El Traductor de Google cumplió 20 años y, en ese marco, incorporó el último modelo Gemini para que la experiencia de traducción resulte menos literal y más cercana a un intercambio conversacional. En la semana del aniversario, “Gracias” volvió a ser la palabra más utilizada en el servicio, un patrón que se repite “como casi todas las semanas de los últimos veinte años”. La plataforma registra más de mil millones de usuarios en todo el mundo cada mes.
La actualización se apoya en Gemini, el modelo de inteligencia artificial (IA) de Google, con foco en situaciones de conversación. Uno de los cambios centrales está asociado a Live Translate, que suma un modelo de “audio a audio” orientado a ir más allá de la traducción palabra por palabra. El objetivo es respaldar el flujo de un diálogo natural, con seguimiento de contexto y matices para sostener el ritmo de una discusión en vivo.
La herramienta apunta a conversaciones de ida y vuelta en múltiples idiomas, con un uso creciente de esta modalidad. El enfoque de Gemini se basa en el “poder de razonamiento” del modelo para rastrear contexto y matices, de modo que los intercambios en varios idiomas se perciban como una conversación continua.
Otra función destacada es la traducción con cámara desde el teléfono: al apuntar a una señal de tránsito, un menú o una etiqueta, el Traductor puede ofrecer contexto directamente en pantalla. Esta modalidad también funciona sin conexión a internet, con la descarga previa del idioma. A nivel global, los idiomas más descargados son inglés, árabe, español, francés, japonés, alemán, hindi, chino, ruso e italiano.
El servicio también ofrece traducción en tiempo real para conversaciones, con ejemplos de uso como tomar una clase de cocina, ver un noticiero local o escuchar a un guía de museo. Además, se plantea como una vía para acceder a contenidos culturales, con traducciones en tiempo real de películas extranjeras, podcasts o letras de música.
En paralelo, el Traductor amplió su cobertura de lenguas indígenas. En los últimos años incorporó idiomas de América Latina como quechua, guaraní y aymara, y sumó náhuatl, zapoteco y otras lenguas originarias. En ese recorrido, se indicó que “el náhuatl de la Huasteca Oriental se incorporó al Traductor de Google”.
En Argentina, el material difundido incluyó un “Top 5” de pares de idiomas más utilizados en el Traductor, presentado en una placa.












