Hylenr completó la fase 1 de un estudio de validación independiente sobre su tecnología de fusión por confinamiento en red (LCF) realizado en la Universidad de Texas A&M. El trabajo se enfocó en el reactor Hylenr BRT-NiUCS-2 y definió líneas de investigación para una fase 2 orientada a la reproducibilidad, la medición cuantitativa y la comercialización.
El estudio se centró en el BRT-NiUCS-2, un sistema modular de pequeño tamaño basado en materiales catalizadores de níquel-paladio cargados con hidrógeno. En el Departamento de Ingeniería Nuclear de la Universidad de Texas A&M se prepararon y ensayaron varios dispositivos y muestras de catalizador bajo condiciones controladas de laboratorio.
La investigación, titulada “Validación de las firmas térmicas y nucleares anómalas en el reactor BRT-NiUCS-2: investigación de fase 1 sobre la LCF”, analizó el rendimiento térmico, las emisiones de radiación, la composición de los gases residuales y las características de los materiales tras la reacción del reactor. El artículo de fase 1, elaborado conjuntamente por Hylenr y la Universidad de Texas A&M, se presentó en la 27.ª Conferencia Internacional sobre Ciencia Nuclear de la Materia Condensada (ICCF-27), realizada en Cataratas del Niágara (Canadá) entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre.
“Nuestro objetivo siempre ha sido ir más allá de las observaciones internas y someter la tecnología a pruebas rigurosas e independientes”, dijo Ram Ramaseshan, cofundador y director ejecutivo de Hylenr.
Gases residuales, mediciones térmicas y radiación
Entre los métodos de diagnóstico se incluyó el análisis de gases residuales (RGA) con un sistema SRS RGA 100 en condiciones de alto vacío. El estudio observó señales elevadas de helio, argón y neón en el reactor activo frente a mediciones de fondo y ubicó las señales de helio y argón en niveles aproximadamente entre dos y tres órdenes de magnitud por encima del fondo. No se observó un aumento correspondiente del nitrógeno, lo que contradice la hipótesis de que una fuga atmosférica sea la única explicación.
Las mediciones térmicas, realizadas mediante termopares e imágenes infrarrojas calibradas, indicaron que el reactor en funcionamiento operó a temperaturas sistemáticamente más altas que un dispositivo de calibración bajo condiciones comparables de potencia de entrada. Además, el trabajo describió cambios morfológicos y composicionales en las muestras de catalizador tras la reacción, a partir de análisis de microscopía electrónica de barrido y espectroscopía de rayos X de energía dispersiva (SEM/EDX).
En paralelo, el control de radiación con detectores Geiger-Müller y de neutrones no detectó emisiones de rayos gamma ni de rayos X. Los recuentos de neutrones se mantuvieron estadísticamente indistinguibles del fondo durante un período de monitoreo de aproximadamente cinco días.
Próximas pruebas y foco en repetibilidad
Para la fase 2, Hylenr prevé ensayos con múltiples reactores independientes, calorimetría cuantitativa y una caracterización más precisa de parámetros de carga, junto con mediciones de relaciones isotópicas y técnicas analíticas avanzadas, entre ellas SIMS e ICP-MS. “La investigación de fase 1 brindó la oportunidad de examinar el reactor BRT-NiUCS-2 utilizando una serie de técnicas analíticas complementarias”, afirmó Lin Shao, catedrático de Ingeniería Nuclear en la Universidad de Texas A&M.












