El costo de la seguridad figura entre los rubros que los consorcios evalúan cuando buscan reducir gastos mensuales. En ese escenario, la inteligencia artificial empieza a abrir una alternativa al esquema tradicional de vigilancia presencial: cámaras inteligentes y sistemas de monitoreo que permiten detectar situaciones de riesgo, gestionar accesos y resolver determinadas tareas sin depender exclusivamente de un puesto físico.
La transformación no se limita a automatizar el ingreso de residentes o visitantes. Las nuevas herramientas permiten analizar imágenes, reconocer patrones de comportamiento y generar alertas ante situaciones que requieren atención. El objetivo es pasar de un modelo que reacciona cuando ocurre un incidente a otro que busca anticiparse.
En ese mercado se posiciona Fides Tech, una empresa especializada en soluciones tecnológicas para edificios y consorcios que impulsa dos líneas de trabajo: la aplicación de inteligencia artificial a la prevención de incidentes y un modelo de gestión remota de seguridad a través de su servicio Fides Concierge.
Alertas antes de una intrusión
Una de las aplicaciones que desarrolla la compañía es la detección de comportamientos compatibles con el merodeo en las inmediaciones de un edificio. A diferencia de una alarma perimetral convencional, que puede activarse cuando alguien cruza un límite protegido, el sistema busca identificar señales previas de riesgo, como la permanencia reiterada de una persona que observa posibles puntos de ingreso.
Cuando identifica un comportamiento que requiere revisión, la tecnología genera una alerta para que el personal responsable pueda verificar la situación y actuar preventivamente. “La diferencia es poder detectar lo que sucede antes de que alguien ingrese”, señalan desde Fides Tech. La inteligencia artificial también puede contribuir a identificar posibles caídas o desvanecimientos en espacios monitoreados, como las veredas de los edificios. En esos casos, una alerta permite que el personal responsable compruebe lo sucedido y active la asistencia correspondiente.
Un servicio con inversión a cargo del proveedor
El segundo eje de la propuesta es Fides Concierge, un servicio que plantea una alternativa al esquema de vigilancia presencial mediante tecnología, monitoreo y gestión remota de accesos. El modelo apunta a una de las preguntas que enfrentan administradores y propietarios: qué funciones de seguridad necesitan presencia física permanente y cuáles pueden resolverse mediante herramientas tecnológicas y supervisión remota.
La propuesta consiste en que Fides Tech asuma la inversión en la tecnología contemplada en el servicio, de acuerdo con las condiciones contractuales, para que el consorcio no tenga que comprar inicialmente los equipos. El impacto económico depende de la estructura de cada consorcio: la comparación debe contemplar el costo actual de la vigilancia, los horarios cubiertos, las tareas que efectivamente pueden reemplazarse y el abono del nuevo servicio. También resulta clave establecer qué procedimientos se activan ante una emergencia y qué funciones continúan requiriendo intervención humana.
La compañía plantea que, cuando la solución permite sustituir un puesto de vigilancia tradicional, el ahorro puede tener incidencia directa sobre las expensas, aunque la magnitud de esa reducción debe calcularse en cada edificio a partir de sus costos reales. En paralelo, la discusión incorpora otra variable: cuánto puede cambiar la estructura de costos y el modelo de seguridad cuando la tecnología asume parte de funciones históricamente presenciales.
“En seguridad, anticiparse puede ser determinante”, agregan desde Fides Tech.


