Huawei presentó en un evento virtual dos informes de investigación sobre el futuro digital: Mundo Inteligente 2035: De la visión a la acción e Índice Global de Digitalización e Inteligencia 2026. El primero plantea, por primera vez, diez líneas clave para construir un mundo inteligente y propone una hoja de ruta para enfrentar los desafíos de la era de la IA basada en agentes.

El documento sostiene que, a medida que la inteligencia artificial se expande del mundo digital al físico, deja de operar como una herramienta independiente y pasa a integrarse en procesos centrales de las operaciones y la sociedad. En ese marco, se plantea que esta evolución redefine fundamentos industriales y acelera la transformación en distintos sectores.

En el prólogo del informe, David Wang, vicepresidente del Directorio y presidente rotatorio de Huawei, afirmó: “La IA basada en agentes es una variable clave en esta transformación”. En esa misma intervención, añadió: “El rumbo está claro, pero convertir nuestra visión en realidad exige medidas concretas“.

La transición hacia un mundo basado en agentes

El reporte describe el paso de un entorno digital centrado en aplicaciones a otro centrado en agentes que perciben su entorno, razonan y toman decisiones de manera autónoma; utilizan herramientas de forma dinámica; e interactúan con personas en tiempo real. Ese funcionamiento, según el informe, implica una generación masiva de tokens y un flujo de alta frecuencia.

La proyección central del documento es que, para 2035, el consumo anual mundial de tokens será 100.000 veces mayor y que los agentes generarán más del 90% del tráfico. Ese cambio elevará las exigencias sobre infraestructura de cómputo, redes y nube, por encima de las aplicaciones tradicionales de Internet.

A partir de ese escenario, el informe enumera diez líneas de acción. Entre ellas figuran desarrollar una IA general (AGI) con capacidades cognitivas autónomas; multiplicar por 100 la capacidad de los clústeres de cómputo y reducir 1.000 veces el costo de tareas de agentes mediante sistemas SuperPoD; y diseñar nuevos sistemas de almacenamiento y memoria con precisión causal y trazabilidad confiable. También incluye una infraestructura de conectividad centrada en la experiencia con IA integrada, la exploración de la Ley de escalamiento Tau para optimizar latencia y eficiencia energética en chips, y el desarrollo de un sistema operativo para agentes.

Inversión y medición del desarrollo digital

El evento también incluyó la presentación del Índice Global de Digitalización e Inteligencia 2026, elaborado conjuntamente con el Instituto de Economía de la Universidad de Tsinghua. El informe prevé que la IA genere más de US$ 27 billones en valor económico acumulado durante los próximos cinco años y proyecta que la inversión mundial en infraestructura digital e inteligente crezca a una CAGR del 19,14% y supere US$ 4 billones para 2030.

El índice evalúa el nivel de desarrollo digital de 90 países y clasifica sus avances en tres etapas: constructores, adoptantes y líderes, con el objetivo de ofrecer pautas para avanzar hacia una economía basada en la IA.