El cierre del Mundial de Fútbol 2026 expuso el volumen de operaciones y transacciones digitales que concentran los grandes eventos deportivos internacionales. Durante las últimas semanas, millones de personas utilizaron billeteras virtuales, realizaron pagos online y participaron en apuestas deportivas, un escenario que amplificó oportunidades para ciberdelincuentes.
En ese marco, aumentaron las campañas de phishing, la creación de sitios web falsificados y las estafas vinculadas con entradas, viajes y servicios turísticos. La combinación de alta demanda y atención pública elevó la exposición digital y volvió a poner en primer plano la necesidad de reforzar medidas de prevención y protección frente a este tipo de amenazas.
Los avances en inteligencia artificial sumaron una nueva dimensión al problema. El Global Cybersecurity Outlook 2026, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF) junto con Accenture, ubicó al fraude digital impulsado por esta tecnología entre las principales amenazas para organizaciones y usuarios. El informe indicó que 94% de los líderes en ciberseguridad considera que la IA será el principal factor de transformación del riesgo durante este año, mientras que 87% de las organizaciones reportó un aumento de vulnerabilidades vinculadas con esta tecnología.
La capacidad de la IA para generar contenido y replicar comportamientos humanos permite desarrollar engaños más difíciles de identificar. Entre los recursos mencionados aparecen sitios prácticamente idénticos a los oficiales, correos electrónicos personalizados y sin errores, asistentes virtuales capaces de imitar interacciones humanas e incluso imágenes, audios y videos.
La misma tecnología también modificó la forma de defenderse. Bancos, fintech, empresas de turismo y comercios electrónicos incorporan modelos para analizar grandes volúmenes de información, detectar comportamientos anómalos, identificar operaciones sospechosas y responder automáticamente antes de que un ataque llegue a concretarse. El foco pasa de una lógica reactiva a estrategias preventivas, apoyadas en análisis continuo de datos, automatización e identificación de señales de alerta en tiempo real.
Para GlobalLogic, ese enfoque debe comenzar desde el origen de cada solución digital. La protección no se incorpora como capa adicional una vez desarrollada una plataforma, sino que forma parte del diseño y la evolución desde el primer momento. Ese modelo, conocido como Security by Design, integra controles de seguridad, monitoreo continuo, protección de datos y mecanismos inteligentes de detección de amenazas durante todo el ciclo de vida de una aplicación, con capacidades de inteligencia artificial, análisis predictivo y automatización. “Integrar la seguridad desde el diseño ayuda a desarrollar plataformas más resilientes”, señaló Gabriel Arango, Head of Technology para Latinoamérica de GlobalLogic.
En paralelo, la compañía enumeró recomendaciones para usuarios: comprar entradas solo por canales oficiales o distribuidores autorizados; verificar la dirección web antes de ingresar datos o pagar; desconfiar de promociones con descuentos excesivos o mensajes que generen urgencia; evitar enlaces recibidos por redes sociales, mensajes de texto o aplicaciones de mensajería sin confirmar autenticidad; activar la autenticación en dos pasos en cuentas bancarias y billeteras virtuales; y revisar periódicamente movimientos de tarjetas y cuentas para detectar operaciones no reconocidas. “La confianza digital se convirtió en un activo estratégico para cualquier organización”, afirmó Sebastián Bainer, Senior Vice President & Head of LatAm.


