del día y favorecen la convivencia de distintas infusiones dentro del hogar.
Dentro de este panorama, el café aparece como uno de los principales motores. En 2025 sumó 10 puntos porcentuales en el mix de facturación frente a 2023, impulsado por una mejora en la calidad percibida. El consumidor migra hacia opciones más premium como los tostados, que ganan relevancia a pesar de su precio superior. “Es el segmento que más compradores capta y el que motoriza el crecimiento de la categoría”, dijo Esteban Cagnoli, managing director Argentina en Worldpanel by Numerator.
El avance del café tostado se observa tanto en el café molido como en el instantáneo, con una subida del 31% frente a una del 5% para los torrados. El informe asocia ese desempeño con una propuesta de valor que gana aceptación aun en un contexto de mayor selectividad.
La yerba mate, histórica líder por penetración, se mantiene estable en volumen, pero pierde peso relativo en la rentabilidad de la canasta por su menor dinamismo en precios. “Es una categoría madura que necesita renovarse para capturar nuevas oportunidades de crecimiento”, dijo Cagnoli. En esa búsqueda, las yerbas con hierbas ganan terreno y atraen a consumidores más jóvenes, de hogares más pequeños y de mayor poder adquisitivo.
Ese crecimiento se apoya en una expansión geográfica que incluye Ciudad de Buenos Aires, NOA, Centro y Cuyo, y en el canal almacenes. “El desafío es capitalizar nuevos rituales de consumo que combinan bienestar y sentido, especialmente entre las generaciones más jóvenes”, dijo Cagnoli.
En el té, la transformación se da “desde adentro”. Aunque cae en volumen, crece en valor y amplía su propuesta. El té negro tradicional pierde participación (-10% en 2025), mientras que las variedades saborizadas y de hierbas muestran un crecimiento del 9% en volumen entre 2024 y 2025, impulsadas por la búsqueda de nuevas experiencias. A nivel geográfico, el norte del país se destaca como motor de crecimiento, con el NOA mostrando un desempeño especialmente dinámico.












