Argentina registra un consumo promedio cercano a los 11 kilos de galletitas por habitante al año, un nivel que la ubica entre los mayores consumidores del mundo y como el principal mercado de América Latina. La categoría, además, alcanza una penetración cercana al 97% de los hogares argentinos, lo que la posiciona como uno de los consumos de mayor alcance dentro de los alimentos de compra habitual.
El consumo se sostiene por su uso transversal en distintos momentos del día y por su vínculo con hábitos que se transmiten entre generaciones. “Las galletitas tienen una característica que pocas categorías logran: acompañan distintos momentos del día y forman parte de hábitos que se transmiten entre generaciones. Son un producto muy asociado al encuentro”, dijo Melisa Gonzalez, Marketing Manager de Gaona.
En un contexto económico en el que muchas categorías registraron caídas en volumen, las galletitas lograron sostener una presencia constante en el changuito. Esa continuidad se explica por su versatilidad, accesibilidad y capacidad de adaptarse a diferentes presupuestos, factores que contribuyen a que el producto permanezca dentro de la canasta de consumo masivo.
A la par, se observan cambios en el comportamiento de compra. Los consumidores comenzaron a diversificar más sus elecciones e incorporar nuevas opciones a sus compras habituales, una dinámica que también impactó en la competencia del sector. Junto a marcas históricas, ganaron espacio nuevos jugadores y propuestas que encontraron oportunidades en nichos específicos o en segmentos donde el consumidor busca una mejor relación entre precio y calidad.
Desde la firma describen un comprador con mayor disposición a probar alternativas. “Hoy vemos compradores mucho más abiertos a probar alternativas. La fidelidad a las marcas sigue existiendo, pero cada vez pesa más la experiencia con el producto”, explican desde Gaona.
Las preferencias muestran rasgos definidos dentro de la categoría. Las variedades dulces continúan liderando el consumo y, dentro de ese universo, se destacan las rellenas, las surtidas y las que incorporan chocolate. Al mismo tiempo, crecen propuestas con nuevos sabores, ingredientes y formatos pensados para diferentes momentos de consumo.
Para la industria, se trata de un segmento que mantiene capacidad de innovación incluso en un escenario desafiante, con desarrollos de nuevos productos, ampliación de portafolios y exploración de tendencias vinculadas al disfrute y a la practicidad. En el caso de Gaona, la línea Crunchips vende 1.000.000 de paquetes por mes.












